Punto de partida: Taranes (600 m.).
Este es un pueblo de Ponga localizado en el punto final de la carretera local PO-4, de apenas 3 Km. de recorrido, procedente de la AS-261 Puente Los Grazos-Bele�o, en el lugar de Mestas.
Desde las primeras casas del barrio de Tresvilla acometemos con rumbo occidental, la marcha por un camino carretero que tras vadear el r�o al pie de un antiguo molino, asciende por la margen opuesta bajo los farallones de la Pe�a Soancio. Vamos directamente hacia la entrada de la Foz de la Escalada, apretada barrancada surcada por el tumultuoso r�o de la Escalada.
Atravesamos a la margen opuesta por un r�stico puente de piedra remontando el sinuoso camino, empedrado todo �l, en medio de un paraje de excepcional belleza. Despu�s acometemos la angosta entalladura por los requiebros del camino que culminan en el Fresno (1.000 m.) (1 h.). �sta es una antigua majada, ahora abandonada, y encrucijada de caminos, desvi�ndose aqu� el camino del monte Bufona y el Tiatordos tras vadear el arroyo. Nuestra ruta sigue describiendo amplias lazadas, acerc�ndose m�s adelante de nuevo al cauce del r�o.
Enseguida comienza una nueva subida por un sendero que circunstancialmente se diluye en la corteza vegetal, superando por el mediod�a el basti�n que sostiene la majada de Pig�� (1.350 m.) \1 ,30 h.). Hasta aqu� procede un sendero de la vecina majada de Da�n, desv�o que hemos evitado a posta, para cruzar por la fuente del Sucu.
En el herboso rellano de la majada se destaca una buena caba�a jalonada con un fresno, localizada a mitad de camino del abierto valle de Llampos.
Iremos superando sus escalones poco a poco a trav�s del serpenteante sendero que nos conduce hacia un peque�o �lIagu� invernal, aguas que origina la fuente Fonfr�a con el abrevadero correspondiente.
Las obligadas paradas permiten contemplar hermosas panor�micas hacia la gran cadena del Cordal de Ponga, destacando de manera relevante el soberano Tiatordos. La aproximaci�n a la cima puede establecerse agotando todo el desarrollo del valle hasta la escotadura superior del Requexu del Garrote, por donde nos asomamos a los abismos de la cara Norte, o bordear anteriormente los resaltes que camuflan una impresionante sima, hasta arrimamos a los contrafuertes finales coronados por su cima (1.749 m.) (3,20 h.). De la atrevida cumbrera cerrada con alambres de espinos, sobresale una antena y tambi�n una caseta de servicio, sostenida a duras penas sobre el impresionante murall�n de verticales escarpaduras. Por encima del torre�n asoman monta�as todas ellas identificadas tras la experiencia de muchos a�os de actividad. Lo m�s llamativo es la localizaci�n del n�cleo de Valle Moru asentado en lo m�s profundo de la panor�mica.
Angel F. Ortega