EL
CINE DEL NORTE,
EL PODER DEL DINERO, EL CINE EUROPEO QUE YO VI Y EL QUE AHORA NO NOS
PERMITEN VER, LOS ACTORES DE TODO EL MUNDO Y NUESTRO CINE.
por Andrea Abad
Yo no digo que no haya buenos films norteamericanos, pero son los menos. Y sin embargo, entran y entran en tropel. No solo aquí, invaden las pantallas de todo el mundo.
En cuestiones aduaneras, como el cine es considerado un producto cultural, más coimas aparte, pagan pocos derechos y hacen negocios redondos. Sobre todo a causa de nuestro servilismo. Los realizadores europeos no tienen los medios para competir con ellos y así vemos poco cine italiano, español, que yo sé, se filma, pero no llega. Y es un atropello a nivel mundial que hacen estos señores. Yo no sé cómo son los mecanismos de distribución, sólo sufro los resultados. El problema es que atontan a la gente con sus aparatosos films, llenos de recursos técnicos, cuando la excelencia está en otra cosa.
Hace poco llevé a mi nieta a ver La bella y la bestia, para mí un burdo dibujo animado. Mientras lo veía me acordaba de un film checo, sobre el mismo tema, del director Herz Jurag, interpretado por actores. Era bellisimo y poético, nada que ver con aquel esperpento. También los dibujos animados checos, son superiores en calidad a los del Norte, pero nuestros chicos no los ven. Están inmersos, la mayoría, en la cultura del aspaviento, y la portentosa promoción que tienen, los convence de que eso es lo mejor y les estropea el gusto. A mis hijos los protegí de tales espectáculos.
Yo en un tiempo fui devota de Bette Davis, Fredric March, Vivian Leigh y otros. Pero no es ese el cine que añoro. Quizás podría tener nostalgia de un Gerard Philipe, de una Michele Morgan, de un J.L. Barrault; o del cine de Rene Clement, de Marcel Carne, de Alain Resnais, de mi adorado Joseph Losey, americano, que tuvo que seguir su carrera en Londres y murió en 1984 a los 70 años. Sin embargo, yo me he renovado con lo que venia. Disfruté mucho el cine de la ex Unión Soviética Georgia, T.Abuladze, con El árbol de los deseos, uno de los films mas hermosos que he visto. Todo el cine ruso, polaco, ingles, irlandés, yugoslavo, hindú, alemán. También el cine australiano, holandés, iraní, japonés (el maestro Akira Kurosawa), sueco (Ingmar Bergman, Billie August). No debo olvidar al cine húngaro de Szabo, ni el cine latinoamericano de Brasil, México, Cuba, hasta de Bolivia.
Hoy en día, nos asombra el cine chino de Zhang Yimou y el de Chen Caige. También un realizador vietnamita que vive en París, An Hung Tran. De Nueva Zelandia nos llegó El amor y la furia, de Lee Tamahori, una película con un tema fuerte y que conmueve.
Actuales y talentosos directores del Norte: Woody Allen, Martin Scorsese y Francis Ford Coppola. Actores como el genial Marlon Brando, que aun viejo y gordo, nos deleita de sólo verlo. ¿Qué no decir de un Al Pacino, que puesto a director, en el 97 nos regaló un Ricardo III. Una maravilla, toda la gente de mi entorno la disfrutó como yo. Y le agradecemos que se halla arriesgado con esta puesta, con el manejo del texto; que, sin tirarnos por la cabeza efectos especiales, nos permite y se permite indagar en el mundo de Shakespeare. Un actor múltiple como Robert de Niro y me quedan algunos en el tintero.
Antes que me olvide, un director ingles, Stanley Kubrick, de quien me viene a la memoria la plasticidad de las imágenes de Barry Lyndon.
Las mujeres en el cine: aquí tuvimos a la talentosa María Luisa Bemberg, muerta joven; y en el resto del mundo, la excelencia de Lina Wetmuller, Margaret von Trotta, Mira Nair, Sally Porter, Jane Campion, A. Pope, A. Bird, M. Gorris, Liliana Cavani.
El cine de mi infancia: Charles Chaplin, Stan Laurel y Oliver Hardy, luego siguió la propuesta de Jacques Tati y Cantinflas. Actualmente en el cine del Norte hay un actor de gran talento para la comedia, Danny de Vito. El cine como la vida se va renovando.
Y termino con la referencia a nuestro cine argentino, y a sus actores. Oscar Martínez, Jorge Marrale, Manuel Callau, Miguel Angel Solá. Si fueran del Norte, serian millonarios en dinero y fama. Actrices: una ya muerta, Violeta Antier, Elena Tasisto, ¿qué decir de Norma Aleandro. Directores: Hector Olivera, Adolfo Aristarain, Eliseo Subiela. De Juan Bautista Stagnaro, Casas de fuego, es un film que es pecado no ver. Y lo triste de la situación actual de nuestro cine: por razones presupuestarias no se filma, desprotegido totalmente, pero la deuda externa se paga puntualmente. No me entra más, perdón...