LQQD - 31 diciembre 2002
(ESTA NOTA NO FUE TRANSMITIDA, POR PROGRAMACION ESPECIAL DE AÑO NUEVO PRE GRABADA)
Hola Iván, hola Paula.
Estoy en un café Starbucks, pero no en Nueva York, sino a la orilla del mar, en Miami Beach.
Igual que yo, mucha gente de Nueva York y de otras zonas de Estados Unidos que en este momento están cubiertas de nieve se arrancaron estos días de fiesta a la tropical Florida.
Y cambiaron las parkas por bikinis y pareos.
En medio del invierno, estoy igual que ustedes en Chile, en verano! Y en uno de los lugares más taquilleros para pasar el año nuevo: el barrio de South Beach.
South Beach es un microclima del turismo lleno de pequeños hoteles de arquitectura Art Déco, tiendas de ropa, puestos de jugos naturales y lugares donde hacer Yoga. Todo esto a la orilla de una interminable playa de arena blanca y aguas turquesa.
El panorama aquí para recibir el 2003 son los clubes. En los más elegantes, es frecuente en estas fechas encontrarse a las celebridades tomando tragos sofisticados con música de los mejores DJs. Sólo por ser año nuevo, van a estar abiertos hasta las 7 am, en vez de hasta las 5.
En un parque del centro de Miami, esta noche se va a presentar el hijo de Bob Marley, Damian Marley, que se ganó un Grammy el 2002 al mejor disco reggae.
En onda más familiar, los restoranes de la calle Ocean, a la orilla del mar, van a ofrecer cenas especiales.
Pero como esta noche todo es más caro, la verdadera fiesta va a estar en las calles.
En South Beach, las calles ya están cerradas, desde esta tarde, para los autos. Y llenas de gente.
A media noche, va a haber un espectáculo de fuegos artificiales para todo espectador.
Y en Española Way, que es un paseo peatonal de arquitectura española, van a mostrar en pantalla gigante la fiesta de año nuevo en Times Square, en Nueva York. A lo mejor veo por la tele a mis amigos que van a ir a ver caer la bolita a las 12.
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, anunció extremas medidas de seguridad por posibles ataques terroristas.
Ya les advertí a mis amigos en Nueva York que van a tener que pasar un detector de metales para acercarse a Times Square, y que está prohibido llevar mochilas.
Pero yo creo que a pesar de que va a haber francotiradores y fuerzas especiales de la policía vigilando, va a ser una fiesta alegre.
Después de todo, hubo medidas de seguridad extremas para el 2000, por la llegada del milenio, y después de los ataques terroristas pusieron todavía más precauciones. Y la gente se alegró con la caída de la bola a las 12 y se abrazó feliz, como siempre.
Abrigaditos, eso sí.