MOTIVACIÓN

 

 

1 ASPECTOS HISTÓRICOS

 

Se ha definido a la motivación, en el ámbito de la psicología, como el conjunto de “todas las variables que suscitan, sostienen y dirigen la conducta”. Esta definición aparece en el libro “Teorías de la motivación”, de K. B. Madsen, Editorial Paidós, del cual se extraerán las citas mencionadas más abajo.

 

   Entender el comportamiento humano implica entender las causas que mueven nuestra conducta. La conducta es sólo un efecto de las ideas y de las creencias que llevamos depositadas en nuestra mente. Todo cambio efectivo que ha de darse en la conducta individual, provendrá de un cambio previo de las ideas y de las creencias del individuo involucrado.

 

   También ocurre a veces que el hombre “piensa como actúa” en lugar de “actuar como piensa”, y ello se debe a que en él predominan las pasiones sobre la razón, algo bastante común. De todas formas, la acción correctiva que ha de brindar la ciencia social al individuo, partirá de la posibilidad de que la razón gobierne a la acción humana.

 

 

 

 

2 WILLIAM Mc DOUGALL (1871- 1938)

 

Respecto de su propia teoría, que describe al ser humano, McDougall escribe: “…hace uso de todos los conocimientos obtenidos por la fisiología, especialmente la fisiología del sistema nervioso, y la química del cuerpo. Insiste en que las actividades mentales son funciones fisiológicas del organismo total, funciones de primera importancia para la adaptación al medio”.

 

“La naturaleza, pues, parece presentar a nuestra contemplación acontecimientos de dos clases diferentes: los físicos y los psicofísicos. Los primeros son los del reino de lo inorgánico, que las ciencias físicas explican con éxito siempre creciente en términos de causalidad mecanicista (principio de causalidad que explica los hechos presentes en función de la influencia causal de otros antecedentes, sin referencia de ninguna clase a posibles sucesos futuros). Los acontecimientos psicofísicos, por otra parte, no pueden ser completamente explicados de esta manera; en este caso es necesario tomar en cuenta la previsión del posible curso futuro de los sucesos, y el esfuerzo orientado por tal previsión. Estos sucesos, estos esfuerzos previstos, parecen ser instancias de un segundo tipo fundamental de causalidad, ese tipo que llamamos intencionista o teleológica.”

 

   Es indudable que la conducta humana responde a una finalidad previamente aceptada. Sin un motivo para vivir, sin un sentido de la vida, el individuo cae en una desorientación que le impide vivir una vida plena y satisfactoria. Al considerar una causalidad de tipo teleológico, la psicología no sólo ha de describir lo que el hombre es, sino también deberá responder por lo que el hombre deberá ser.

 

McDougall escribe: “…los psicólogos deben dejar de aceptar la estéril y estrecha concepción de su disciplina como ciencia de la conciencia, y hacer valer audazmente su pretensión de construir la ciencia positiva de la conducta o comportamiento. La psicología no debe considerar que toda su tarea consiste en la descripción introspectiva del flujo de conciencia, porque esta es sólo una parte preliminar de su trabajo. Tal «descripción introspectiva», tal «psicología pura» nunca puede constituir una ciencia, o, por lo menos, no puede elevarse al nivel de una ciencia explicativa; nunca podrá ser en sí misma de gran valor para las ciencias sociales. La base que todas ellas requieren es una psicología fisiológica y comparativa que repose en gran medida sobre métodos objetivos y en la observación de la conducta de hombres y animales de todo tipo, en todas las condiciones posibles de salud y enfermedad”.

 

“Puesto que la psicología debe estudiar al organismo como un todo, considerando las actividades conscientes como funciones del organismo total, reconociendo que el organismo es asiento de muchos acontecimientos que, aunque no introspectivamente observables, son sin embargo en muchos aspectos muy similares a los que podemos observar; y siendo que la observación de la conducta es importante en todas las ramas de la psicología, y en algunas (por ejemplo, en psicología animal) el único método de que se dispone,, puede decirse que toda la psicología es o debería ser conductista. La psicología conductista (en este sentido) es aprobada por muchos psicólogos y filósofos que no niegan el valor de la introspección ni creen en la validez de las explicaciones puramente mecanicistas de la conducta humana y animal”.

