Jueves 18 de enero 2001, Lo que queda del día / Mario Gutiérrez
Pavel Borodin, ex asesor del presidente ruso Boris Yeltsin, fue arrestado esta madrugada en el aeropuerto J. F. Kennedy de Nueva York, cuando llegaba a Estados Unidos para asistir el sábado a la toma del mando del presidente electo George W. Bush.
De inmediato surgieron protestas de las autoridades rusas, que alegaron que Borodin era un invitado del comité organizador de esa ceremonia.
Borodin, que tiene una orden de arresto emitida por Suiza por supuesto lavado de dinero, protagonizó un escándalo de corrupción en el Kremlin cuando estaba a cargo de administrar las propiedades fiscales durante el gobierno de Boris Yeltsin.
Ya bajo el mano de Vladimir Putin, el oficial dejó ese puesto y fue nombrado secretario de la Unión Ruso-Bielorrusa, lo que le asegura inmunidad legal en su país. Aunque viajó en representación de esa entidad, se ha informado que Borodin no usó un pasaporte diplomático.
En diciembre pasado, la justicia rusa cerró una investigación de más dos años sobre el pago de coimas por más de 60 millones de dólares a Borodin y otros altos funcionarios del gobierno de Yeltsin por los millonarios contratos que obtuvo una empresa suiza para remodelar propiedades del Kremlin.
La justicia suiza no ha cerrado el caso y mantiene vigente una orden de arresto en su contra. Pavel Borodin, por su parte, ha negado los cargos y en Moscú aseguran que Suiza no tiene suficiente evidencia.
Según informes de prensa, dos empresas suizas, Mabetex y Mercata, ganaron sin concurso la adjudicación de obras en el Kremlin por más de 900 millones de dólares. Entre las personalidades relacionadas con el escándalo, conocido como el Kremlingate, estaban el mismo Borís Yeltsin, entonces presidente, y sus hijas Tatiana Diachenko y Yelena Okulova.
Al enterarse esta mañana de la detención de Borodin, el Canciller ruso Igor Ivanov expresó de inmediato la molestia de su gobierno al embajador de Estados unidos en Moscú James Collins y exigió que el funcionario sea liberado.
En el parlamento ruso, el líder nacionalista Vladímir Yirinovski propuso detener a ciudadanos de Estados Unidos en respuesta al arresto de Borodin en Nueva York. "Hay que recomendar a los Ministerios de Exteriores, Interior y Seguridad la detención de varios ciudadanos norteamericanos que estén en territorio ruso, porque sólo así se puede influir" en las autoridades de EE UU, dijo Yirinovski.
Pero Suiza ya anunció que pedirá la extradición de Borodin para que sea interrogado en ese país y se espera que en algún momento de esa tarde se den a conocer nuevas informaciones sobre el interrogado al que se anunció sería sometido Borodin, en un tribunal de Manhattan.
Desde Nueva York para Lo que queda del día, Claudia Heiss.