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Situación
geográfica de Liébana |
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Comunicaciones
y accesos |
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Descripción
del recorrido |
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Recorrido |
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Con el fin de iniciar la ruta pasamos por el camino que se encuentra a
la derecha de la Central y cruzamos un puente para situarnos enseguida
en el lugar denominado Las Ahileras, donde a la izquierda del camino se
encuentran unos railes metálicos que descienden por la ladera. El viajero
salva un desnivel aproximado de 830 metros hasta llegar a Tresviso, en
una subida de cinco kilómetros y 800 metros. |
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Llegamos
al lugar denominado Entrelospuentes donde dos puentes se encuentran a
nuestro paso; el primero, de piedra y probablemente romano. Desde este
punto dejamos el río a nuestra izquierda y pasamos por las Canalizas del
Grezo. Al subir los primeros tornos o vueltas del camino nos encontramos
con una higuera silvestre que parece querer escapar de la roca. En esta
zona crecen grandes helechos, que son una reliquia subtropical, y dan
paso a la encina, musgos, helechos y tiraña. Entre la fauna destaca el
colirrojo tizón, el escribano montesino, el pardillo, la lagartija roquera
y la ibérica, así como el cernícalo común y el roquero solitario. |
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Desde Huezca, terminada la Vargona, veremos al fondo la Pica Mancondiu,
del Macizo Oriental de Picos de Europa, entre la Pica las Torres y Samelar,
así como, encajonado en la garganta, el río Urdón. Después de dos tornos
llegamos a un llano donde se encuentra un poste del tendido eléctrico.
Estamos en Ciabedo donde antiguamente existió un gran encinar y parada
obligada del mineral que bajaba en caballerías desde el pueblo de Tresviso
hasta este lugar para, posteriormente, ser transportado en carros tirados
por bueyes hasta Urdón. Ciabedo y la Canal Cerrosa eran paradas obligadas
de descanso para los vecinos de Tresviso y por eso las denominaban "las
posás". |
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En el Balcón de Pilatos cría una colonia de buitres leonados. Una vuelta
más del camino y dejamos a nuestra izquierda un poste del tendido eléctrico
que está inclinado. Estamos en el Cotero Cruz. Desde aquí se divisa la
magnitud del camino de Tresviso. Llegamos poco después a los invernales
de Prías, donde a la derecha del camino se encuentra el abrevadero y fuente
del mismo nombre y, donde el viajero podrá beber agua y reponer fuerzas
para el poco camino que nos queda hasta Tresviso. También podemos contemplar
en el interior el abrevadero, sobre todo durante los meses de verano,
los renacuajos de rana bermeja, el tritón palmeado y el tritón alpino.
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