El coleccionista de huesos
(The Bone Collector)
1999
Tras quedar cuadraplégico, un detective del Departamento de Policía de Nueva York cae víctima de la depresión e incluso llega a plantearse el suicidio. No obstante, la aparición de una joven investigadora le hará recobrar la voluntad y el instinto; junto a ella intentará detener a un psicópata asesino aficionado a dejar pistas (también a sustraer elementos óseos) en la escena de cada uno de sus crímenes.
A la sombra de El silencio de los corderos (1991) y de Seven (1995), El coleccionista de huesos (1999) bebe también de un best seller a la hora de presentar al asesino en serie de turno. No obstante, el carisma de sus intérpretes, tanto principales como secundarios, y el buen hacer del siempre correcto Phillip Noyce –véanse Calma total (1989) y Juego de patriotas (1992)-, elevan el resultado artístico de la propuesta.