Como
David Bowie, Will Smith y otras figuras de la música pop que han probado
fortuna en el mundo cinematográfico, Sting, el líder del disuelto grupo The
Police y hoy un exitoso músico en solitario, ha trabajado en diversas
oportunidades ante las cámaras, a veces con los parabienes de la crítica. Su
primer film fue Quadrophenia (1979), basado en el disco de rock de
The Who. Tras esta experiencia, intervino como actor en otras producciones que
tuvieron menos repercusión, hasta alcanzar un relativo estrellato en películas
como Dune (1984) de David Lynch, Plenty (1985) de
Fred Schepisi, Lunes tormentoso (1988) de Mike Figgis o Las
aventuras del Barón Munchausen (1989) de Terry Gilliam. Cabe destacar,
del mismo modo, que ha compuesto numerosas canciones y bandas sonoras a lo largo
de su trayectoria como músico.