Mezcla
de thriller, de película policial y de acción, Speed, máxima potencia
(1994) presenta a un ritmo vertiginoso, casi sin dar respiro al espectador, la
aventura experimentada por un agente de élite (Keanu Reeves) al tener que
conducir por la ciudad de Los Ángeles un autobús a punto de estallar gracias a
los malos oficios de un genio psicótico, encarnado por Dennis Hopper. Realmente
trepidante, una cátedra de montaje fílmico y de coreografía escénica con la
firma del director nacido en Amsterdam Jan De Bont y uno de los avales más
importantes en la trayectoria de Reeves.