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Título: El Apartamento (The Apartment) |
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Realmente nadie consigue encuadrar bien esta genial película: unos hablan de comedia, otros de drama, algunos de comedia melodramática. Pero lo que es cierto es que es una de las grandes películas que el cine nos ha proporcionado. Corría el año 1960, cuando Billy Wilder, genial director austríaco acomodado en Hollywood, después de haber hecho maravillas como "El crepúsculo de los dioses" (1950) y "Con faldas y a lo loco" (1959), decidió lanzarse a este proyecto, en el que se había fijado a partir de la película "Breve encuentro" de David Lean. La historia refleja y critica la vida de los americanos de los años 50 y 60. Nadie como Wilder sabe criticar con esa mordacidad, oculta detrás de chistes y bromas. El personaje central de la película, C.C. Baxter (Jack Lemmon), es un hombre que inspira patetismo, un hombre que para sus vecinos es un don Juan y que en la realidad está sumergido en una profunda soledad. Sin embargo es un personaje entrañable, y todo lo que a él le pasa, a nosotros nos afecta. Wilder consigue de esta manera, hacernos ver a donde lleva cada estilo de vida, sin que haya ninguno éticamente recomendable. Puntos que el genial director quería que viésemos son entre otros: la impersonalidad de las grandes empresas (no hay más que ver el lugar de trabajo de nuestro amigo C.C.Baxter), y sobre todo las consecuencias de la ambición humana, fuera de todo tipo de trascendentalidad, etc... Puntos estos en los que Wilder se fijó en la gran mayoría de sus películas. El film dura aproximadamente dos horas, pero pasan rápido, y esto es gracias al genial guión que posee. Wilder siempre se considero un director de guión, de hecho comenzó como ayudante de guión con el mítico Ernest Lubitsch, en películas como Ninochka. Dejando un poco de lado cosas que tanto preocupaban a otros como las grandes secuencias, y planos, que no obstante dominaba a la perfección. Es así como consigue una película ágil, mordaz, crítica, a la vez que muy divertida y entretenida. No es de extrañar que la película recibiera todos los honores de la academia, llevándose cinco oscars (entre ellos mejor película, director y guión). Por último resaltar la perfecta interpretación de Jack Lemmon: de él dijo Wilder "nadie como él desde Cary Grant". Y la genial Shirley Maclaine que pasaría a la historia a partir de este papel. En fin, una película positiva, divertida, y aunque parezca lo contrario, muy realista. Una auténtica obra maestra. by José Carlos de Santiago, 2004 |