Martes 21 Noviembre de 2000, "Tarde o Temprano" / Marcela Soto.
Buenas Tardes, Marcela.
El fenómeno musical de esta semana en Nueva York es el concierto que dará el fin de semana el polémico grupo Marilyn Manson, para promocionar su nuevo disco Holly Wood (In the Shadow of the Valley of Death), o Bosque Sagrado, en la sombra del valle de la muerte.
La banda de Death Metal se presentará en el Hammerstein Ballroom, en la calle 34 de Manhattan, el viernes y sábado a las 8 de la noche. La entrada cuesta $30 dólares.
Y aunque en Nueva York Manson no es más que otro tipo raro, la gran manzana no es Estados Unidos. Para gran parte de los norteamericanos, este grupo es sinónimo de adolescentes violentos y displicentes capaces de matar a tiros a sus compañeros. Una imagen que convive con la amplia gama de estilos de la cultura popular que representa Marilyn Manson, desde el grupo KISS hasta Nine Inch Nails.
Según a quién se le pregunte, Marilyn Manson puede ser el más inquietante de los artistas de los últimos años o una fuerza cultural peligrosa que hace parecer bueno al mismo Demonio. El sencillo de su nuevo disco, la canción 'Disposable Teens', ya se está exhibiendo en MTV y perturbando, como siempre, a los mayores.
Tras su salto a la fama en 1995 con el sombrío cover de la canción "Sweet Dreams (Are Made of This)" de Eurhythmics, Manson levantó protestas en los lugares por los que hizo giras, mientras miles de adolescentes se amontonaban en busca de su extraño sonido.
El fervor por Marilyn Manson ha decaído en años recientes, lo que no le ha impedido regresar este fin de semana a los escenarios para promocionar su nuevo álbum "Holy Wood (In the Shadow of the Valley of Death)", del sello Interscope.
Desde su primer disco de 1992, The Family Jams, Marilyn Manson ha editado siete: Refrigerator, el 93, Retrato de una Familia Americana el 94, Anticristo Superestrella el 96, Animales Mecánicos el 98, y La última gira en la tierra, el 99.
Su nuevo disco causó un escándalo por su portada, en la que Manson aparece en una pose de crucificado que llevó a varias cadenas musicales a retirarlo de sus estantes y a otras a cambiar la portada por una foto del músico.
Pero para este fin de semana, en la calle 34 de Manhattan, no hay que esperar protestas sino sólo un montón de fanáticos vestidos de negro y con peinados inusuales.
Desde Nueva York para tarde o temprano, Claudia Heiss.