 

   El hombre actúa en base a herencia e influencia. Aspectos tales como los sentimientos, que son fundamentales en nuestra conducta, son productos de la cultura y de la influencia recibida. Al respecto escribe McDougall: “La emoción es una experiencia fugaz; el sentimiento es una disposición adquirida, construida gradualmente a través de muchas experiencias y actividades emocionales”. “La teoría de los sentimientos es la teoría de la organización progresiva de las propensiones en sistemas que se transforman en las principales fuentes de todas nuestras actividades; sistemas que dan consistencia, continuidad y orden a nuestra vida de esfuerzos y emociones; sistemas que a su vez se organizan armónicamente en otros más amplios, y constituyen de tal modo lo que con propiedad llamamos el carácter”.

 

   Al no expresarse como una teoría deductiva, K. B. Madsen propone el siguiente fundamento para la descripción del hombre establecida por McDougall:

 

  1. Principio de hormismo: La actividad psíquica es un proceso determinista-teleológico intencionista (y no un proceso determinista-mecanicista)
  2. Principio del dualismo interactuante: El proceso psíquico teleológico y el físico mecanicista interactúan. La actividad psíquica del individuo (el esfuerzo intencionista, inteligente) está determinado por una compleja estructura mental que es una construcción hipotética.
  3. Principio de la evolución: En el desarrollo biológico puede encontrarse una continuidad desde las formas animales más simples hasta el hombre, y la ontogenia es la recapitulación de la filogenia.

 

 

 

 

 

3 EDWARD CHASE TOLMAN (1886-1959)

 

Respecto de su teoría, Tolman escribe: “El conductismo intencionista concuerda con el conductismo estricto en tanto sostiene que no corresponde estudiar nada más que el organismo, su conducta y las condiciones orgánicas y ambientales que inducen a esta última. Difiere de un conductismo estricto como el de Watson, Weiss o Mayer, en que para el conductismo intencionista la conducta qua molar tiene propiedades descriptivas características y exclusivas”. “No estudia más que estímulos, respuestas y los determinantes conductuales de las mismas”.

 

    El concepto de “caja negra” es tenido en cuenta por Tolman, ya que escribe: “Nuestra tarea como psicólogos consiste en recoger y ordenar los hechos de la conducta molar per se. Esta tarea puede en gran medida realizarse con una relativa ignorancia de la fisiología y la neurología”.

 

   Respecto de las definiciones sobre el alcance de las ciencias del hombre, escribe: “Definiría la fisiología como el estudio de las leyes que determinan las actividades de músculos y glándulas, la psicología como el estudio de las leyes que determinan la conducta (behavior) del organismo total, y la sociología como el estudio de las leyes que determinan el comportamiento (conduct) de grupos de organismos”.

 

   Se dice que no existen fenómenos psicológicos sino tan sólo sociológicos. Veamos cierta confirmación de esta expresión en lo que Tolman escribe: “Aceptando estas definiciones, nuestra primera reacción con respecto a las interrelaciones de las tres ciencias sería pensar que la fisiología es la más básica, y luego vienen la psicología y la sociología, en ese orden. O, en otras palabras, concebiríamos los hechos y leyes de la psicología como dependientes de la fisiología, y los hechos y leyes de la sociología como dependientes de los de la psicología. Pero la tesis que trataré de sostener aquí es la inversa y, a primera vista, parece absurda. Ella es que los hechos y leyes de la psicología antes bien dependen parcialmente de los de la sociología, y que los hechos y leyes de la fisiología, de modo análogo, dependen parcialmente de los de la psicología”.

 

    Tolman escribió: “Tratar de edificar la psicología como un sistema lógico o matemático cerrado me parece un «desgraciado error»”. De ahí que no es posible tener un panorama sencillo y resumido de sus ideas. Justamente, una de las principales formas en que se organiza el conocimiento científico radica en el empleo del método axiomático.

