Lo que queda del día - 12 febrero 2003
Hola Iván
Un tema muy comentado estos días es la marcha del sábado contra la guerra en Irak.
Su lema es "el mundo dice no a la guerra". Se va a realizar simultáneamente en cientos de ciudades del mundo (350 ciudades) van a participar millones de personas, y se supone que sería la marcha anti bélica más grande de la historia.
En Nueva York, la marcha se va a reunir al medio día y el arzobispo Desmond Tutu, el líder anti appartheid de sudáfrica que ganó el premio nobel de la paz en 1984, va a ser la figura estelar.
También van a desfilar familiares de las víctimas de los atentados a las torres gemelas.
Esa una señal muy poderosa en contra de los esfuerzos por justificar el ataque a Irak con atentados del 11 de septiembre.
Sobre todo porque ayer Colin Powell, acompañado del jefe de la CIA, entregó antecedentes que vinculan a Irak con Al Qaeda.
Bueno, hasta el momento, lo que está permitido es juntarse, pero no marchar. En los últimos días, las declaraciones han ido y venido.
El alcalde Bloomberg autorizó que la gente se juntara, pero les prohibió desplazarse, o sea marchar, por razones de seguridad.
Pero hoy día me cuentan que la organización está mandando emails anunciando que sí se autorizó la marcha. Yo no encontré ninguna versión oficial en ese sentido.
En todo caso, los manifestantes se van a juntar en la primera avenida con la 49, al norte de las Naciones Unidas.
La información sobre la marcha se está distribuyendo por email, se publica en el sitio unitedforpeace.org, y hay una radio FM transmitiendo noticias sobre esto todo el día.
Además de la gente de Nueva York, van a venir 250 buses y cuatro trenes llenos de gente de otras ciudades. 25 organizaciones sindicales anucniaron que van a mandar a unas 10 mil personas.
Ayer me encontré en Union Square con un chileno, dirigente sindical, y me dijo que claro, ellos van a mandar algunos representantes de su organización a la marcha. Pero no estaba muy esperanzado sobre los resultados.
En cambio, mi amiga de Turquía, -la misma que hace unos meses les conté que estaba impresionada con su primera navidad en un país cristiano- se pasó el fin de semana escribiendo pancartas, y va a ir a la marcha con una delegación de 100 turcos que viven en Nueva York. Ella cree que la marcha puede cambiar las cosas.
La verdad es que a mí me parece poco probable. Pero eso no desmerece el efecto político que pueda tener una columna de miles de personas protestando contra la guerra en Midtown Manhattan.
Desde el principio, la posición de la opinión pública ha sido un factor clave en las decisiones del Presidente Bush sobre la guerra.
El tema de la seguridad nacional le dio el triunfo en las elecciones parlamentarias y de gobernadores del año pasado, y en general las encuestas dicen que los norteamericanos apoyarían la guerra, siempre que Estados Unidos tenga respaldo internacional.
En el resto del mundo, la opinión pública está abrumadoramente en contra de un ataque a Irak.
Incluso se opone la gente de Gran Bretaña, el principal aliado de Estados Unidos, y donde se espera que medio millón de persones participe en la marcha del sábado.
La popularidad de Tony Blair ha bajado mucho en las encuestas por su apoyo a la guerra.
En resumen, este año el San Valentín viene más cargado a la guerra que al amor.
El viernes, los inspectores van a entregar un nuevo informe a la ONU, se supone que el último.
Colin Powell y la CIA están activamente vinculando al gobierno de Saddam Hussein con Al Qaeda. O sea, parece que se estuvieran creando las condiciones para que empiece esta guerra en cualquier momento.