06 de Marzo de 2001 - Lo que queda del día / Mario Guitérrez
Desde la tarde del domingo, no ha dejado de nevar aquí en Nueva York.
Los meteorólogos venían advirtiendo desde la semana pasada que una de las peores tormentas de las últimas décadas azotaría el nordeste de Estados Unidos. La prensa no se quedó corta en adjetivos, causando bastante alarma sobre una eventual tormenta de la década, del siglo y hasta del milenio.
Las cosas no han sido tan dramáticas. Cientos de vuelos fueron cancelados, pero los aeropuertos de Nueva York siguen abiertos, y algunos aviones han cumplido con normalidad sus horarios, para sopresa de los propios pasajeros.
El alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, dijo que no sería necesario declarar estado de emergencia, una posibilidad que se estaba evaluando.Los estados más afectados por la tormenta de nieve son Connecticut, Massachusetts y el este de Nueva York.
Aunque la tormenta no ha sido tan fuerte como se esperaba, las condiciones de visibilidad, el viento y lo resbaloso de las calles hacen muy peligroso el tránsito de vehículos. Algunos colegios han suspendido las clases y muchas tiendas y oficinas decidieron cerrar los días lunes y martes.
El Servicio Nacional de Meteorología anuncia fuertes vientos, más nieve y una visibilidad cercana a cero para las próximas horas. Algunas carreteras han reducido su velocidad máxima, aunque no ha sido hasta el momento necesario cerrarlas. En Upstate New York, al norte de esta ciudad, la nieve acumulada llegó a los 43 centímetros.
Desde Nueva York para Cooperativa, Claudia Heiss.