PABLO ENRIQUE MENNA
Aviador Naval
Promoción CXV
1964 -1991
Llegó un día de Tres Arroyos para entrar en la Escuela Naval creyendo que allí podría dar rienda suelta a su espíritu aventurero sin imaginarse que la vida en La Escuela Naval estaba llena de peligros mayores que los que estaba acostumbrado a pasar.
De su primer año no se tienen datos biográficos, se cree que lo hizo en la Pitman o por correo, lo que posibilitó no haber tenido nunca ni siquiera un mísero 1/2 T s/s.
En segundo año, se incorporó a la Escuela y entró en el glorioso equipo de Pentatlón para endurecerse mucho más aún y treparse al Encargado de División integrante por casualidad del mismo equipo subiendo así vertiginosamente varios puestos de Promoción, gracias a su "pijama celeste" (ridículo uniforme del equipo).
En tercer año mostró una faceta totalmente desconocida por sus compañeros convirtiéndose en una fojita encabezada con alitas crecientes. Siguió en el equipo de Pentatlón partiendo hacia Córdoba al Interfuerzas. Gracias al entrenamiento y a la gran agilidad adquirida pudo atrapar al vuelo al finalizar el año un par de tiras de sub-brigadier que por allí volaban (ayudado por sus alitas que seguían creciendo)
Cuarto Año, ¡Qué Año! Desde un principio se hizo fiel al viejo adagio, que desde bípedo siempre inculcan: " La vida en la Escuela Naval se la regulan ustedes" y fue esta una de las enseñanzas que más aplicó este año.
Fue asignado a Primer año y su idea de conducción era que los bisoños tenían que morir y cuando se hacia cargo de estos si bien no lograba su idea , los pobres quedaban agonizando.
Miembro activo de la secta de los adoradores de Febo, consiguiendo así un tostado caribe desde Julio, el que lucía exitoso con las chicas de La Plata. Nunca logró sacar licencia de honor pero él estaba convencido que había estudiado para tenerla, por lo que "la tenía". Como ya casi era Oficial y éstos salían los miércoles no veía porque no podía tomarse esa atribución.
De aquí en más su futuro estará en el aire como Piloto de Caza con su mira apuntando a las niñas estancieras de Tres Arroyos y zona. Para terminar originalmente esta biografía te deseamos éxito en tu carrera y mucha, pero mucha suerte en tu vida.
"Por cierto tuvo suerte, fue un gran aviador, voló como quizo pero en el aire estuvo su final, una de las tantas paradojas de la vida, no dejó herederos que lo lloren pero si un puñado enorme de amigos que siempre lo recordamos, por eso este lugar en ésta página para la eternidad… Momo hasta siempre"…
Alvaro Gatti
Promoción CXV