Clark Gable

Inmortalizado por el clásico de todos los
tiempos Lo que el viento se llevó (1939), Clark Gable encarnó
durante varias décadas el arquetipo del galán viril y seductor de Hollywood.
Nacido en una familia de granjeros de origen alemán, abandonó su casa a los
dieciséis años y trabajó como obrero de fábrica antes de tomar lecciones de
dicción, canto y actuación y conseguir algunos papeles menores en el cine
mudo. Se abrió luego camino como actor en Broadway, y fue reclutado allí en
1931 por la compañía MGM para su remozada plantilla de actores de cine sonoro.
Tras debutar en este medio en el papel de villano con el western The
Painted Desert (1931), filmó, sólo en su primer año con MGM, una
docena de películas, y ascendió vertiginosamente la escala desde actor de
reparto hasta galán protagonista. Norma Shearer, Greta Garbo y Joan Crawford
figuran en la lista de divas de MGM con las que hizo pareja en escena, en films
como Alma libre (1931) y Susan Lennox (1931).
Exitoso también como protagonista de películas de acción, Gable aceptaba a
regañadientes papeles de gángsters y malvados, y, en represalia, el estudio lo
cedió temporalmente a Columbia para protagonizar la comedia romántica
Sucedió una noche (1934), que lo consagró en la leyenda cinematográfica
como el primer americano que no usaba camiseta bajo la camisa y se convirtió en
un éxito sensacional. Consagrado como el "Rey de Hollywood", Gable
seleccionó en adelante sus films, triunfando sucesivamente a través de los años
treinta con comedias románticas como Tierra de pasión (1932), Tú
eres mío (1933) y Saratoga (1937), coprotagonizadas por
Jean Harlow, y también con dramas de acción como La llamada de la selva
(1935), historias románticas como Love On the Run (1936) y también
con algunos musicales. Su ascenso a la cúspide de la fama, que culminó a fines
de década con el superéxito de taquilla de Lo que el viento se llevó
(1939), se vio trágicamente ensombrecido en lo personal por la muerte en 1942
de la actriz Carole Lombard, con quien había contraído matrimonio tras un
romance muy publicitado. Después de abandonar el espectáculo, alistarse en el
ejército y luchar destacadamente en la segunda guerra mundial, el actor volvió
a la pantalla con gran bombo y platillos con una nueva imagen de héroe curtido
por la vida en Aventura (1946). Aunque sus cintas posteriores no
lograron igualar sus triunfos gloriosos de los treinta, su reinado como el galán
más valioso y famoso de Hollywood se extendió sin rivales hasta inicios de los
sesenta. En su última película, el western crepuscular Vidas rebeldes
(1961), el actor insistió en domar él mismo un caballo como galán de la bella
Marilyn Monroe, y sufrió un ataque cardiaco fatal, que lo consagró también a
su muerte como una de las máximas leyendas del cine.