Bacilo gram positivo, anaerobio y esporógeno,
productor de enterotoxinas, se han descubierto 5 tipos: A, B, C, D y E.
Las cepas que causan intoxicaciones alimentarias pertenecen al tipo A.
Estas cepas viven en los suelos, agua, alimentos, polvo, especias, y en
el tracto intestinal de seres humanos y animales.
C. perfringens
Micrografías con microscopio electrónico de barrido: Izquierda (x900) del ileón de un conejo testigo que muestra morfología típica de las vellosidades intestinales. Derecha: (x370) del ileón de un conejo tratado durante 90 minutos con enterotoxina de C. perfringens que muestra las vellosidades dañadas. (Tomada de Jay, 1994. Modern Food Microbiology 4th Edition, Van Nostrand Reinhold, Nueva York)
La enterotoxina es una proteína
específica producida durante la esporulación. Para que esta
exprese su actividad biológica es necesario que se fije en las células
epiteliales del intestino. Una vez fija es escindida modificando la permeabilidad,
inversión de la absorción de agua y de los iones de sidio
y cloro, ocasionando la muerte de la célula.
Alteraciones de la velocidad del transporte intestinal debidas a los
efectos de la enterotoxina de C. perfringens. A. Casi todas las
sustancias son absorbidas simultáneamente desde la luz intestinal
(mucosa) hacia la sangre (serosa), y en dirección opuesta. B.
En el ileón normal, hay absorción neta de agua, sodio, cloro
y glucosa, a la vez que hay una salida neta de iones potasio y bicarbonato.
Bajo la influencia de la enterotoxina, el desplazamiento del gua,
sodio y del cloro se invierte, mientras que el desplazamiento neto del
potasio y bicarbonatono resulta afectado. La glucosa sigue absorbiéndose,
pero a velocidad muy reducida. C. Cuando el transporte neto de sodio
se disocia en sus flujos componentes, se comprueba que bajo condiciones
de control, la absorción de sodio es la misma que bajo condiciones
de tratamiento con la enterotoxina. La secreción neta debida a la
enterotoxina es el resultado de un importante aumento en el flujo secretor.
(Tomada de Jay, 1994. Modern Food Microbiology 4th Edition, Van Nostrand
Reinhold, Nueva York).