Estructura de la sociedad china


Es una sociedad de tipo piramidal, en cuyo seno se distinguen cuatro clases: Los letrados, los campesinos, los artesanos y los comerciantes.

Al contrario de lo que sucede en la India, no es un régimen de castas: La profesión no se transmite hereditariamente.

Los letrados (mandarines) constituyen la clase dirigente de la sociedad china, a dos niveles: nacional y local. Su carrera es determinada por un sistema de exámenes, y una complicada jerarquía los vincula a la administración central, en los períodos de unidad, y a las administraciones locales en tiempos de anarquía, de división o de perturbaciones.

A la jerarquía se superpone el sistema familiar, relacionado con el culto a los antepasados.

Los pueblos y los distritos son, de hecho, comunidades que agrupan un número mayor o menor de familias y que evitan -en la medida de lo posible- las relaciones con el gobierno central (representado por el gobernador de la provincia) administrándose a sí mismas.

En las familias ricas (grandes propiedades territoriales), es frecuente la poligamia -o por lo menos el concubinato-, y la incidencia demográfica es importante.

Pero la pobreza abunda más que la riqueza, y en el campo es donde presentan mayor gravedad las crisis económicas y sus consecuencias (anarquía, pillaje).


La China rural, la real: Los campesinos


La China tradicional conoció la vida brillante de los palacios, la vida trepidante, bulliciosa y refinada de las ciudades; pero China era también una enorme potencia agrícola, y los campesinos chinos fueron, según parece, quienes pagaron el gasto del brillo de la civilización.

La tierra es rica, pero los campesinos son explotados por el Estado, que los agobia a impuestos, y por los funcionarios, que los esquilman. A veces son arruinados por las guerras o las invasiones: Su suerte es comparable a la de sus colegas de Occidente.

Periódicamente los chinos han tenido conciencia del problema. Señalemos dos reformas: una que no pudo aplicarse y otra que, con algunas modificaciones, sirvió de modelo a la mayor parte de las reformas agrícolas que se realizaron en el curso de la historia del imperio chino.

El letrado Wang Mang, que usurpó el poder en el año 9 d. de J.C. y admirador de Mencio, fue el autor de la primera reforma socialista de la historia china.

Partidario de un régimen equitativo de la propiedad de la tierra para resolver las continuas crisis que abrumaban a los campesinos, Wang Mang prohibió a toda persona la posesión de más de 150 hectáreas de tierra y desmembró los grandes dominios, que distribuyó entre quienes no poseían nada (a razón de 5 hectáreas por familia de ocho personas).

Al mismo tiempo prohibió el comercio de esclavos y declaró que, en el futuro, sólo el Estado tendría el derecho de modificar el ordenamiento de la propiedad. Esta reforma -al igual que algunas otras efectuadas en el campo de la administración y de las finanzas- fracasó en forma lamentable: se cometieron fraudes, se organizaron rebeliones (rebelión de las Cejas Rojas) y el utopista reformador fue asesinado en 22 d de J.C.

El emperador T'ai-song (dinastía de los T'ang, 626-649) perfeccionó el sistema de concesión de tierras: 20 hectáreas para una familia de cuatro hijos, con retorno de las tierras al Estado a la muerte del usufructuario y redistribución de las propiedades.

Más realista, esta reforma -o al menos su espíritu- se mantuvo mal que bien en el transcurso de la historia de China. De vez en cuando, una sublevación obligaba al emperador del momento a reconsiderar la situación y a controlar el reparto de tierras.


El arte china


El arte chino, que alcanzó su apogeo entre los siglos X y XIII, a partir de la dominación mongola y en la mayor parte de sus ramas (artes plásticas, música, etc.), cayó de manera sorprendente en un academicismo a imagen de la sociedad de la que era expresión.

Vasijas rituales de bronce del final de la dinastía Shang (siglo XI a. de J.C.): Recipientes para guardar vino: el llamado yu y el fan-i.

Ornamentados con fantásticos motivos animales, los herrajes de asta de carro fueron encontrados en una tumba cerca de Loyang, provincia de Honán. Se fechan en los siglos V-IV a. de J.C..

Comparable al arte de la antigua Persia, el puño de oro calado de un puñal se fecha hacia el 400 a. de J.C.

Por este tiempo, hacia el final de la dinastía Chou, orfebres, plateros y talladores de piedras preciosas estaban aprendiendo, con métodos modernos de talla y perforación, a obtener una ornamentación tan bella como la hecha en bronce.

