Ugo Tognazzi

Protagonista de algunas de las comedias más exitosas de los sesenta, Ugo Tognazzi se consagró a lo largo de cuatro décadas de carrera entre las estrellas más populares del cine europeo. Estudió derecho y, tras graduarse en 1945, se inició como actor cómico en el teatro de variedades, fundando poco después la primera de una serie de compañías teatrales que alternaría con el cine durante el resto de su vida. Tras interpretar algunos papeles en pantalla a lo largo de los cincuenta, saltó a la fama en los sesenta con la comedia de Marco Ferreri La cama conyugal (1963), donde interpretó a un solterón maduro que se casa con una fogosa jovencita. Se acabó el negocio (1964), Celos a la italiana (1964), Deseo loco (1962) y Las horas del amor (1963) figuran dentro de una larga serie de éxitos que lo consagraron en el género de la comedia picante a mediados de la década, típicamente en el papel de marido celoso, amante insuficiente y enamorado cuarentón por sus atractivas coprotagonistas. Reconocido como gran figura dentro y fuera de Italia, Tognazzi obtuvo algunos de sus mayores triunfos internacionales en los setenta con el clásico del grotesco cinematográfico La gran comilona (1973) y, sobre todo, con la legendaria comedia de enredos Vicios pequeños (1978), historia de una dispar pareja de homosexuales que intentan hacerse pasar por simples amigos ante una visita familiar. Tras repetir este papel en una secuela menos elogiada pero igualmente vendedora en taquilla, el actor fue premiado en Cannes por su interpretación de un fabricante de queso víctima del terrorismo en La historia de un hombre ridículo (1981), uno de sus pocos papeles netamente dramáticos. Sus posteriores apariciones en pantalla, que incluyen la secuela terminal La jaula de las locas (1980), se prolongaron de modo espaciado hasta su fallecimiento en 1990.