Los diez mandamientos
(The Ten Commandments)
1956
La
segunda película, de 1956, realizada por Cecil B. De Mille con el título de Los
diez mandamientos (1956) para recrear material argumental inspirado en
la Biblia -la primera tuvo lugar en 1923- sigue asombrando por la
grandiosidad de su factura, peculiarmente en lo que se refiere a los efectos
especiales, por ejemplo la inolvidable escena de la separación de las aguas del
mar Rojo. John Fulton, como no podía ser de otra manera, se hizo con un Oscar
por estas proezas visuales, al igual que el actor Charlton Heston ofreció con
su Moisés uno de sus personajes emblemáticos.