Un tranvía llamado deseo
(A Streetcar Named Desire)
1951
Adaptación
cinematográfica de la obra teatral homónima de Tennessee Williams. Blanche Du
Bois, profesora de literatura en un instituto, llega a Nueva Orleans para
reunirse con su hermana Stella, embarazada y a punto de dar a luz. El marido de
Stella, un hosco obrero de origen
polonés llamado Stanley Kowalsky, sospecha desde el primer momento que su cuñada
tiene algo que ocultar. Blanche, refinada y mitómana, desprecia el humilde
apartamento de su hermana y las malas maneras de Stanley.
Elia
Kazan, responsable del montaje en Broadway de la obra de Tennessee Williams,
confió de nuevo el papel de Stanley Kowalsky a Marlon Brando. El actor, recién
salido del Actors Studio, sólo había protagonizado un filme hasta entonces: Hombres
(1950), bajo las órdenes de Fred Zinnemann. La camiseta empapada en
sudor de Brando/Kowalsky, símbolo de virilidad, contrasta con los encajes del
camisón inmaculado de su cuñada. Vivien Leigh aceptó el reto que suponía
interpretar a un personaje tan complejo como el de Blanche Du Bois. El esfuerzo
mereció la pena: la actriz fue premiada con una de las cuatro estatuillas que
cosechó el filme. Otras dos fueron a parar a manos de Kim Hunter, por su
trabajo en el papel de Stella, y Karl Malden. Este último encarna a Mitch,
amigo de Stanley y pretendiente de Blanche. En 1995, Alec Baldwin y Jessica
Lange protagonizaron un remake del clásico de Kazan para la televisión,
dirigido por Glenn Jordan.