Emergencias caninas
La vida de los perros puede ser muy grata o accidentada, todo depende del amo
que tenga y de la personalidad del animal. Durante la infancia (0 a 18 meses)
los cachorros son juguetones e impredecibles en sus actos, incrementándose
la posibilidad de sufrir accidentes aún dentro de casa. Con la madurez
hay un cambio en su comportamiento, pero no quedan exento de una emergencia. El
perro no es consciente de los peligros que corre, son los amos, quienes deben
prevenir los accidentes, prepararse para actuar apropiadamente ante una contingencia
y no preguntarse despavorido qué hago si el perro fue arrollado por un
vehículo o se cayó en una piscina, cómo detengo una hemorragia,
cómo lo ayudo a respirar si un caramelo le obstruye la laringe, qué
hago si recibió una descarga eléctrica al morder un cable... No
importa la edad del animal y los cuidados que reciba de sus dueños, la
más pequeña imprudencia del mejor amigo del hombre puede convertirse
en una tragedia que termina en la sala de espera del veterinario de confianza,
el mismo que lleva el control de sus vacunas y que le cortó las orejas
y el rabo cuando aún era un cachorro. Ahora, todo marcha muy bien si el
veterinario tiene su consultorio en la misma cuadra de su casa, privilegio que
disfrutan muy pocos. Pero la cosa se complica cuando hay que atravesar parte de
la ciudad para llegar allí y toparnos con que el galeno esa tarde no tiene
consulta y en la clínica no atienden emergencias.
A continuación le ofrecemos algunas normas de primeros auxilios que le
ayudarán a mover al perro accidentado, evaluar el alcance de las lesiones
y administrarle primeros auxilios que salven su vida. Estos primeros auxilios
implican retirar al animal de la fuente del daño, restaurar las funciones
vitales, reducir las molestias y estabilizar la situación del perro hasta
que pueda recibir asistencia veterinaria. Las lesiones graves requieren de un
médico veterinario. Un perro lesionado puede recuperar la consciencia repentinamente
y volverse histérico por el dolor, por ello se aconseja colocarle un bozal
e impedir que muerda. Una venda, una corbata, una cuerda sirven para improvisar
un bozal. El bozal no interferirá entonces con la respiración.
Evaluación de un perro herido
La respiración del animal se constata observando su pecho. Lo normal se
ubica entre 20 y 30 respiraciones por minuto. Después de un accidente es
fácil que este ritmo aumente. Una inspiración corta, seguida de
una espiración forzada, puede significar que el diafragma está lesionado.
Si el perro está inconsciente debe enderezársele el cuello, abrirle
la boca, extraer cualquier resto que haya dentro y con suavidad sacarle la lengua,
especialmente a las razas de cara plana, ya que la lengua puede obstruir la respiración
del perro. El pulso del perro se mide en la parte interna de las patas traseras.
Los latidos del corazón se notan presionando firmemente en el pecho, detrás
de la paletilla. El ritmo cardiaco de los perros grandes oscila entre las 50 y
90 pulsaciones por minutos, mientras que los pequeños alcanzan las 150
pulsaciones Anzuelo Si se clava un anzuelo en el pie o en la boca de un perro,
de costumbre no se puede sacar con facilidad, a causa del gancho de la punta.
Hay que empujar la punta hasta hacerla sobresalir y cortarla con unos alicates
para alambre, antes de poder retirar el resto. En algunos casos hay que cortar
el ojo del anzuelo y después empujar el resto del mismo hasta que sobresalga.
Para evitar más daños y dolor innecesarios usted puede necesitar
ayuda profesional. Los insecticidas Existen en presentaciones de uso externo (collar,
polvos, bomba) o sistémicas que, penetrando en el organismo, intoxican
los parásitos que chupan la sangre de su huésped (pulgas, garrapatas).
Todos los animales, incluso los mejor cuidados, pueden verse contaminados por
parásitos; aunque el uso preventivo del insecticida no sea recomendable
en todos los casos, sí que se le debe reservar un sitio en el botiquín
del perro.
Sofocón
La causa más frecuente de congestión por el calor es la de estar
un perro encerrado en un automóvil que se halla expuesto al sol. La respiración
es difícil y muy rápida. El perro se encuentra en estado de postración.
Reduzca de inmediato la temperatura del perro poniéndolo bajo una ducha
fría, es un buen tratamiento de primeros auxilios. Todos los veranos, mueren
muchos perros y niños pequeños también, por estar encerrados
en un automóvil mal ventilado, dejado en un estacionamiento caliente, mientras
el propietario o el padre compran con las comodidades del aire acondicionado.
Choque
Un perro que padezca un choque estará postrado por completo. La respiración
será poco profunda, sus ojos tendrán un aspecto brillante, sus pupilas
estarán probablemente muy dilatadas y las encías, pálidas.
Si el tiempo es frío, cubra al perro para mantenerlo caliente. Pueden ser
necesarias la administración de líquidos intravenosos o una transfusión
de sangre tan pronto como sea posible y se le debe llevar de inmediato al hospital.
Convulsiones
Durante las convulsiones el perro cae en un estado de inconsciencia que le impide
saber lo que está pasando, por ello debe colocarse sobre el piso para evitar
que se haga daño. La convulsión pasa y entonces puede manejarse
al perro con más facilidad. Es conveniente mantener las manos alejados
de su boca. Infecciones virales que han llegado al cerebro, en especial el moquillo,
producen convulsiones y también la epilepsia, infecciones del oído,
infestaciones parasitarias.
