Carrie (Brian de Palma, 1976): Análisis de la transposición
por Soledad Colina
Stephen King estructuró su novela intercalando su propia narración con extractos de noticias periodísticas, encuestas, informes médicos, etc. Estos datos tomados de la realidad ayudaron a construir la verosimilitud de los hechos de la ficción. En cambio, el guionista Lawrence D. Cohen, optó por un único relato lineal que hace más fácil el seguimiento de la película para los espectadores.
La telekinesis (capacidad de mover o provocar cambios en los objetos sin tocarlos) es el principal tema de la novela. Brian de Palma quiso respetarlo, pero disminuyó las habilidades paranormales de la protagonista, considerando la dificultad para transponerlas en imágenes visuales.
Mientras que en la novela Carrie empieza a experimentar esta habilidad desde pequeña (a los 3 años de edad y luego de pelearse con su madre provoca una lluvia de piedras sobre su casa), en el film comienza a dar muestras de sus poderes casi al mismo tiempo que tiene su tardía primera menstruación, dando a este hecho una función muy importante en el desencadenamiento de los hechos.
La causa de estos fenómenos es interpretada de dos maneras por la protagonista:
a) son producto de la represión sexual que le impone su madre, una fanática religiosa,
b) son una forma de canalizar todos los temores y ansiedades de la adolescencia.
Stephen King incluyó a su relato muchos símbolos religiosos. Siendo estos una de las obsesiones principales de De Palma, el realizador no dudó en mantenerlas en la transposición. Veamos algunos ejemplos:
- En la primera escena, el ataque que sus compañeras de secundaria hacen a Carrie recuerda la antigua costumbre de la lapidación (acto de apedrear a alguien hasta la muerte, generalmente por alguna condena de tipo religioso).
- En el comedor de la casa de la protagonista cuelga una reproducción de "La última cena", de Leonardo da Vinci. Frente a este cuadro, Carrie y su madre también cenan juntas por última vez antes de su trágico final, en un evidente paralelismo con el relato bíblico.
- Durante la fiesta de graduación y tras la horrible broma que le juegan sus compañeros – un verdadero bautismo de sangre -, Carrie mata y quema todo a su paso, tal como Dios purificó las ciudades de Sodoma y Gomorra, ambas llenas de pecadores.
Una diferencia importante es que, mientras en la novela Carrie mata a su madre ocasionándole un paro cardíaco, en el film la crucifica lanzándole telekinéticamente los cuchillos de la cocina, dejándola en una postura similar a la que muestra San Sebastián en una pintura que está en el cuarto donde la joven recibía los castigo. De este modo De Palma, un director caracterizado por su estilo barroco, refuerza la idea de la religiosidad presente en su obra.
Otra modificación significativa aparece en la secundaria donde Carrie estudia: el nombre de la institución cambia de "Ewen" a "Bates", en una clara alusión al film Psicosis (1960). Es sabido que De Palma es confeso admirador de Hitchcock y en la mayoría de sus films hace constantes referencias y "homenajes" a su maestro. Incluso deseaba que Bernard Hermann, habitual compositor de las bandas sonoras de Hitchcock, compusiera la partitura para este film, pero éste falleció antes de comenzar la preproducción. En algunos momentos claves de Carrie, se reconocen algunos acordes del tema de la famosa escena de la ducha de Psicosis.
En cuanto al plano formal, podemos destacar la utilización del ralenti (cámara lenta) en la escena inaugural del film y en la de la coronación de Tommy y Carrie, dándoles así un fuerte dramatismo y creando un ambiente malsano. En ambos casos, cuando la cadencia recupera la velocidad normal sobreviene el desastre (la burla en las duchas y la masacre en la fiesta). Otro recurso utilizado para crear tensión es la split screen (pantalla dividida), que permite mostrar dos puntos de vista de la misma acción de manera simultánea. Además, la fotografía de Mario Tosi y la música de Pino Donaggio contribuyen a recrear la atmósfera irreal tan presente en la novela.