Los cazafantasmas
(Ghostbusters)
1984
Tres científicos que han sido expulsados de la universidad para la que trabajaban deciden montar una agencia de cazadores de fantasmas. Lo curioso es que, justo por esas fechas, cierto número de demonios deciden hacer acto de presencia con el molesto deseo de conquistar la Tierra y sumirla en el dolor, el caos y la oscuridad. De modo que a nuestro trío de héroes no les queda más remedio que calzarse el mono de trabajo.
Bajo el título de Ghostsmashers fue ésta una película inicialmente pensada para el mítico dúo formado por Dan Aykroyd y John Belushi –también conocidos por el sobrenombre de los Blues Brothers-, pero la muerte del segundo en 1982 por sobredosis de speed, obligó a reconsiderar la película. No es extraño, en cualquier caso, que varios miembros del Saturday Night Live de la NBC acudieran en ayuda de Aykroyd, su antiguo compañero. Así, Harold Ramis y un Bill Murray destinado a comerse la película completaron el trío de insólitos profesionales anti-ectoplásmicos. Con un coste de 32 millones de dólares, Los cazafantasmas (1984) cuenta con una divertida serie de efectos y con el mérito de no tomarse nunca a sí misma demasiado en serio. La presencia, además, de la siempre notable Sigourney Weaver –aquí pudiendo ejercitar su no muy conocida vertiente "animal"-, acaba de consolidar una cinta entretenida, si bien no apta para quien deteste cierto tipo de humor norteamericano. En 1989, el mismo Ivan Reitman dirigió Los cazafantasmas II (1989), con idéntico equipo y bastante menos argumento que el original.