Martes 14 de noviembre de 2000, Boletín nocturno y Primera Edición de El Diario de Coop / Eugenio Sierralta.
Los 16 mil documentos que entregó el lunes en Washington el gobierno de Estados Unidos son materia de escrutinio para la prensa y las organizaciones vinculadas a la desclasificación de información sobre las actividades del gobierno de Estados Unidos en Chile hasta 1990.
Los documentos muestran esfuerzos de Manuel Contreras por obstruir las investigaciones del asesinato de Orlando Letelier y Ronnie Moffit y se informa de un llamado telefónico del general Pinochet al Presidente de Paraguay, el general Stroessner, intercediendo por la entrega de pasaportes y visas a dos oficiales chilenos, que habrían sido Armando Fernández Larios y Michael Townley. El abogado Sam Buffone, que lleva el caso Letelier en Estados Unidos, dijo en Washington que los documentos dan testimonio de amenazas de Manuel Contreras si no se le protegía y de la participación del general Pinochet al menos en el encubrimiento del atentado.
Aunque los archivos de Inteligencia que podrían implicar directamente a Pinochet siguen siendo material clasificado, los abogados no descartaron que esta información sea suficiente para dar pie a un proceso judicial en su contra.
También se ha dicho que los documentos muestran que Alvaro Corbalan, ex jefe de operaciones de la CNI, habría ideado un plan para asesinar en 1989 a Patricio Aylwin a fin de impedir que asumiera la presidencia, y que el senador Jaime Guzmán fue asesinado por una facción del Frente Patriótico Manuel Rodríguez que había sido infiltrada por enviados del ex director de la DINA Manuel Contreras.
Se desclasificaron minutas de las reuniones de un grupo de alto nivel presidido por Henry Kissinger que intentó impedir el acceso a la presidencia de Salvador Allende. Hay archivos del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos y de reuniones de gabinete presididas por Richard Nixon donde se habla del compromiso del Presidente por derrocar a Allende, luego del fracaso de las operaciones encubiertas que pretendían promover un golpe de estado antes de que llegara al poder en 1970.
Decenas de documentos de la Casa Blanca, la CIA y el Consejo de Seguridad Nacional que dieron origen en 1975 al informe Church quedaron expuestos por primera vez y se hicieron públicos cables y memrandums de la CIA sobre el asesinato del General René Schneider en octubre de 1970, incluida la posiblidad de que se vinculara a la Agencia en el hecho.
Entre el material desclasificado el lunes, un informe de inteligencia de la CIA fechado en Septiembre de 1972 relata las opiniones de Augusto Pinochet según las cuales Allende debía ser obligado a dejar la presidencia.
Y sobre el golpe militar de 1973, se entregaron transcripciones fuertemente censuradas con datos y conversaciones interceptadas en esos días por la Agencia de Seguridad Nacional norteamericana y también intrucciones de Henry Kissinger a la embajada de Estados Unidos después del golpe para que no presionara al nuevo régimen por las violaciones de los derechos humanos.
Según muestran los archivos desclasificados, la inteligencia estadounidense consiguió la dirección en Chile del ciudadano de ese país Frank Teruggi, quien, junto a Charles Horman, fue detenido por militares después del golpe y ejecutado en el estadio Nacional.
También se publicó una autorización para entregar 1 millón de dólares al partido radical, la democracia cristiana y otras organizaciones opositoras a Allende cuyo nombre aparece censurado.
Hay solicitudes de la DINA a la CIA pidiendo apoyo y entrenamiento, y comunicados de la CIA al Depto de Estado sobre la Operación Cóndor y la planificación de asesinatos en el exterior. "Con estos documentos se puede reescribir la historia del rol de EEUU en Chile y la dictadura de Pinochet", dijo en una conferencia de prensa la tarde del lunes en Washington Peter Kornbluh, el encargado de un proyecto de difusión por Internet de los documentos secretos sobre Chile, aunque señaló que es necesario presionar por más transparencia, porque muchos registros de la CIA siguen censurados.
Gran parte de los documentos entregados se pueden consultar en la página web del departamento de Estado, en la sección sobre el acta de libertad de información, conocida como FOIA, F.O.I.A. por su sigla en inglés. La dirección de esta página es www.foia.state.gov.
Además de las conclusiones que pueda sacar cada ciudadano de la lectura de estos voluminosos archivos, no cabe duda que seguiremos viendo en los próximos días las repercusiones de esta monumental desclasificación de documentos secretos sobre Chile.
Desde NY para el diario de Cooperativa, Claudia Heiss.