“MENSAJE DEL PÁRROCO”

MARZO es el mes en donde se inician muchas actividades del año. Por ejemplo las clases. También en el ámbito de nuestro apostolado parroquial, será el re inicio fuerte de la catequesis y de las reuniones de los diversos grupos que integran el dinamismo espiritual de la Catedral.

El miércoles 8 comenzaremos el tiempo de CUARESMA, con la tradicional imposición de la CENIZA. Ya en el Antiguo Testamento la ceniza era usada como signo de arrepentimiento y penitencia. Y – ahora - cuando el Sacerdote la impone a modo de cruz, lo hace con una exhortación a la conversión de la vida. Ojalá podamos participar de esta piadosa ceremonia con profunda fe. Evitemos caer en la tentación de transformar a estos signos en algo externo y superficial. La liturgia nos invita a sumir una actitud profunda de auténtica conversión interior, y no a cumplir sólo con rituales externos. La cuaresma es un período propicio para manifestar ese “cambio”, en mayor y mejor tiempo dedicado a la oración, al sacrificio y a las obras de caridad.

El lunes 20 ( no el 19, por la importancia del Domingo) recordaremos a SAN JOSÉ, esposo de la Virgen María padre adoptivo de Jesús. Es ejemplo de fidelidad a la Voluntad de Dios y de vida de trabajo callado. Es el Patrono de la Iglesia, que peregrina por el camino de la santidad.

El sábado 25 celebraremos la fiesta de la ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR. Se recuerda exactamente nueve meses antes del día del Nacimiento de Jesús. Y lo que el Angel anuncia a la Virgen María no es sólo que será Madre del Hijo de Dios, sino que Él será el único y verdadero Salvador de la Humanidad.

¡Ojalá que este Marzo del 2.000 sea trascendental en su vida!

Afectuosamente:
Mons. Raúl Giménez
Rector de la Catedral Basílica Nstra. Sra. del Rosario

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TESTIMONIO...

SI AMAR ES SERVIR...

“Porque donde están dos o más reunidos en mi nombre, allí estoy en medio de ellos”(Mateo 18,20).
Hace unos pocos años nos unimos, un pequeño grupo de laicos, para ayudar al sacerdote en la misa diaria de 11,45 hs. Luego se incorporaron más hermanos, que unidos en el amor a Jesús, desearon colaborar con las lecturas, el servicio del altar, selección y realización de los cantos, y en toda actividad que haga de la Santa Misa, una verdadera fiesta.
Llegamos a formar un coro, con la dirección de la Hermana Celina, que con su órgano completa nuestros buenos deseos, nos enseña canciones nuevas, y nos guía en lo básico de la música. Con este testimonio queremos reafirmar las palabras del Concilio Vaticano II. “La Iglesia necesita de laicos comprometidos desde las más modestas actividades, en busca del bien común ...” .Hay más actividades que requieren de hermanos re – unidos para trabajar y dar a conocer con el testimonio que: Dios es amor.

Si tenés deseos de unirte, de donar tu tiempo, acércate a alguna de las tantas ramas del árbol de la Iglesia. Juntos en comunidad, somos más fuertes, y es Jesús que nos anima y espera, no nos quiere solitarios (¡Ay del solo!) ... por eso nos ofrece la riqueza de una parroquia que es comunidad de comunidades ...
¡Te esperamos!

Rogelio y Equipo

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JESÚS, LAS BIENAVENTURANZAS, LA FELICIDAD, LA VIDA ETERNA (*)

La tierra que vamos a pisar es de fuego. Vamos a hablar de las Bienaventuranzas.

“Jesús, viendo a la muchedumbre, subió a un monte, cuando se hubo sentado, se le acercaron los discípulos, y abriendo Él su boca, les enseñaba diciendo: Bienaventurados los que ...” (Mateo V, 1-12). Para hacer ver su mensaje destinado a todos los hombres de todos los tiempos, le hacía falta la altura (la montaña) el aire libre, los ilimitados horizontes de la naturaleza ... Bienaventuranza expresa felicidad, y el ser humano la busca. No estaría grabada en nuestra naturaleza si no pudiéramos lograrla: ¿Dónde está realmente?. Jesús, en este primer acto mesiánico, indica a quienes llama Dios a participar del Reino y sus primeras frases parecen una oración. Sin embargo no se dirige Dios; es Dios quien por su boca habla a su pueblo. Resuenan en las Bienaventuranzas en la montaña, y ¡una nueva era empieza para el mundo!...

Nos enseña que la felicidad no depende de lo que se posee sino de lo que se es. Si vivimos como sus discípulos, encontramos los medios para alcanzarla.

