Lo que queda del día - 09 enero 2003
Buenas tardes Paula,
El ambiente en nueva york ha estado movido con las noticias sobre Irak. No es que hayan cortado el tráfico, como cuando vienen los presidentes del mundo a la ONU, pero el jefe de los inspectores de armas en Irak ha pasado a ser una tremenda figura pública.
Desde la mañana había camiones de las principales cadenas de televisión estacionados en la primera avenida, frente a las Naciones Unidas.
El día frío, pero soleado, ha estado ideal para las cámaras.
A la entrada del consejo, en el segundo piso del edificio de la ONU, en el sector destinado a la prensa había expectación desde pasadas las 10 am.
Hans Blix, que tiene un aspecto bonachón que ustedes habrán visto por televisión, hizo un resumen de lo que sería su presentación ante el consejo de seguridad de la ONU antes de que se iniciara la sesión, así que a eso de las 11 ya circulaban las palabras de Blix en internet y en las agencias de noticias.
Lo que dijo en ese resumen previo es que los inspectores no han encontrado 'armas humeantes' en Irak. La expresión en inglés, smoking guns, equivale más o menos a lo que en Chile llamamos encontrarlos con las manos en la masa. Claro que la analogía de las armas es más adecuada al caso de los inspectores.
En una reunión de más de dos horas, Blix y su colega de la agencia de energía atómica de la ONU, Mohamed El Baradei, entregaron dos informes a los 15 miembros del Consejo, entre los que está Chile.
El 27 de enero va a haber un nuevo informe, más definitivo, al consejo. Aunque Blix se encargó de aclarar que no necesariamente ese será el último informe.
El 19 de diciembre Blix había dado otro informe, y lo que dijo hoy confirmó las cosas que había adelantado en diciembre. O sea, que la información que ha entregado Irak es incompleta.
En lo sustancial no hubo un cambio muy grande la situación. Blix y El Baradei pidieron más tiempo para que los inspectores realicen su trabajo, y para entrevistar a científicos iraquíes.
La entrega de estos informes, según se dijo esta mañana, no significa ni determinar ni ponerle fecha a un supuesto ataque a Irak. Y en Naciones Unidas, al menos, es ánimo es más bien seguir apostando a una resolución pacífica que signifique el desarme de Irak sin llegar a la guerra.