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CANA: EL PAIS DE LAS INVASIONES CONTINUAS
Algunos monumentos egipcios nos los presentan con el aspecto de hombres altos, de nariz aguileña, cejas pobladas, mandíbula fuerte y barba cuadrada y larga, sin bigote. Sobre su taparrabo visten una túnica de vistosas rayas; llevan los pies calzados de cuero. Sus armas son el arco y el bumerang. Estos "asiáticos" son llamados por los egipcios amu, palabra que se aplica indistintamente a unas tribus difíciles de distinguir, particularmente los cananeos (el término aparece en los textos 1.000 años después de su llegada a Siria-Palestina) y los amorritas, que fijan su residencia cerca de la actual ciudad de Palmira. Durante 1.500 años aproximadamente, es decir, durante
toda la edad del bronce en aquella parte del mundo, estos pueblos, llamados
global e impropiamente cananeos, se mezclarán con los distintos
invasores, que no cesan de interesarse por esta encrucijada geográfica
de la costa siria y por las ricas llanuras del norte de Palestina.
Su lengua no es semítica ni indoeuropea, y todavía constituyen un problema para los historiadores. Las tribus nómadas que conquistarán Egipto e impondrán una dinastía "extranjera", entre 1675 y 1580 a. de J.C. aproximadamente, provienen de Siria y de Palestina. Los egipcios los llamaron hicsos (hekakhasut, "reyes extranjeros"). El desquite egipcio, posterior al 1580 a. de J.C., está señalado por la enérgica conquista de Siria y de Palestina por los faraones. Esta dominación se prolonga hasta 1280 a. de J.C. En esta época, los hititas, llegados de Anatolia, se enfrentan con los egipcios en la batalla de Kadesh (1280 a. de J.C.) y les imponen el reparto del país: Los cananeos cambian de dueño. Finalmente, hacia 1200 a. de J.C., unos nuevos conquistadores, llamados por los egipcios los Pueblos del mar, destacan por su eficacia devastadora. Una parte de ellos se establece en la costa, entre Gaza y el monte Carmelo: Son los pelesets o filisteos, que dieron a Palestina su denominación actual. A estas invasiones militares se añaden las lentas
infiltraciones de semitas nómadas, que no cesan de afluir durante
el II milenio. Entre ellos cabe señalar dos pueblos importantes:
Los arameos y los hebreos. Con ello termina la historia de los cananeos propiamente dichos.
Desde el principio de la edad del bronce, Canaán exporta a Egipto la madera y el aceite de sus cedros (los famosos cedros del Líbano, talados casi todos en la Antigüedad y a comienzos de la Edad Media...); los guerreros se hacen comerciantes y luego navegantes. Los cananeos se adaptaron rápidamente a su situación de intermediarios entre los "grandes" del mundo oriental; situación de la que supieron aprovecharse. Sus herederos, los fenicios, serán los mayores comerciantes de la Antigüedad. Organización social: Ciudades Los grandes centros de cultura cananeos y fenicios y su situación en relación con los países actuales. En 1928, a unos 11 km al norte de Latakia, en Siria, en Kas-Shamra, un campesino araba su campo cuando, en una de las pequeñas colinas artificiales llamadas tells, típicas del Oriente Medio y formadas por la acumulación de ruinas, su arado o su azadón dejó al descubierto algunos vestigios que llamaron la atención de los arqueólogos franceses. Las excavaciones sistemáticas, emprendidas bajo la dirección de C. Schaeffer en 1929, sacaron a la luz la antigua ciudad de Ugarit, cuyo nombre era conocido por los textos hallados en Egipto (Tell-el-Amarna) en 1887, pero cuya situación era ignorada hasta entonces. Se ha podido comprobar que la región de Ras-Shamra había estado habitada desde la edad de la piedra pulimentada (5000 años a. de J.C.), cuando aún no era una gran ciudad cananea. Las instalaciones hasta hoy descubiertas abarcan desde el III milenio hasta el siglo XII a. de J.C. Ugarit comprendía tres "barrios": la ciudad alta, con el palacio real, el recinto fortificado y los grandes templos; la ciudad baja, con hermosas calles de 3 o 4 metros de ancho, y el puerto, situado aproximadamente a 1,5 km del centro (el puerto subsiste en el mismo emplazamiento y se llama Minet-el-Beid, "el puerto blanco"). En el palacio se han descubierto miles de tablillas de barro cocido, con inscripciones en caracteres cuneiformes, que han sido descifradas y que nos dan información relativa a grandes períodos de la historia de Ugarit. La ciudad, muy cosmopolita, conoció su apogeo hacia 1400 a. de J.C., durante el reinado de un tal Niqmad. Muy amenazada por los hititas y por los egipcios, debió su fortuna a una política mercantil de doble juego. Aspecto destacable: Los textos ugaríticos son alfabéticos e incluso ha sido hallado un abecedario, sin duda el primero de la Humanidad, integrado por treinta signos. Carro votivo hallado en Ugarit. A 39 kilómetros de Beirut, el pequeño puerto de Jbail está construido sobre los muros de la antigua Biblos (que la Biblia llama Gebal; sus habitantes son los giblitas). Desde el Imperio Antiguo egipcio, Biblos era el gran centro comercial de la costa. Los egipcios iban a Biblos a cargar las maderas del Líbano y el cobre llevado allí desde el Cáucaso por las caravanas nómadas. Era un auténtico enclave egipcio en país sirio, y sus "reyes" eran vasallos de los faraones. Los traficantes egipcios habían construido templos, uno de ellos, particularmente famoso, en honor de Isis. Los griegos nos han transmitido narraciones legendarias, ligadas a la historia de Osiris, según las cuales el ataúd del dios egipcio fue a parar a Biblos. La ciudad cananea y después fenicia ha ido saliendo a la luz desde 1921 (excavaciones de Dunand). Se han hallado las murallas, los templos y la necrópolis, con la tumba del rey Ahiram (siglo XI a. de J.C.), que lleva una inscripción fenicia alfabética (alfabeto de Biblos: 22 signos).
El dios supremo es El, creador todopoderoso y organizador del mundo. Es un dios abstracto. Su hijo Baal (palabra que significa "señor") es el dispensador, más concreto, de los favores y riquezas de la naturaleza. Adorado bajo múltiples formas (casi todos los dioses particulares de Canaán son baales), lleva varios sobrenombres: Baal Safon (Baal del Norte), Baal Melkart (Baal de Tiro), etc. Tiene por hermana y por amante, siempre virgen, a la diosa Anat, divinidad de la fecundación y de la guerra, más tarde llamada Astarté (que también ha sido confundida con la diosa babilónica Istar). El culto de Anat es sanguinario; diosa de las batallas, se regocija con la sangre derramada: Su hígado se hincha de risa, su corazón
se llena de alegría, el hígado de Anat exulta porque ella
se hunde hasta las rodillas en la sangre de los guerreros y hasta las
caderas en la sangre de los héroes. Anat y Baal tienen sus prostitutas sagradas, y las ceremonias
orgiásticas que se celebran al aire libre en los santuarios desencadenan
las escandalizadas protestas de los servidores de Yahveh (si bien en una
época tardía, varios siglos después de la gran época
de Ugarit): Los pájaros comen sus restos, devoran sus miembros
y revolotean de un resto a otro. Estas observaciones corresponden a una visión muy general, válida para toda la región del Oriente Medio que estamos estudiando. Además de encrucijada geográfica, Siria y Palestina fueron también encrucijada lingüística, religiosa y de civilización.
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