Dr. Federico Hernández Fonseca
Departamento de Cirugía
Campus Sur
Facultad de Medicina
Universidad de Chile
I.A. ANATOMIA.-
Estructura, recorrido y relaciones:
El esófago es un órgano tubular muscular, de 25-28
cms. de largo, 4-6 de los cuales están en el cuello y 5-6 en el
abdomen, que se ubica entre la faringe y estómago, y que transita
por el cuello, el mediastino posterior en el tórax, y el abdomen,
extendiéndose desde la sexta a la duodécima vértebras
dorsales; su lúmen es virtual, yá que los esfínteres
que lo limitan a proximal y distal permanecen cerrados en estado de reposo,
abriéndose solo en el momento de una deglución. Para la descripción
de las referencias anatómicas mencionadas y/o las lesiones en- oontradas,
la distancia desde la arcada dentaria medida con el endoscopio y expresada
en cms.: así el cartílago cricoides se encuentra a 13-16
cms., la bifurcación traqueal a 23-26 cms. y el cardias a 38-44
cms. de la arcada dentaria.
Se divide topográficamente en tres tercios: el
superior, desde el esfínter cricofaríngeo o esofágico
superior (EES), contacto caudal del músculo constrictor inferior
de la faringe, hasta el cayao de la aorta (2-3 cms. bajo el manubrio del
esternón); el tercio medio, desde el cayao hasta el punto
medio entre la vena pulmonar inferior y el hiato; y el tercio inferior,
desde allí hasta el cardias. Sin embargo, para efectos prácticos
suele dividirse también en 5 segmentos, uno cervical, uno abdominal
y tres segmentos torácios (superior, medio e inferior).
Su trayecto y ubicación, determinan importantes
relaciones anatómicas, que varían según el segmento
que corresponda. Las más trascendentes en la patología quirúrgica,
son las que tiene por delante, con la tráquea, la carina y
el bronquio izquierdo, desde el cuello hasta la mitad superior del
tercio medio, elementos que pueden estar comprometidos en el cancer
de esófago de esa ubicación estableciendo una
condición de inoperabilidad y riesgo de fistulización. Igualmente,
puede verse afectado el nervio laríngeo recurrente izqdo. que rodea
el cayao de la aorta, provocando disfonía u otras alteraciones de
la voz. Los tercios medio e inferior, se relacionan con el hilio pulmonar,
el cayao de la vena ácigos por la derecha, y el pericardio a la
izqda.
Su pared está constituída por las siguientes capas:
Las capas musculares, en su tercio superior son de músculo
esquelético y en sus dos tercios inferiores, de músculo liso,
lo que tiene importancia en el acto de la deglución y en algunos
trastornos funcionales.
Irrigación:
En su tercio superior, la irrigación proviene de la arteria
tiroídea inferior, en el segmento torácico de las traqueobronquiales,
y en el tercio inferior y segmento abdominal, por ramas del tronco celíaco
y de la arteria esplénica.
Drenaje linfático:
La trama linfática del esófago está constituída
por un plexo intramural a todo lo largo del órgano que determina
que la diseminación neoplásica se haga preferentemente
en sentido axial, comprometiendo ganglios a nivel del cuello y de las regiones
paracardiales y del tronco celíaco. Sin embargo, también
existen tributarios regionales: del esófago cervical a los paratraqueales
cervicales, de la yugular interna y supraclaviculares, del esófago
torácico a los paratraqueales, de la bifurcación traqueobronquial,
los paraesofágicos y los interesofago- aórticos, y el
esófago abdominal a los gástricos superiores, los pericardiales
y los diafragmáticos inferiores.
Inervación:
a) Intrínseca: Meissner, mientérica.
b) Extrínseca: Simpático y parasimpático.
I.B. FISIOLOGIA.-
I.B.1. Función del esófago:
Consiste en llevar el bolo alimenticio desde la faringe al estómago.
Esto lo logra por un transporte activo que funciona por medio de una onda
peristáltica que actúa en ambos sentidos; esta onda moviliza
el bolo hacia el estómago, previniendo a su vez el reflujo del contenido
ácido del estómago al esófago y de él a la
faringe.
- Ondas peristálticas esofágicas:
* Onda primaria: Es una onda progresiva que se inicia con la deglución.
* Onda secundaria: Es una onda progresiva espontánea
(no se origina como respuesta a la deglución)
que nace a nivel del esfínter cricofaringeo.
* Onda terciaria: es una onda espontánea que
se produce en forma simultánea en todos
los niveles del esófago. No es una onda normal y se la encuentra
sólo en condiciones patológicos y en los ancianos
- Esfínteres:
En condiciones normales y de reposo, ambos (EES o cricofaríngeo
y EEI o gastroesofágico) permanecen cerrados, de manera que el esófago
tiene una cavidad virtual (sin lumen), con sus paredes adosadas.
El Esfínter cricofaríngeo (EES), se relaja
sincrónicamente ante la enérgica contracción faríngea,
producida por el inicio de la deglución, con cierre de la faringe
con la lengua aplicada sobre el paladar blando y éste sobre su pared
posterior; la pérdida de esta exacta secuencia es responsable de
una sensación de obstrucción percibida por el enfermo como
disfagia.
El Esfínter Esofágico Inferior (EEI)
por su parte, se relaja totalmente frente a la onda peristáltica
primaria permitiendo la entrada del bolo alimentario al estómago,
cerrándose inmediatamente para abrirse de nuevo frente a las ondas
secundarias ("de barrido"), hasta que el esófago distal queda deshabitado.
