La noche de Halloween
(Halloween)
1978
Durante la festividad de Halloween, un niño espía a su hermana y al novio de ésta en acarameladas circunstancias; acto seguido, se coloca una máscara y asesina a los dos a cuchilladas. Quince años más tarde, el niño no sólo ha crecido sino que ha escapado del frenopático, se dirige de regreso a su pueblo coincidiendo con el 31 de octubre.
Primo segundo de Freddie Krueger y Jason Voorhees, Michael Myers fue la primera, cronológicamente hablando, de las muchas figuras psicopáticas con desmedidos instintos asesinos que poblaron las pantallas de cine durante los años ochenta. Encumbrado a partir de la más radical serie B, Myers debe mucho a su creador, un John Carpenter que a partir de la nada argumental facturó una simpática película llena de sustos y encumbró a Jamie Lee Curtis como "Reina del Chillido" en su momento. El uso del plano subjetivo para dar cuenta de los movimientos del psicópata durante las persecuciones –plano que también inducía a engaño en más de una ocasión-, y una banda sonora deudora del Bernard Herrmann de Psicosis (1960), aunque plenamente efectiva, fueron los dos mayores aciertos de un realizador capaz de obras tan interesantes como La cosa (1982) o la más relajada Starman (1984). ¡¡Sanguinario!! (1981) de Rick Rosenthal, Halloween III (1982) de Tommy Lee Wallace –director artístico en el film original-, El regreso de Michael Myers (1988) de Dwight H. Little y así hasta siete han sido los títulos posteriores de una saga agotada desde el primer día, a la que tan sólo el incombustible Donald Pleasance continuó eternamente ligado.