El chico
(The Kid)
1921
Tras
dar a luz, una mujer (Edna Purviance) comprende que no va a poder ofrecer a su
pequeño todo lo que necesitaría y decide abandonarlo en un elegante automóvil,
cuyos dueños, supone ella, podrán cuidar mejor de su bebé. Pero el coche es
robado y el recién nacido acaba olvidado en un callejón, donde un vagabundo
(Charles Chaplin) lo encuentra. Al principio, el estrafalario personaje intenta
deshacerse de él. Sin embargo, conmovido por la triste suerte del menor,
termina optando por adoptarlo. Cinco años después, ambos comparten el oficio
de cristalero: el pequeño (Jackie Coogan) rompe ventanas para que el mayor
pueda arreglarlas luego. La madre, a todo esto, se ha convertido con el paso del
tiempo en una famosa cantante. Un día las autoridades, alertadas por una
denuncia, caen en la cuenta de que el niño no es hijo del vagabundo, e intentan
alejarlo de él. "Una película para la sonrisa, y quizá para la lágrima."
Éste fue el agridulce eslogan con que se estrenó El chico
(1921), el primer largometraje de Chaplin. El film, de 1921, conservó a
instancias de su autor sus seis rollos originales pese a las presiones de la
productora para presentarlo en tres episodios independientes de dos bobinas cada
uno. El éxito altisonante de la obra y el encumbramiento inmediato de Jackie
Coogan como la estrella infantil más importante de la década de 1920 probaron
sobre qué parte recaía la razón. Acerca de la elección del pequeño histrión,
Chaplin, que acababa de perder a un hijo recién nacido, quedó fascinado por
sus habilidades al verlo trabajar en un teatro de variedades junto a su padre,
Jack Coogan Sr. -que, por cierto, obtuvo tres papeles en El chico
(1921), uno de ellos, muy celebrado, de carterista-. Es anecdótico que, tras el
rodaje, Jackie Coogan y Charlot mantuvieron una larga amistad y hasta ofrecieron
una aparición conjunta en la televisión norteamericana al regresar el genial
cineasta de su exilio en Suiza.