Su hipertonía y su relajación inexistente o incompleta frente
a la onda primaria genera también una dificultad a la deglución,
y su hipotonía, permite por otra parte, el reflujo del contenido
gástrico al esófago.
Mecanismo de la Deglución:
El traslado del bolo alimentario desde la faringe al estómago
se produce gracias al acto de la deglución, y para que se realice
sin inconvenientes ni molestias, exige una secuencia dinámica sincronizada,
caracterizada por los siguientes fenómenos: al contraerse la faringe,
su presión asciende súbitamente a 100 mm de Hg o más,
coincidiendo con la relajación del esfínter cricofaríngeo,
permitiendo así el paso del bolo; la presión faríngea
baja y el EES vuelve a su estado de reposo, cerrándose. Junto con
lo anterior se produce una onda peristáltica con intensidad de 30
mm de Hg y velocidad de 2 a 4 cm por seg. que traslada el material deglutido
al estómago; simultáneamente se relaja el EEI, recuperando
luego su presión de reposo. Las ondas secundarias, también
propulsivas, pero espontáneas, terminan "el barrido" de los
residuos que quedan en el esófago, con la coordinada colaboración
del EEI.
Mecanismos de contención del reflujo gástrico:
Siendo la presión intragástrica mayor que la intraesofágica
por estar el estómago sometido a la presión positiva del
abdomen y el esófago a la negativa del tórax, el reflujo
gastroesofágico solo puede ser controlado con el normal funcionamiento
de los mecanismos de contención:
I.B.2. Estudio de la función esofágica:
Existen diversos métodos:
a) Radiología contrastada con papilla baritada (en posición
de pié o decúbito dorsal): permite observar el tránsito
del bolo alimentario desde la faringe hasta el estómago, mostrando
además algunos aspectos de la motilidad del esófago y el
comportamiento de las ondas peristálticas y los esfínteres
superior e inferior. Los episodios de reflujo ge espontáneo son
buscados en posición decúbito dorsal o Trendelenburg. Es
capaz además de mostrar zonas de estenosis y sus características,
la presencia de una hernia hiatal y signos de trastornos del vaciamiento
gástrico.
b) Manometría: Es el examen que puso en clara evidencia
la fisiología del esófago y que ha permitido por lo tanto
determinar la presencia de variados trastornos de la motilidad de este
órgano y sus vecinos (faringe y estómago). Establece una
representación gráfica de las presiones, tanto del cuerpo
del esófago como de los esfínteres, en reposo y/o en
deglución, siendo el estudio de elección para este tipo de
patología.
- Técnica: Con el sujeto en decúbito dorsal, se
le introducen detectores de presión en el lúmen (a
nivel faringeo, torácico y abdominal) consistentes en sondas
de polietileno conectadas a transductores de presión (transforman
energía mecánica en eléctrica que a su vez se unen
a un polígrafo, amplificador e inscriptor). La inscripción
de un trazado de tres vías, en posiciones separadas cada 5
cms., permite reproducir y conocer la motilidad faringo-esofago-gástrica,
el comportamiento aislado y dinámico conjunto, de la faringe, el
cuerpo del esófago y los esfínteres superior e inferior.
Igualmente, puede mostrar la ubicación del EEI y su relación
con el hiato (punto de inversión de presiones).
- Registros normales en reposo:
* Faringe: Su presión en reposo es similar a la atmosférica,
al iniciar la deglución, llega a 100 mms. Hg.
* Esfínter cricofaríngeo (EES): 30 mm de Hg sobre la
presión torácica.
* Nivel intratorácico: - 2 a -3 mms. de Hg, es decir,
la presión intratorácica.
* Esfínter esofágico inferior (EEI): 10-12 mms. Hg.
* Intragástrica: el reflejo de la presión intraabdominal,
2-3 mms. Hg.
c) pHmetría de 24 hrs.: se trata de pesquisar descensos
del pH < 4.0 , con un electrodo colocado 5 cms. proximal
al EEI (ubicado idealmente con la ayuda de la Manometría), con
el paciente en posición decúbito dorsal o de pié,
durante la vigilia o el sueño, durante las comidas o en los
períodos postprandiales. El paciente debe accionar un pequeño
artefacto portátil, en los momentos que sienta un episodio de pirosis
o regurgitación, lo que queda grabado y en condiciones de ser interpretado
con un procesador computacional; proporcionada una detallada información
que incluye el número de episodios de reflujo, la magnitud y duración
de la caída del pH en cada uno de ellos, del tiempo total que el
esófago se ve expuesto a estos descensos, etc... La misma información
proporciona en relación al reflujo alcalino, aunque en este caso
es necesario considerar la distorsión que puede provocar el pH de
la saliva deglutida. Su utilidad y aplicación principales es
pesquisar la existencia de RGE.
d) Cintigrama esofágico: basado en el mismo principio de la pHmetría, pretende demostrar y cuantificar la presencia de reflujo GE, pero en vez de usar un electrodo de pH, utiliza la infusión en el estómago de una solución con Tc marcado, y pesquisa, con un contador puesto en forma extracorpórea a la altura del esófago torácico, la frecuencia, la magnitud y la cantidad de líquido marcado refluido. Con el mismo procedimiento, se puede cuantificar el vaciamiento gástrico y pesquisar pequeñas alteraciones que a veces participan en la patogénesis del RGEP.