Irreversible, de Gaspar Noé
El director francoargentino Gaspar Noé ya había
cosechado un gran número de admiradores y de detractores con su película Solo
contra todos, donde nos ponía a prueba como espectadores con su violencia
irracional, ahora con Irreversible, su segundo largometraje incentiva aún
más aquel juego…
Aquí utiliza un recurso cinematográfico similar al de Memento - Recuerdos de un crimen (Christopher Nolan, 2000), el de narrar en reversa, aunque desde una postura mucho más simple y relajada, donde uno no necesita estar totalmente atento para seguir los pasos del argumento. Este recurso nos presenta una historia sencilla a partir del final, seguido por el momento inmediatamente anterior al desenlace... y así hasta llegar al comienzo de la historia. Para ello utiliza solamente planos secuencia, doce en total.
La película comienza con dos hombres de entrada
edad que mantienen un diálogo un tanto inquietante, sentenciando el espíritu
del film con la frase "El tiempo lo destruye todo". Inmediatamente,
vemos como retiran a un hombre en una camilla de un "boliche" gay.
Poco después saltamos al momento donde ese hombre que sacaban en camilla en
la secuencia anterior entra eufórico a ese bar junto a un amigo buscando a
alguien apodado "El Tenia": cuando lo encuentran se desata un acto
de venganza que culmina en un brutal asesinato. Con el transcurrir de la película
vamos sabiendo qué cosas pasaron desde el punto de partida: la violación
sufrida por la novia de uno de los protagonistas. Cada plano secuencia va
remarcando lo irreversible en la historia, nos va mostrando cada una de las
cosas que podrían haber evitado ese desenlace, cosas tan simples como no
decirle "no" a alguien o no paralizarse ante algo que causa temor. Llegando
al final de la película podemos conocer cómo eran los protagonistas antes de
entrar en lo irreversible y nos damos cuenta que ellos ya estaban destinados a
dicho proceso, que la falta de conciencia triunfa sobre la conciencia llevándonos
hacia nuestra destrucción (y a la de los demás) y que todo está escrito en
un libro superior (y, por lo tanto, todo futuro ya pasó). Irreversible concluye
con la misma frase con la que se inicia, impresa sobre un cartel negro con
letras rojas titilando: "El Tiempo lo destruye todo".
Podemos suponer que la idea principal de la película
es totalmente nihilista/pesimista, pero del mismo modo que el tiempo destruye
lodo lo bueno, también destruye todo la malo, por lo cual la idea pasa a ser
solamente nihilista. Muchas críticas aparecidas en diversos medios
calificaban a esta película como un acto morboso y provocador, al tiempo que
afirmaban que su única intención era la controversia debido al realismo explícito
que muestra en plano secuencia el mencionado asesinato y, luego, la violación
en un plano fijo de 10 minutos. Pero estas hazañas técnicas y narrativas más
bien proponen reflejar la furia y la angustia, tratan de que logremos
identificarnos con los sentimientos predominantes en la escenas y así
comprender realmente la gran magnitud de los pequeños errores, errores que
cualquier individuo en su vida puede cometer. Si pensamos en la estructura
narrativa, Gaspar Noé logra impecablemente traspasarnos su idea de lo
irreversible y todo su nihilismo. Después de su visión no quedan dudas de
que la película estaba destinada de antemano a utilizar ese recurso. No tengo
dudas que es una película que marca un antes y un después, una película que
abre aún más la puertas de la vanguardia del cine, una película que
recomiendo a todo aquel que busca más en lo nuevo que en lo viejo…
Con Mónica Belucci y Vincent Cassel