El formato de un cigarro viene determinado
por su grosor, llamado cepo, y por su longitud. El cepo es la medida determinada por una
cifra (que oscila entre 26 y 52), que representa el grosor del cigarro multiplicado por 64
partes de una pulgada. Ésta y su longitud colocará a cada cigarro en una división. Si
quiere profundizar en las matemáticas, cepo 26 son 10,32 milímetros; mientras que cepo
52 son 20,64 milímetros. No se preocupe por el manejo de estas cifras. No hace falta
conocerlas a fondo para poder saborear un buen cigarro. Será suficiente con saber que un
Robusto suele tener un cepo 50 y que un Panatela puede tener 34.
La combinación entre cepo y longitud
forma la llamada vitola de galera. Es decir, el nombre
que ubica a cada cigarro en la clasificación por formatos.
El tamaño clásico es la Corona. Los
tradicionales cigarros cortos y gruesos son Robusto. Cada longitud y cepo tienen su razón
de ser Cada cigarro tiene su momento: por gusto, por tamaño, por cepo. Y en este
apartado: por el tiempo que contamos para disfrutarlo.
CALIBRE FINO
CALIBRE MEDIANO
CALIBRE GRUESO