 

 

 

 

4 JOHN BROADUS WATSON (1878 – 1958)

 

Antes de los trabajos de Watson, se suponía que el objeto de la psicología era el estudio de la conciencia. Pierre Naville escribió:

 

“De hecho, la psicología se dividió en dos corrientes: la psicología introspectiva y el behaviorismo o psicología objetiva. Este último no encontró su plena expresión en América hasta 1912, con el desarrollo de los trabajos de J.B. Watson. En realidad, sólo al behaviorismo debe reservársele el nombre de psicología, en tanto que quiera designarse con ello una ciencia natural”.

 

“Quiéralo o no, la psicología introspectiva se apoya en la metafísica «dualista»: cada individuo tiene un alma distinta del cuerpo, unida a él según determinadas condiciones. Este alma es una emanación de un ser divino”. (De “La psicología del comportamiento” – Ed. Guadarrama SA).

 

J. B. Watson escribe: “En 1912, los psicólogos objetivos y behavioristas llegaron a la conclusión de que no podían contentarse por más tiempo con las fórmulas de Wundt. Pensaron que los treinta años estériles transcurridos desde la fundación del laboratorio de Wundt habían probado claramente que la psicología alemana, llamada introspectiva, estaba fundada sobre hipótesis falsas y que ninguna psicología que admitiera la concepción religiosa del problema cuerpo-espíritu podría jamás llegar a conclusiones verificables. Decidieron entonces renunciar a la psicología o hacer de ella una ciencia natural”.

 

   Los observables, o variables descriptivas utilizadas por Watson, son los estímulos y las respuestas a dichos estímulos (o excitación y reacción).

 

 

 

 

5 PAUL THOMAS YOUNG

 

Respecto de su teoría, Young escribe: “El enfoque del libro es fáctico….La especulación y la teoría han sido estrictamente subordinadas a la presentación de hallazgos de laboratorio”. “Un objetivo que reconocemos como fundamental es el de formular los principios psicológicos de modo tal que su validez no dependa de ningún punto de vista particular”.

 

   Respecto de la motivación, da la siguiente definición:

 

Definición final de la psicología motivacional: La psicología motivacional puede definirse como el estudio de todas las condiciones que suscitan y regulan la conducta de los organismos. La iniciación suscitada de la conducta involucra necesariamente una liberación de energía física en los tejidos. La regulación de la conducta incluye el control de la actividad a través de determinaciones intencionistas, y también la restricción de la actividad por la estructura orgánica” (Citado en “Teorías de la motivación” de K.B. Madsen)

 

   Respecto del concepto de “actitud”, escribe:

 

“La principal característica de una actitud consiste en que ella predispone al individuo a reaccionar positiva o negativamente a una proposición dada,  a aceptarla o rechazarla”. “Para poder medir las actitudes es necesario aceptar una definición algo limitada que describa a la actitud como la organización mental que predispone a un individuo a acercarse o alejarse de un enunciado verbal”.

 

 

 

 

6 GORDON W. ALLPORT (1897-

 

K.B. Madsen escribe, respecto de la teoría de Allport: “La conducta humana tiene dos aspectos: el adaptativo y el expresivo. Ambos aparecen siempre simultáneamente como facetas de unidades de conducta concretas, de acciones”.

 

   Por otra parte, Allport escribe: “Una precaución que debe tomarse es la de retornar constantemente a la corriente de conducta observable, el único dato básico con el cual ha de trabajar la psicología de la personalidad”. Esta expresión hace ver que muchos problemas que aparecieron en la investigación psicológica se debieron al desconocimiento básico del método empleado por la ciencia experimental. Una vez que toda investigación se encuadra dentro del ámbito de la ciencia experimental, se tiende a cierta uniformidad metodológica y a cierta concordancia de opiniones. Además, la psicología restringe grandemente sus posibilidades en cuanto trata el comportamiento de hombres y de animales, ya que, si estudia los aspectos comunes a ambos, ha de dejar de lado todo lo asociado a los aspectos culturales y mentales propios del hombre, dejando a la sociología la posibilidad de realizar una síntesis del hombre mucho más completa.

