Río Místico (Clint Eastwood, 2003)
por Celina Vernino
Usualmente, los films de Clint Eastwood tienen señales reconocibles que permiten descubrir a su autor, incluso cuando éste parta de historias banales o best-sellers de poca monta con argumentos un tanto pueriles. Estas limitaciones no hacen claudicar al viejo Clint a la hora de conseguir sus fines.
Tal es el caso de Río Místico, una tragedia familiar disfrazada de policial. Eastwood tomó una novela exitosa de Dennis Lehane y trabajó sobre ella de una manera única, marcando una gran diferencia respecto a la mayoría de los “adaptadores” de Hollywood. Dando muestras de su talento como músico de jazz, procedió con la historia como lo haría con un standard musical: tomó su melodía principal y jugó con ella con comodidad, estirando y acortando sus tiempos, poniendo acentos en los lugares menos pensados y eludiendo los clichés para explorar áreas más ambiguas, intrigantes y densas.
Los crímenes que se suceden en la trama, la violencia sobre el más débil y la venganza entendida como virtud son vistos como “recursos naturales”. Es aquí donde el film se dispara hacia una tragedia shakesperiana, mostrando una cultura que funciona a partir de lazos tribales. En Río Místico hay tiempo para analizar los vínculos familiares de cada personaje, y es allí donde podemos encontrar varias de las razones que definirán el curso de los acontecimientos. Eludiendo los recursos habituales del género (la iluminación con claroscuros, los ángulos de cámara y el montaje impactantes, la música en un crescendo constante), Eastwood construye escenas largas y densas, donde los personajes van revelando su verdadera naturaleza, el modo en que están conectados y sus daños emocionales.
Hay una frase puesta en boca de Jimmy, el personaje interpretado por Sean Penn, “Nosotros enterramos nuestros pecados, los lavamos hasta quedar limpios”, que tiene resonancias importantes a medida que la trama va cobrando forma y deriva hacia lugares impensados en la filmografía de este director. Eastwood representa un marco social, una comunidad cuya única salida es la celebración de su propia inmoralidad y de su propio silencio. De este modo, le aporta a la historia nuevos focos de sentido que lo encuentran por primera vez con un final desesperanzador y con la duda acerca de un futuro mejor.
Río Místico (Mystic River)
EE.UU., 2003
Dirección: Clint Eastwood.
Guión: Brian Helgeland sobre una novela de Dennis Lehane
Con: Sean Penn, Tim Robbins, Kevin Bacon, Laurence Fishburne, Marcia Gay Harden,Laura Linney.
Música: Clint Eastwood