¿Y sobre que se basa?
Sobre la certidumbre de que Dios nos ama infinitamente. Somos sus hijos, y nos llama a compartir su eterna beatitud. El Evangelio nos propone: “Buscad la dicha del cielo y encontraréis la de la tierra”... Pero somos limitados e inacabados; nuestra felicidad no puede ser absoluta. Sólo en el cielo alcanzaremos lo que hemos preparado acá en la tierra.
En realidad no se nos propone elegir entre bienes presentes y futuros, sino entre verdaderos y falsos, que lo son ahora y eternamente.
Las Bienaventuranzas nos enseñan cual es la voluntad de Dios, y más que una promesa de dicha, son seguridad de bendiciones. Y es la plenitud del ser humano, lo que Jesús anuncia y promete. Pero va colocarlo, donde menos podríamos esperarlo. No en poseer, dominar, triunfar, gozar; sino en amar a Dios y ser amados por Él. La dicha toca a los que no la buscan, no se buscan a sí mismos, sino a Dios, y también saben encontrarlo en sus hermanos... la dicha es una consecuencia, no un fin; aquellos a quienes falta Dios, ignoran la cantidad de dicha que aquí puede poseerse. Lucas y Mateo ofrecen diferentes versiones del sermón, que se complementan y aclaran. Juntas nos permitirán asomarnos a toda la hondura del mensaje de Jesús.
En el próximo mes comenzaremos, Dios mediante, a profundizarlas una a una.

Pidamos a Dios que nos ayude a lograr la grandeza a la que quiere elevarnos.

(*).Conceptos tomados de: “Las Bienaventuranzas” de Georges Chevrot“Vida y Misterio de Jesús de Nazaret”de J. Martin Descalzo

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PALABRA DE VIDA DE ESTE MES

"Este es mi Hijo muy amado. Escúchenlo "

(Marcos 9-7)

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SAN JOSÉ, PATRONO DE TODA LA IGLESIA

Fue el Papa Pío IX, quien en 1.870 llamó a San José “patrono de toda la Iglesia”, el Papa Juan Pablo II lo reitera en su magnífica exhortación apostólica “Redemptores Custos”, el custodio del redentor (1.989), para que meditemos e imitemos las virtudes que caracterizaron al padre temporal de Jesús.
En efecto, lo que resalta en San José es su Fe, su total entrega a Dios, en especial ante el misterio de la Encarnación, en el cual San José participó de manera real y directa.

En primer lugar San José es el depositario del misterio de Dios. Con su Fe inquebrantable, cumpliendo fielmente con las profecías, abre las puertas a la Buena Nueva, Es el padre amantísimo que a partir de descubrir y aceptar la sublime maternidad de María, peregrina en la fe hasta que en el Gólgota su hijo consuma, con su muerte la salvación de la humanidad.

San José esta indisolublemente unido a su espiritual esposa en todos los avatares de la vida de la Sagrada Familia: el censo, el nacimiento, la circuncisión, la imposición del nombre, la presentación de Jesús en el templo, su huida a Egipto para salvar a Jesús de Herodes, su regreso a Nazaret.
Conmueve por la economía de palabras lo que expresa la respecto el evangelista Lucas: “Jesús crecía en sabiduría, edad y gracia”... En ese crecimiento humano estuvo siempre la figura de José de Nazaret, esposo fiel y amante; padre responsable que atiende a las necesidades materiales y espirituales de su hijo, al cual enseña su noble oficio de carpintero.

Se trata, en fin, como lo expresa Juan Pablo II “la santificación de la vida cotidiana, que cada uno debe alcanzar según su propio estado y que puede ser fomentada según un modelo accesible a todos”. O como diría Pablo VI “San José es el modelo de los humildes, que el cristianismo eleva a grandes destinos; San José es la prueba que para ser buenos y auténticos seguidores en Cristo no es necesario “grandes cosas”, sino que se requieren solamente virtudes comunes, humanas sencillas, pero verdaderas y auténticas”. Y León XIII resaltará las virtudes de San José afirmando que, como en su momento fue el custodio legítimo y natural, cabeza y defensor de la Sagrada Familia, de la misma manera puede ser llamado “Patrono de la Iglesia Católica”, instaurada por el mismo Jesucristo como fiel intérprete y mensajera de su misión salvífica.

Eduardo Sutter

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VIVENCIA DEL JUBILEO

El periodista católico y rosarino Christian Viña, peregrino de Roma y Tierra Santa, nos ha hecho llegar una carta, de ella transcribimos algunos párrafos para compartir su interesante vivencia.

“ A mi regreso del peregrinaje a Roma y Tierra Santa, no quise que pasaran “los días sin escribirles. He pasado una experiencia inigualable. Haber tenido largas “jornadas de oración y meditación en Belén y Jerusalén; compartir cuatro encuentros “con el Santo Padre, ... .... peregrinar hasta Asís y rezar frente a la tumba de San “Francisco y haber conocido religiosos y laicos de diversas naciones, significó para “mi un verdadero Pentecostés.
Ver la universalidad de la Iglesia y comprobar cómo, “más allá de nuestras limitaciones, el Espíritu Santo la gobierna y la sostiene, es “conmovedor. “..... Es probable que lo sepan pero, de cualquier modo, les aviso que el “domingo 10 de setiembre se hará, en la Basílica de San Pedro, el jubileo de los “Docentes Universitarios. En los días previos, se realizarán en distintas ciudades “italianas, conferencias y encuentros con los docentes que lleguen de todas partes “del mundo ... “... ...” “... algunos docentes amigos de Buenos Aires ya están preparando todo – “entre ellos, el profesor José Quarracino, sobrino del recordado Cardenal Antonio – y “confían mucho en su resultado. Roma es una fiesta. Todo está dirigido a celebrar el “Jubileo; la actividad cultural es intensísima y en rigor de verdad en imposible verlo “todo, conocer todo y asistir a los diversos encuentros. “... ...”

Christian Viña

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