 

   Allport escribe: “Infortunadamente, el tipo de psicología dinámica sostenida casi universalmente, por más suficiente que pudiera parecer desde el punto de vista de los motivos abstractos de personalidades abstractas, no proporciona un base suficientemente sana y flexible como para sostener el peso de cualquier personalidad singular encarnada. La razón radica en que las doctrinas dinámicas prevalecientes refieren todos los motivos maduros de la personalidad a los subyacentes instintos, deseos o necesidades originales, compartidos por todos los hombres”.  “La personalidad es la organización dinámica en el individuo de aquellos sistemas psicofísicos que determinan su conducta y pensamientos característicos

  

 

 

 

7 KURT LEWIN (1890-1947)

 

El resumen de la teoría de Lewin, realizado por K.B. Madsen, es el siguiente:

 

“El contenido de la teoría de Lewin puede resumirse como sigue. La conducta (C) de un individuo será siempre función (f) de la situación total, el espacio vital (Ev), que incluye las condiciones del individuo (P) y las del ambiente (A), factores éstos estrechamente interdependientes. Esto puede formularse así:

 

     C = f(Ev) = f(P,A)

 

Para explicar o predecir la conducta de un individuo es entonces necesario conocer el espacio vital en un momento dado, y las hipótesis que formulan las relaciones funcionales entre el espacio vital y la conducta”.

 

   En este caso vemos la “saludable” tendencia a definir con cierta precisión los conceptos que se han de utilizar. El empleo de relaciones matemáticas permite definir con cierto rigor las ideas que se han de utilizar.

 

   Respecto de las teorías, Lewin escribe:

 

“Sin teorías, en psicología como en cualquier otra ciencia, es imposible ir más allá de la mera colección y descripción de hechos, sin ningún valor de predicción”.

“La psicología nunca ha evitado ni puede evitar la teoría, pero puede tratar de eliminar las teorías especulativas frecuentemente introducidas sin propósitos claros o de modo oculto, y tratar en cambio de hacer uso de teorías empíricas abiertamente enunciadas”.

“Una de las principales funciones de las teorías y construcciones es unir los diversos campos de la psicología, que de otro modo tendería a dividirse en disciplinas desconectadas”.

 

 

 

Comentario

 

Hasta ahora hemos visto un desarrollo, poco claro, en el cual cada psicólogo adopta variables relevantes para su teoría, pero distintas e irrelevantes para los demás. En realidad, casi no puede hablarse de “teorías”, ya que a este término se lo debe asociar al concepto de “teoría axiomática”.

 

   Una rama científica debería ser como una construcción única en la cual cada científico hace su aporte, tal como ocurre en las ciencias exactas. Por el contrario, el desarrollo se parece al de la filosofía, en la cual aparecen varios “edificios”, en lugar de uno.

 

   De todas formas, es posible ir adoptando algunos de los mecanismos descriptos para ser incorporados en una teoría general.

 

 

 

 

8 CLARK L. HULL (1884 – 1952)

 

K.B. Madsen escribe sobre la teoría de Hull:

 

El organismo es considerado como una entidad completamente automática, sin ninguna «entelequia, mente no corporizada, alma o espíritu que de alguna manera le digan a las diversas partes del cuerpo cómo deben cooperar en la conducta para obtener una adaptación exitosa, es decir, para sobrevivir». Parte de esta adaptación biológica se logra a través de ocho tipos de «mecanismos conductuales automáticos de adaptación»”.

 

“Las «conexiones estímulo – respuesta no aprendidas, o reflejos», o tendencias innatas de respuesta, determinadas por el desarrollo filogenético, que hacen posible la adaptación del organismo a las diferentes situaciones «de emergencia», son los primeros mecanismos conductuales automáticos”.

