Opinión Juan Merallo Febrero 2007 ATRAS
los de RENFE reciben muy pocas
quejas de ciclistas sobre el acceso de las bicis a los trenes.
Hace unos pocos meses, hablaba por teléfono con un responsable de Regionales
sobre unas unidades nuevas que van a comprar y preguntándole si se va a
contemplar el espacio para las bicicletas. La respuesta fue en principio
esperanzadora, pues pondrán espacios, pero... en algunas unidades y líneas
ese espacio podría no ser para las bicicletas, según un criterio un tanto
particular.
Los de RENFE siguen con la retahíla de que no hay demanda del
uso de la bici en los trenes regionales. Aparte de que sea cierto que les
interesa decir esto para desentenderse y de que cada vez lo pongan más
difícil, lo que no cabe la menor duda es que los propios usuarios nos
estamos durmiendo en los laureles, y más en un momento de transición, en el
que RENFE, como nueva empresa privada, se está planteando las estrategias de
funcionamiento y somos los usuarios los que les debemos dar razones para
pensar que los ciclistas SI somos importantes y SI somos dinero. Hay que
olvidarse de aquello de que tienen que dar un servicio público, porque ahora
son una empresa y porque les entra por un oído y les sale por otro. Seamos
realistas, tenemos que convencerles de que somos unos clientes potenciales y
para ello tiene que haber ciclistas en los trenes, y mientras más mejor.
Por ello:
- Metamos las bicis en los trenes. Últimamente se ve mucha ruta cicloturista
a la que se accede en coche, cuando quedan zonas accesibles en tren que se
pueden recorrer en bicicleta y algunas de estas zonas son además muy bellas.
Es cuestión de imaginación y compromiso con los valores que la propia
bicicleta encierra en sí misma (libertad, ecologismo, solidaridad, etc.)
- Quejémonos. RENFE hace a fin de año una base de datos con las quejas y
sugerencias que reciben y me consta que las tienen en cuenta a la hora de
planificar sus políticas. Me aseguran los de RENFE que reciben muy pocas
quejas de ciclistas sobre el acceso de las bicis a los trenes. Pidamos hojas
de reclamaciones o de sugerencias en cuanto veamos que no nos dan el
servicio que necesitamos o que este servicio es deficiente. Cuando reciban
muchas y vean que somos un verdadero cliente potencial, entonces, por puro
interés, pondrán más medios.
Mucha salud,
Juan
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