Envenamiento
Si se identifica el veneno exacto se lee las indicaciones del envase que lo contiene
y se siguen al pie de las letras las indicaciones para este tipo de emergencias,
mientras se llama al médico veterinario. El envenenamiento con estricnina
obliga a que el animal mantenga muy rígidas sus miembros y el cuello. En
este caso se aconseja hacerlo vomitar. Si ha deglutido un cebo envenenado, también
hay que inducirle el vómito con una solución fuerte de sal (seis
cucharaditas) en un vaso de agua, o colocándole un par de cucharaditas
de sal en la parte trasera de la lengua. Después de vaciar el estómago
se le dan unas claras de huevo o leche. Mientras llega la ayuda especializada.
Transporte
Un perro lesionado ha de ser trasladado en tal forma que no cause más lesión.
Un perro grande puede cargarse sobre los hombros en torno al cuello, sujetándole
los pies por delante. Lo ideal es colocarlo sobre una manta, unir las cuatro esquinas
para y formar un cabestrillo. Los perros pequeños pueden trasladarse con
una mano debajo del tórax y manteniendo firme la cabeza con la otra.
Choque eléctrico
Lo sufren con frecuencia los cachorros que mordisquean los cables de lámparas
o conexiones eléctricas y después de recibir la descarga el animal
se desploma tieso. Antes de tocar al perro debe desenchufarse el aparato al que
le mordió el cable. Si el corazón del perro late, pero no respira,
se inicia de inmediato la respiración artificial, colocando al perro sobre
su costado y oprimiendo y liberando el tórax, en forma alterna, haciendo
presión sobre el costillar en su borde posterior más alejado. En
algunos casos, son beneficiosos los inhalantes aromáticos.
Fracturas
De costumbre, las fracturas y dislocaciones son obvias por sí solas.
El miembro afectado se encontrará en una posición no natural. Cuanto
antes se reduzca la fractura o se corrija la dislocación menos efectos
perjudiciales posteriores habrá. Si el hueso de la pata está muy
desalineado, es útil un entablillado o soporte temporal. El traslado al
hospital debe hacerse procurando cambiar lo menos posible la posición del
miembro o articulación afectados.
Hemorragia interna
Con frecuencia la produce accidentes con automóvil; en este caso
hay que manipular suavemente al animal. La hemorragia visible por cortes puede
controlarse mediante un vendaje e incluso puede ser necesario un torniquete que
debe aflojarse cada quince o veinte minutos si existe alguna demora para llegar
al hospital.
Quemaduras
Las simples, como las que tiene lugar con agua caliente, grasa, o el contacto
con planchas calientes, pueden manejarse con la aplicación de un ungüento
esterilizado, que es calmante, protege la superficie quemada y sirve para mantener
el aire alejado de ella. Las quemaduras grandes deben cubrirse con una venda ligera
para protección adicional. No olvide que las quemaduras no sólo
son dolorosas, de curación lenta y propensas a la infección, también
pueden dejan cicatrices feas. Las quemaduras con ácidos o álcalis
deben enjugarse primero Vendajes El vendaje previene el contagio de las heridas,
inmoviliza los miembros y absorbe los flujos. También impide que el perro
se rasque o lama las heridas. Pero vendar un perro no resulta fácil: la
gasa no se aguanta sobre los pelos y el animal hace cuanto puede para sacarse
de encima la venda que le molesta. Antes de hacer el vendaje es indispensable
limpiar y desinfectar cuidadosamente la zona afectada. Para ello se utilizan antisépticos
o yodo. Vendaje de la cola Las heridas de la cola exigen protección e inmovilización,
sobre todo en los perros de cola larga que, cuando están contentos, la
mueven haciéndola chocar. En este caso también es necesario la gasa
esterilizada y el esparadrapo.
Primeros auxilios
1.- Antes de vendar una herida hay
que lavarla con agua oxigenada o, en su defecto, agua con jabón. 2.-
Si se produce una quemadura y no se dispone de pomada, no se debe vendar la herida;
sería contraproducente. 3.- En caso de que muerda un cable eléctrico,
corte la corriente y tápelo de inmediato con una manta. 4.-
Los vómitos se provocan suministrando carbón vegetal o, en su defecto,
agua oxigenada. 5.- Un torniquete puede
salvar la vida de un animal. Para aplicarlo basta con atar muy fuertemente un
caucho o una cuerda cerca de la hemorragia.6.- En caso de convulsiones, no sujete al perro,
pero sí evite que se muerda la lengua, introduciéndole un pañuelo
o un paño grande en la boca. Botiquín de urgencia No hay que olvidar
que la temperatura del perro se sitúa entre 38 y 38,5 grados centígrados.
En las regiones donde haya serpientes, conviene disponer de suero antiofídico
para aquellos casos de mordeduras, en que se administrará por vía
subcutánea incluso antes de llevar el perro al veterinario. No olvide que
el suero se guarda en el refrigerador. El botiquín debe mantenerse en un
sitio adecuado pero lejos del alcance de los niños. Esparadrapo, de 2,5
cm de ancho Vendajes de gasa, rollos de 2,5 cm. Algodón absorbente Almohadillas
de gas estériles, 7,5 por 7,5 cm. Palitos con extremos de algodón.
Alcohol para friccionar Termómetro rectal Tijeras afiladas con puntas redondas
Cucharita Pinzas