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Pues antes
que nada, un poco de toponimia. Puede parecer un tanto llamativo el nombre del
pico de hoy, pero podemos afirmar y afirmamos que tal topónimo no tiene nada que
ver con ningún animoso fraile que anduviera por estas alturas intentando salvar
las almas de los rebecos. El nombrecito viene de una antigua explotación minera
que hubo por estos andurriales, y que aún funcionaba a principios del pasado
siglo. La mina se llamaba “del Evangelista” y por los entornos hayamos el Hoyo
del Evangelista y el pico del mismo nombre. Más o menos como el pico conocido
como la Rasa del Inagotable, que no tiene nada que ver nada con ningún andarín
pastor o montañero, sino con una mina denominada precisamente Inagotable.
El Macizo Oriental de los Picos de Europa forma como una Y en cuyos extremos
situaríamos el Pico Cortés, el Cuetu Tejao y el Samelar. En el centro estaría la
Pica del Jierru, y muy próximo, el Evangelista de hoy.
La zona es un auténtico caos de antiguas pistas mineras, pedreros, restos de
antiguas escombreras, etc, así que la ruta que os sugerimos es la que un
servidor ha hecho y en la que no se encontró con emborricadas de ninguna clase.
La ruta la comenzamos en el Jitu Escarandi, límite entre Cantabria y Asturias,
que es el lugar al que nos subirá el autocar. Años ha había que comenzar la ruta
en Sotres, y la penitencia de subir hasta La Caballar después de una noche
agitada solía ser morrocotuda.
Así que nos vamos pista adelante hasta Andara. Se recomienda madrugar un tanto
para evitar una fritada de montañeros a la caliza. Hay otra ruta más directa por
un camino que bordea el Macondiu, pero es algo complicada de describir, y vale
más ir a lo seguro.
Llegamos a las minas, por allí está el refugio, y un buen destino para quienes
no quieran seguir con la marcha. A nuestra izquierda tenemos la collada de San
Carlos que nos llevaría al pico del mismo nombre (alias el Sagrado Corazón, y
por qué puñetas andar cambiando los nombres a los picos) y al Samelar.
Nuestra ruta va en dirección contraria, a un collado que
se llama del Mojón (topónimo obvio). La zona por la que nos movemos podíamos
denominarla como la de los Grajales, (de abajo y de arriba), entramos en una
especie de jou cerrado a la derecha de nuestra marcha por la Pica del Jierru y a
nuestra izquierda por un pico que en algunos mapas aparece marcado como Silla
Caballo Cimero. La Pica del Jierru es nuestro Evangelista de hoy. La vista sobre
la antedicha Morra de Lechugales y sobre el Macizo Central de Picos son de las
que quitan el hipo.
El regreso lo haremos por el mismo sitio. Podríamos continuar por toda la sierra
por el Valdominguero e incluso hasta el mismísimo Cuetu Tejao, pero eso no es lo
previsto en la excursión de hoy y aquí lo dejamos.