LQQD - 26 febrero 2003

Hola Ivan

Las marchas del 15 mostraron que había mucha gente dispuesta a movilizarse en contra de la Guerra.

Pero no sólo en la calle hay disidencia respecto a la posición estadounidense de atacar Irak.

En la prensa de Nueva York, cartas al director apuntan en el mismo sentido, y no hay columnista que no haya dado su evaluación acerca de las decisiones de la administración Bush.

Ayer el columnista del NY Times Paul Krugman escribió que ya nadie le cree al presidente Bush, ni dentro ni fuera del país.

O sea, que en la guerra de la credibilidad, Estados Unidos va mal.

Por ejemplo, Bush le prometió al presidente mexicano arreglar la situación de los indocumentados, y no pasó nada. Con eso, según Krugman, Bush perdió la confianza de los latinos que viven en EE.UU. y de un país miembro del Consejo de Seguridad.

Aunque hay que decir que el rechazo mexicano parece haberse disuelto en el curso de la noche, o al menos eso es lo que reporta la prensa hoy: que México habría cambiado de opinión y decidido apoyar a EE.UU. en un ataque

En cualquier caso, Krugman representa una visión crítica de la forma en que la administración Bush ha enfrentado sus compromisos.

Por ejemplo, porque no ha justificado de manera convincente la relación entre Bin Laden y Saddam Hussein. O porque ha citado encuestas inexsitentes para decir que la gente apoya su plan económico. O porque no cumplió promesas sobre reparaciones a policías y bomberos después de los atentados. O porque sigue aumentando el déficit fiscal.

El resto del mundo simplemente no confía en que Bush vaya a cumnplir sus promesas o a decir la verdad, dice Krugman. Palabras fuertes en un momento en que cualquier disidencia se considera anti patriótica.

Otra columnista permanente del New York Times, Maureen Dowd, ridiculiza hoy día la nueva alianza de EEUU con Bulgaria, un ex enemigo en tiempos de la guerra fría y actualmente, hoy uno de los pocos incondicionales de Bush.

Desde el Boston Globe, otro columnista afirma hoy que la población negra de EE.UU. está mayoritariamente contra la guerra. Cita varias encuestas que comparan el apoyo negro al ataque con el de los blancos. 44% contra 73%, en una reciente. 23% contra 62 a comienzos del mes, y 37% contra 58% en una encuesta Gallup de enero.

Por qué los negros están tanto más en contra del ataque que los blancos? Una explicación es que, aunque solamente el 12% de la población es afroamericana, casi un tercio de los conscriptos del ejército pertenecen a ese grupo.

Según el columnista del Boston Globe, la falta de entusiasmo de los afroamericanos por una guerra en Irak puede ser el acto más patriótico hasta ahora. Debe ser el acto que nos haga pensar qué le está prometiendo nuestra nación al resto del mundo, cuando hay promesas que cumplir aquí mismo, dice.

Pero ni Nueva York ni la población negra representan la visión mayoritaria en Estados Unidos.

Aunque la popularidad de Bush ha bajado, la mayor parte de la gente todavía apoya el ataque. Según encuestas de la CBS, la mayor parte de la gente apoya el ataque, pero siempre que tenga el respaldo de la ONU.

El miedo tiene un papel importante en el apoyo a la guerra. No por nada se agotaron las provisiones de cinta selladora cuando al jefe de la oficina de seguridad doméstica se le ocurrió, hace unos días, decir que había que sellar puertas y ventanas por un posible ataque con armas químicas.

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