|
Salón de Bachillerato
|
|
Desde estas ventanas pudimos
observar uno de los récords de vuelo de los aviones de papel que
acostumbraba a enviar El Rodillón, pues uno
de estos aviones atravesó completamente la cancha de fútbol a lo
ancho. En una ventana similar, pero
de otro salón, La Pécora en plena clase de español, en medio del
mayor aburrimiento, rompió un vidrio de una patada y salió gritando
por la ventana "cójanlo, él fue el que rompió el vidrio". Definitivamente los salones de clases están llenos de anécdotas, pero para finalizar no podíamos quedarnos sin decir que este salón sirvió de cancha de fútbol para intensos partidos, con balón No. 5. Y no podemos irnos sin dejar de apreciar el honorable letrero de "Santa Fe" pintado en el vidrio |
|
|