CIVILIZACIONES EN LA INDIA


En la India abundan los lugares prehistóricos, pero la síntesis científica relativa a la prehistoria de la península india no ha sido realizada todavía.

Se ha certificado la presencia humana, a partir del IV milenio a. de J.C., en numerosas estaciones prehistóricas, especialmente en el noroeste, donde se han podido comprobar -por el estudio de la cerámica- los niveles de cultura de Rana Ghondai (en el valle del Zhob, un afluente del Indo), de Quetta y de numerosas estaciones del Beluchistán (región montañosa situada en la frontera entre el Irán y el Pakistán actual): Nal, Amri, Nundara, etc.

Por otra parte, estos vestigios de cerámica se parecen a los que encontramos en Mesopotamia (en particular en la región de Susa y en el país de Sumer).

Las civilizaciones de Herappa y de Mohenjo-Daro
Estos lugares del valle del Indo (en el Punjab y en el Sind) corresponden a una civilización que debió de florecer en la segunda mitad del II milenio a. de J.C.

Se trata de una civilización urbana, con edificaciones de ladrillo cocido muy perfeccionadas. Entre los vestigios arqueológicos, hay que destacar centenares de sellos, de forma rectangular, en los que están grabadas figuras animales y signos que recuerdan los jeroglíficos.

Pero las "tablillas" de Mohenjo-Daro no han sido descifradas, y la relación de estas civilizaciones del Indo con la civilización india posterior (la de los arios) es todavía hipotética (por ejemplo, se han hecho comparaciones entre algunos vestigios arqueológicos de Harappa y el culto de Siva).

La civilización de Harappa parece haber sido destruida por un cataclismo (¿terremoto?) más que por una invasión. Parece que, a consecuencia de grandes corrimientos de tierras y de inundaciones, las ciudades del Indo pierden su preponderancia sobre las regiones vecinas, lo cual las convierte en presa fácil para los pueblos que invaden la India en la primera mitad del II milenio y que son, probablemente, poblaciones puestas en movimiento por la presión indoeuropea que comienza a ejercerse en estas regiones.


Las invasiones de los pueblos arios


Entre los años 1500 y 1200 a. de J.C., penetran en el valle del Indo unos pueblos guerreros y dominadores cuyo origen exacto se ignora todavía y que reciben el nombre de arios. Hablan una lengua indoeuropea, y una de las ramas de este pueblo invade paralelamente el Irán (los indo-iranios). Aparecen inicialmente en el Punjab, y después remontan el curso del Ganges hasta Benarés.

Los arios, pueblos de agricultores, adoraban a la Diosa-Madre, diosa de las aguas beneficas, que algunos siglos más tarde se convertiría, con el Brahmanismo, en Kali, la gran diosa de la fertilidad.

Siva (el destructor) es una de las tres divinidades Hindúes más importantes, juntos con Brahma (el creador) y Visnú (el conservador).

Llevan consigo una lengua (el sánscrito), una religión (vedanta) y cierto concepto de la sociedad (una sociedad dividida en castas y en la que dominan inicialmente los guerreros, y, algo más tarde, los sacerdotes).

La lengua de los invasores, el sánscrito védico, aniquila al parecer las lenguas de las poblaciones aborígenes (existe la tendencia a asimilar estas lenguas al grupo munda, por su afinidad con los dialectos indochinos y con las lenguas de la familia dravídica: tamul, telugu, canara, etc., que presentan analogías inexplicables con el grupo de las lenguas altaicas).

La cantidad de textos religiosos que poseemos (la literatura védica, los textos búdicos escritos en su mayor parte en pali, la poesía en lengua tamul llamada Ciclo del sangam) es impresionante.

Por desgracia, ninguno de estos textos nos proporciona datos cronológicos e históricos coherentes. Y por eso la historia de la India, hasta el siglo VI a. de J.C., época de los primeros contactos con los persas, se reduce (para nosotros, en el estado actual de nuestros conocimientos) a la historia de su evolución religiosa (vedismo, brahmanismo, pensamiento de los Upanishads, jainismo y budismo.

Las grandes epopeyas védicas, como el Mahabharata, son eco de acontecimientos históricos de los cuales es muy difícil determinar la dimensión a través de las deformaciones poéticas.

Podemos extraer de estas tradiciones poéticas algunos vagos datos históricos: La existencia de pequeños estados (como el Kosala o el Magadha, en el valle del Ganges), la rivalidad entre dos clanes arios (los kaurava y los pandava). Incluso el período búdico está inmerso en la confusión y la oscuridad de la protohistoria.

 


Principal Mas información cultural en El Rincón de Paco
Hosted by www.Geocities.ws

1