Rodolfo Valentino

Convertido
en el estereotipo del latin lover, Rodolfo Valentino enloqueció a las mujeres
de todo el mundo en los años veinte y fue una de las mayores estrellas del cine
mudo. Nacido en Italia, tras obtener la graduación en ciencias de la
agricultura viajó a París, donde aprendió danza. En 1913 zarpó hacia Nueva
York, ciudad en la que trabajaría como jardinero, camarero y bailarín,
especialmente de tango. En 1914 hizo su debut en el cine, y a partir de entonces
representó varios papeles menores, entre ellos numerosos villanos. En 1917 se
trasladó a California, donde sería descubierto por June Mathis, quien lo
recomendó a la productora MGM para el elenco de Los cuatro jinetes del
apocalipsis (1921), película que lo hizo famoso y que además salvó a
la MGM de un mal momento financiero. El mismo año Rodolfo Valentino actuó en
la célebre Camille (1921) a petición de su coprotagonista, Alla
Nazimova, y en El caíd (1921), una de sus películas más vistas
por las generaciones siguientes. Cautivó a las multitudes con su gracia,
sensualidad y belleza en Sangre y arena (1922) y triunfó
nuevamente en Monsieur Beaucaire (1924). A mediados de los años
veinte, su imagen decayó debido a ciertos ataques contra su masculinidad, entre
ellos uno aparecido en el Chicago Tribune que lo acusaba de
"afeminar al macho americano", y a las maquinaciones de su segunda
esposa, la dominante actriz Natasha Rambova. Valentino inició posteriormente un
romance con la entonces símbolo sexual Pola Negri y apareció por última vez
en el cine con El hijo del Caid (1926). Murió en 1926 de una
úlcera. A través de los Estados Unidos se hizo sentir la consternación por su
deceso. En Nueva York, por ejemplo, se celebró un funeral al que asistieron
ochenta mil personas, y en California llegó a haber disturbios públicos. Dice
la leyenda que varias mujeres se suicidaron desconsoladas por la muerte de su
ídolo romántico.