La música china
Su aparición se atribuye a la era de los reyes míticos (principios del milenio II a. de J.C.): En aquel entonces habrían sido inventados el laúd, la lira y el órgano de boca (cheng), constituido por doce tubos de bambú.

La gama china clásica comprende cinco notas (do, re, mi, sol, la); a estas notas se añadió el fa sostenido y el si en la época de los Tcheu.

Caracrerísticas de las grandes épocas del arte Chino
- Epoca Han (206 a. de J.C. - 220 d. de J.C.)
Arte funerario de relieve labrado, pintura mural de dos dimensiones (utilización de colores planos y engastados). Lacas pintadas: mesas rituales, copas, etc. Caligrafía.

- Epoca de Las Seis Dinastías (420-589)
Nacimiento del arte budista (templos rupestres de Long-men y de Yun-kang).

- Epoca T'ang (618-907)
Edad clásica del arte budista. Creación de la porcelana china (vasos de tres colores). Influencias extranjeras (India, Irán).

- Epoca Song (960-1280)
Pinturas monumentales (paisajes con perspectiva en profundidad) y utilización de la aguada de tinta china. Edad de oro de la cerámica (celedones, adornos generalmente estampados o en incisión; colores de gran fuego).

- Epoca Mongola (1280-1368)
Decadencia técnica, confección de los primeros tapices y de los primeros esmaltes alveolados.

- Epoca Ming (1368-1644)
Renacimiento general del arte; fábrica imperial de porcelana (los "azules", los "verdes", los "rosados" los "tres colores" ming). Tratados de estética pictórica, tendencia progresiva al "academicismo".

- Después del siglo XVII
Decadencia progresiva del arte chino, que -bajo la influencia de los pedidos occidentales- se inclina hacia la producción "en serie" de chinerías, de un clasicismo anquilosado. En el siglo XVII: Biombos lacados de Coromandel.


Religión


La vida en China estaba regulada por las representaciones religiosas.

Debe subrayarse la importancia de los ritos, descritos por los textos clásicos. Muy pronto, los Chang establecieron un paralelo entre el universo celeste, la orientación de las estrellas, la cosmología y la sociedad monárquica, cuyo rey es el "Hijo del Cielo", réplica terrestre del Soberano de Arriba, protector de la ciudad.

A las divinidades celestes se oponen los dioses y los genios de la tierra (dioses de los cuatro puntos cardinales, dioses de ciertos ríos, etc.): Se ha pretendido que esta oposición es señal del dualismo de la primitiva sociedad china (los guerreros y los campesinos).

Para entrar en contacto con todas estas divinidades se les ofrecen sacrificios (animales o seres humanos), o se utilizan como intermediarios los antepasados, cuya influencia, después de la muerte, puede ser benéfica o maléfica (envían enfermedades, aparecen en los sueños, inspiran predicciones, etc.).

Todos los actos de la vida están regulados por un ritual minucioso. Conocemos perfectamente los ritos funerarios primitivos, no sólo por los textos, sino también por la arqueología.

Señalemos en particular la costumbre de inmolar, para que hagan compañía al rey o a algún personaje importante difunto, a sus mujeres, sus amigos, sus servidores, etc.

Los sacrificios humanos desaparecen progresivamente durante el período Tcheu y bajo los Ts'in.

Para los sacrificios a los dioses y antepasados se usaban vasijas de trabajo refinado, cuyas formas y ornamentación constituyeron una tradición que persistió desde la dinastía Shang hasta el período Han.

Este juego de vasijas, fechado en la primera dinastía Chou (finales del XI o principios del X a. de J.C.), proviene de una tumba de Feng Hsiang, provincia de Shensi.

Libros compuestos en los siglos IV-III a. de J.C. establecen con todo detalle el complicado ceremonial del sacrifico público y privado, aunque probablemente al comienzo del período Chou los modelos de formas no estaban tan rigurosamente prescritos.

"Espectros" recobrados del suelo. En una tumba de la dinastía Chou, en Liu Li Ko, provincia de Honán, un descubrimiento sorprendente, en 1950, fue el de un sepulcro que contenía 19 carros alineados en dos filas.

Las guarniciones de bronce debieron de quitarse antes de entierro, y la madera está completamente podrida; pero con gran habilidad y paciencia, los excavadores han trazado la forma de casi cada carro, basándose en la textura y el color de la tierra.

