Viernes 27
2001 – Tarde o Temprano – Paula Molina
Buena
Tardes, Paula:
Después de
50 años de hacer carrera con el silencio, el famoso mimo francés Marcel Marceau
se convertirá en un vocero mundial de la tercera edad.
A sus 78
años, y con una energía que le permite hacer 200 presentaciones al año, Marceau
se convirtió ayer en el primer embajador de Naciones Unidas para la Asamblea
Mundial sobre el Envejecimiento.
El
encuentro se realizará por segunda vez –el anterior fue en Viena hace 20 años-
y está programado para abril del 2002, en Madrid.
Desde hoy,
la misión de Marceau será crear conciencia sobre las necesidades de las
personas de edad y el impacto que produce el envejecimiento de la población en
las sociedades, en especial en los países del tercer mundo.
Nacido en
la ciudad francesa de Estrasburgo, Marcel Marceau ingresó en 1944 a la escuela
de artes dramáticas del Teatro Sarah Bernhardt, en Paris, donde estudió con el
maestro de la mímica Etienne Decroux.
En 1947, creó a “Bip”, el personaje con el chaleco a rayas que se
convertiría en una especie de alter ego.
Entre sus
números, que han dado la vuelta al mundo por casi 50 años, están la jaula, el
fabricante de máscaras y el jardín público. Pero tal vez el más adecuado a su
nuevo papel sea el llamado juventud, madurez, edad adulta y muerte, donde
representa sin una palabra esas cuatro etapas de la vida.
En la
Asamblea del 2002 se abordarán los desafíos que implica el envejecimiento de la
población mundial. Dentro de poco, un tercio de los seres humanos del planeta
tendrá más de 60 años. Y aunque tradicionalmente se ha considerado que el tema
atañe a los países desarrollados, hoy en día el 80 por ciento de las personas
que cumplen 60 vive en países en vías de desarrollo.
Por eso, el
mimo decidió sacar la voz. Y aunque aseguró ser malo con las palabras,
interpretó un monólogo de 45 minutos en el que aseguró que lo importante es la
acción. Por eso, dijo Marcel Marceau, confío en que la Segunda Asamblea Mundial
sobre el Envejecimiento del 2002 será acción y no sólo palabras.
Para Tarde
o Temprano, en las Naciones Unidas en Nueva York, Claudia Heiss