“Boletín” de medianoche y “El Diario de
Cooperativa” 1ª edición
Miércoles 20 de septiembre 2000
Las vinculaciones de la CIA con el general
chileno Manuel Contreras sorprendieron ayer a los lectores del New York Times, el
principal matutino de la costa este de Estados Unidos.
Los documentos que acreditan esa relación
fueron dados a conocer el lunes por la propia CIA en un informe desclasificado
que se envió al Congreso a petición del diputado demócrata por Nueva York Maurice
Hinchey.
El New York Times informó en su edición del
martes que el ex jefe de la policía secreta chilena, convicto como autor
intelectual de un letal atentado explosivo en Washington en 1976, era un
informante de la agencia central de inteligencia, la CIA, cuando ocurrió la
explosión.
Los documentos desclasificados dicen que el
atentado se produjo un año después de que Contreras recibiera un único pago
–cuyo monto no se especifica- por su cooperación.
El informe señala que Contreras fue reclutado
por la CIA a comienzos de 1974.
La agencia norteamericana de inteligencia
mantuvo sus contactos con él hasta 1977, un año después que el General
Contreras y su ayudante, el Brigadier General Pedro Espinoza, organizaran el
atentado en la calle Embassy Row, en Washington, que costó la vida a Orlando
Letelier, ex embajador de Allende en los Estados Unidos, y a su colega
norteamericana de 25 años Ronni Moffitt.
El documento recién desclasificado señala que
la relación de la CIA con el General Contreras continuó a pesar de que “casi
inmediatamente después del asesinato, empezaron a circular rumores de que el
gobierno chileno era responsable”.
También dice que la CIA recibió
posteriormente “información específica detallada de inteligencia acerca de la
participación de Contreras en las órdenes de asesinar a Letelier”, pero no deja
claro cuándo se obtuvo esa información.
Agrega que “durante un periodo entre 1974 y
1977, la C.I.A. mantuvo contacto con Manuel Contreras Sepulveda, quien más
tarde se hizo notorio por su participación en abusos de los derechos humanos”.
La relación con el General Contreras era
considerada como “necesaria para cumplir la misión de la CIA, a pesar de la
preocupación porque esta relación pudiera dar cabida a cargos contra esa agencia
de ayudar a la represión política interna” dice el informe.
Aunque la CIA dice haber advertido al General Contreras de que no
apoyaría ninguna de sus actividades represivas, finalmente le retribuyó
económicamente su ayuda, aún sabiendo que “Contreras era el principal obstáculo
a una política razonable de derechos humanos” durante el gobierno militar,
señala el documento.
Este pago, realizado en 1975, se hizo por
error, dice el informe, luego que líderes de la CIA pasaran por alto las
prevenciones de sus agentes, reacios a crear una relación que involucrara
dinero con el General Contreras. Esa
recomendación citaba "la política del gobierno de los Estados Unidos sobre
relaciones clandestinas con el jefe de un servicio de inteligencia conocido por
abusos de derechos humanos”.
La CIA reconoció en este informe que su
comportamiento en Chile no cumpliría los estándares vigentes en la actualidad,
porque ahora son más rigurosos.
"Como resultado de las lecciones aprendidas en Chile,
Centroamérica y en todas partes, la CIA ahora revisa cuidadosamente todos los
contactos en busca de una posible participación en abusos de derechos humanos y
toma una decisión meditada equilibrando la naturaleza y gravedad del abuso
versus el potencial valor, desde un punto de vista de inteligencia, de
continuar la relación”, dice el informe.
Agrega que "Estos estándares,
establecidos a mediados de los noventa, seguramente habrían alterado el nivel
de contacto que tuvimos con perpetradores de violaciones a los derechos humanos
en Chile, de haber estado vigentes en esa época”.
Aunque el texto señala que la agencia no
facilitó a Pinochet el acceso a la presidencia ni su consolidación como jefe
supremo, el diputado de Nueva York Maurice Hinchey expresó el lunes una opinión
distinta. Dijo que "la C.I.A. desvió millones de dólares para fortalecer a
los partidos políticos de oposición que operaban contra el gobierno de
Allende”.
El
diputado Hinchey calificó la relación de la CIA con el General Contreras como
un error. "Sólo muestra el celo con que los operadores de la C.I.A.
procedían en esa época”, dijo. “Hacían alianzas con alguna gente muy mala.”
Desde Nueva York para el diario de
Cooperativa informó Claudia Heiss