Seguramente, los carros habían formado parte de una procesión funeraria. Con uso distinto al imperante en la dinastía Shang, los conductores no fueron sacrificados.


Cultura china y filosofía china: Mentalidad china


Tras el taoísmo (Lao-tsé), a partir de la era cristiana, el confucianismo se convierte en la doctrina oficial del pensamiento chino (como el aristotelismo lo fue en Occidente durante la Edad Media).

La corriente búdica, que llega tardíamente a China -más de cinco siglos después de su nacimiento en la India- queda diluida en el movimiento general de las ideas religiosas de aquel país. Sin embargo, no hay que suponer que el confucianismo permaneciera intacto durante los dos mil años que duró el imperio.

Evolución del pensamiento filosófico en la China clásica
- Mo-tsé (alrededor 479-381 a. de J.C.) va más allá que Confucio al exigir al hombre, no únicamente el altruismo, sino también la paz universal, a la que debe sacrificarse el individuo.

- Tradicionalmente se atribuye a Mencio (Meng-tsé, aprox. 372-289 a. de J.C., en la provincia de Shantung) una enorme obra (en parte apócrifa) que lleva su nombre: el Meng-tsé.

El filósofo desarrolla en ella una concepción de la Ciudad bastante parecida a la de Platón (superioridad de los Filósofos sobre los Guardianes) e ideas de tipo socialista que ya hemos encontrado antes. Su optimismo se expresa a través de afirmaciones como la siguiente:

La naturaleza humana posee ciertas tendencias que la guían hacia el bien. Por eso es por lo que yo digo que es buena. Si los hombres se portan mal, la razón de ello no hay que buscarla en su esencia. Todos los hombres poseen disposiciones para la simpatía, los remordimientos y la aversión, para la veneración y para el respeto...

Estas virtudes no es el mundo exterior el que me las infunde; son parte integrante de mi yo... Por eso se ha dicho: Buscadlos y los encontraréis; despreciadlos y los perderéis.

En conclusión, al contrario de Confucio, que preconizaba la observación y el examen del mundo exterior, Mencio cree -como Sócrates- que tenemos en nosotros mismos la respuesta a todos nuestros problemas:

Todo está en nosotros.

- Siun-tsé (hacia 300-230 a. de J.C.) fue el origen de la filosofía totalitaria de los Legistas, base ideológica de la política de los Ts'in.

Se le debe también una teoría muy avanzada sobre los orígenes del lenguaje, que él considera -a la manera de los modernos lingüistas- como un sistema convencional de relaciones.

- La Escuela de los Legistas (Fa-ki-a: El término no tiene el sentido de "juristas"; sino de controladores legalistas:Representa el totalitarismo de un Estado dictatorial), todopoderosa en la época de los Ts'in.

Está representada por Wei-yang (muerto en 338 a. de J C.), el "Richelieu" chino, y Han Fei-tsé (muerto en 223 a. de J.C.).

El confucianismo renace de sus cenizas en la época de los Han, en la que todas las antiguas filosofías reviven eclécticamente.

A partir del siglo XI, se transforma y se convierte en neoconfucianismo, que se opone a la filosofía negativa del budismo.

El representante más famoso de este movimiento es Chu-hi (1130-1200), que desarrolla una metafísica de tipo dualista: Toda realidad es el resultado de la acción de dos elementos, el k'i (¿la sustancia material?) y el li (el principio).

Todos los hombres tienen, así, el li en relación con la Realidad Suprema, pero son diferentes en lo que se refiere a su k'i. La tarea del sabio es alcanzar su li más allá de su k'i (en nuestro lenguaje moderno podría decirse, quizás: alcanzar su esencia más allá de su existencia).

El neoconfucianismo, caracterizado, pues, por la búsqueda de la naturaleza profunda del hombre, fue la filosofía dominante en China hasta comienzos del siglo XX, y ha sido enriquecido con matices diversos por los autores siguientes: Wang Yang-ming (1472-1528); Huang Song-hi (1610- 1695), autor liberal y revolucionario; Yen Hi-chai (1635- 1704), que critica el dualismo de Chu-hi; Tai Chen (Tai Tong-yuan, 1724-1777), presentado en ocasiones como un filósofo materialista, y K'ang Yu-wei (1858-1927), el reformador, el último de los grandes confucianistas.


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