Llegamos a El Condado, un poco de carretera ascendente
para abrir boca, y ya llegamos al pueblo de La Sierra, donde comienza la
descripci�n de la ruta a cargo de �ngel F. Ortega:
En la curva situada un poco m�s adelante de este n�cleo rural, hemos de comenzar
la ruta, que afronta de inmediato la ascensi�n por una hormigonada pista que
serpentea por el valle de Fresnedo todo arriba para resolverse a poniente
roturando la forestada ladra del cordal. Convergemos en el collado del Pozo con
la pista que procede de Rebollada, y proseguimos con la remontada para elevarnos
a continuaci�n por las verdes camperas de Fresnedo, majada con caba�as
pastoriles diseminadas por un entorno vallado hacia el oriente por el espinazo
calc�reo de la sierra de Pe�a Mayor.
La pista contin�a hacia arriba con amplias trazadas que transcurren por un
terreno combinado de pradera, brezo y err�ticos pe�ascales. Por ah� ganamos
Bra�a Medio, nueva campera ubicada en un saliente de la ladera, situ�ndose un
poco m�s arriba la pintoresca majada de Callacente con nuevas cuadras, alguna de
ellas remozada �ltimamente. En un �rbol pr�ximo a una casa de planta y piso se
puede admirar una estampa campesina tallada en su tronco.
Desde Callacente proseguimos con el itinerario propuesto, que se describe por la
pista labrada en la p�trea ladera, construida �ltimamente para el servicio de
una antena de comunicaci�n, levantada en el Pico Tremes. La seguimos hasta un
punto determinado, cuando a nuestra derecha aparece una herbosa vaguada que
vamos a superar hasta coronar el crester�o de la sierra. Hemos alcanzado la
altura m�xima del cordal denominada collada Llagos, con escabrosos resaltes que
hacen muy inc�moda la progresi�n. Entre las copas de los �rboles que cubren una
buena parte de la vega de Llagos asoma la inconfundible silueta del Trigueiro.
Tambi�n a nuestras espaldas aparece de manera destacada una casete, con antena
inclu�da, que campea la contigua cima de Tremes.
Dos alternativas se nos presentan para conquistar la cima del Trigueiro. La
primera de ellas nos obliga a crestear con rumbo meridional por la escabrosa
lomera del cordal hasta que nos presentamos en los �ltimos contrafuertes que
sostienen la airosa cumbrera. La segunda alternativa consiste en descender a la
mullida campera de la hondonada de Llagos, salpicada de tejos, espineras y
carrascos, optando a continuaci�n por el itinerario m�s id�neo que ha de
conducirnos hacia el flanco opuesto de la vega, avanzando despu�s por la misma
lomera hasta la cima. Un buz�n monta�ero y un v�rtice geod�sico determina la
m�xima altitud de toda la sierra.
El descenso lo haremos hacia el collado de Breza (un poco m�s all� de la
hondonada de Llagos por la que hemos pasado.
Cogemos ahora el mapa de Manuel Carrero y vemos que desde la collada de marras
sale un camino que va bordeando por todo lo alto el valle que se abre al Norte.
Sendero se�alizado como PR As-59. Bordeamos un pico por la izquierda y cambiamos
nuestra marcha en direcci�n Norte siguiendo esta l�nea de cordal. Una collada,
un pico que descendemos, el camino que gira a la derecha (direcci�n Este) y
encontramos una collada en que cogeremos otra pista que nos llevar� a Pilo�eta y
Nava. Esta pista coincide con el GR-105