Oliver Stone

Respetado como pocos dentro de la industria
cinematográfica actual, Oliver Stone ha conquistado su enorme popularidad a
través de impactantes producciones tan controvertidas como exitosas. Estudió
cine en Nueva York y debutó con una modesta cinta de horror titulada Seizure!
(1974). Se labró luego un nombre como guionista de crudas películas de
acción, especialmente a raíz de El expreso de medianoche (1978),
que le mereció un premio Oscar. Salvador (1986) y Platoon
(1986), una denuncia descarnada de los horrores de Vietnam, establecieron su
reputación de director comprometido. Vietnam fue también la fuente de
inspiración de Nacido el cuatro de Julio (1989), con otra
estatuilla a la mejor dirección, y de El cielo y la tierra
(1993). Empeñado en sacar a la luz los "trapos sucios" de la historia
de su país, suscitó escándalo con JFK:caso abierto (1991) al
reproducir las teorías conspiratorias que rodean el asesinato del presidente
Kennedy. Con Asesinos natos (1994), regresó a la acción cruda de
sus épocas de guionista, lo que le ha valido no pocas acusaciones de violencia
excesiva y efectismo. Pese a un gran trabajo de edición y a brillantes
actuaciones por parte del elenco, Nixon (1995), protagonizada por
Anthony Hopkins, no consiguió igualar el éxito crítico y comercial de las
películas históricas previas del director. Volvió en plena forma con Un
domingo cualquiera (1999), una crítica del mundo del fútbol americano.