Recordada
como la cinta consagratoria de Sylvester Stallone, Rocky (1976)
dio origen a la serie de películas de boxeo más exitosa de la historia. El
actor, responsable también del guión, encarna en ella a Rocky Balboa, un
anónimo boxeador de Filadelfia dispuesto a luchar o morir en un campeonato en
el que tiene una posibilidad entre un millón de conquistar la gloria. La
analogía con la circunstancia personal de Stallone, redimido por Rocky de
un destino incierto como personaje de serie B, contribuyó a la enorme
popularidad de este carismático drama de acción y emoción, que obtuvo el
Oscar a la mejor película y le mereció a John G. Avildsen el de mejor
director. Las logradas secuencias de los entrenamientos de Balboa y, sobre todo,
de su titánico combate final, premiaron también con un Oscar el mejor montaje,
de Richard Halsey. Con Talia Shire como la esposa de Rocky y Burguess Meredith
como su veterano entrenador, Stallone dirigió a partir de la segunda parte una
larga cadena de exitosas secuelas inspiradas en su tenaz y musculoso personaje.
Esta serie que llegó hasta una quinta entrega durante el período Reagan-Bush
llegaría a convertirse en todo un icono de la sociedad americana de la época.