 

“El segundo mecanismo conductual automático es la capacidad primitiva de aprender, de aprovechar la experiencia pasada, cuya forma más simple es el reflejo condicionado, que adapta el organismo a situaciones en las que las formas innatas de conducta no son eficaces para hacerlo”.

 

La reacción anticipada de defensa es el tercer mecanismo conductual. Surge de la combinación de «la ley de aprendizaje» y la «ley de generalización del estímulo»; hace que el organismo evite los estímulos penosos, dañinos o peligrosos”

 

“El cuarto mecanismo conductual automático es el aprendizaje de respuesta negativa, que salva al organismo de llevar a cabo acciones inútiles, mediante la represión o el bloqueo de las acciones innatas (o previamente adquiridas) que no sean eficaces, a favor de otras que lo sean”.

 

El aprendizaje por ensayo y error, u «ocurrencia combinada de aprendizajes de respuesta positiva y negativa en el mismo proceso» es el quinto mecanismo conductual automático”.

 

“El sexto mecanismo conductual automático «es adecuadamente descrito como aprendizaje de ensayo con estímulo positivo – negativo. Se lo conoce corrientemente como aprendizaje de discriminación

 

“El séptimo mecanismo conductual automático es «un segundo tipo de reacción anticipada de defensa», que consiste en una reacción determinada por una «huella – estímulo», o asociada positivamente con ella. Esta huella – estímulo puede perdurar algunos segundos después de que el estímulo físico haya concluido. De este modo, una huella – estímulo que sigue a un estímulo – señal (una «señal de peligro») puede continuar existiendo después de que la situación penosa, dañina o peligrosa (y la consecuente conducta de fuga determinada por ella) haya comenzado. Luego de algunas repeticiones, la conducta de fuga puede quedar asociada al estímulo – señal (a través de su huella – estímulo), actuando solo, puede posteriormente dar inicio a aquella conducta, antes de que aparezca la situación de peligro”.

 

“El octavo mecanismo conductual automático es la reacción fraccional de anticipación a la meta, junto con su estímulo propioceptivo correlacionado, rmem. ……etc, etc

 

(De “Teorías de la motivación” – Editorial Paidos SA).

 

 

 

 

9 DONALD O. HEBB

 

Hebb escribe respecto de su teoría:

 

“Toda estimulación particular frecuentemente repetida conduce al lento desarrollo de una reunión de células (cell-asembly), de una estructura difusa que comprende células de la corteza y el diencéfalo (y quizás también de los ganglios basales del cerebro), capaz de actuar brevemente como un sistema cerrado, que produce la facilitación de otros sistemas análogos y, por lo general, una facilitación motora específica. Una serie de tales hechos constituye una «secuencia de fase»: el proceso del pensamiento. Cada acción de reunión puede ser excitada por una reunión precedente, por un acontecimiento sensorial, o – normalmente – por ambos. La facilitación central de una de estas actividades por parte de la anterior constituye el prototipo de la «atención». La teoría propone que en esta facilitación central, y en sus variadas relaciones con los procesos sensoriales, radica la respuesta a un problema hecho ineludible por la penetrante revisión de Hunphrey (1940) de la cuestión de la dirección del pensamiento” (De “La organización de la conducta”)

 

   Es interesante hacer notar que Hebb establece una teoría que describe al comportamiento humano a partir del nivel neuronal, antes de ser una teoría del tipo “caja negra”.

 

 

 

 

10 TEORÍA SOCIOLÓGICA

 

Se han citado brevemente algunas teorías psicológicas realizadas. Existen muchas más. Aun cuando puedan ser correctas, es evidente que su complejidad las hace inaccesibles al hombre común. De ahí que también se han podido realizar teorías axiomáticas del tipo sociológico. (ver Comportamiento en www.geocities.com/pompiliozigrino )

 

    En este caso, no sólo se tiene en cuenta la adaptación biológica, sino,  sobre todo, la adaptación cultural del hombre al orden natural.

 

    El concepto básico de esta teoría es la Actitud Característica, por lo cual se la puede considerar como una teoría conductista teleológica.

 

    Tiene una generalidad tal que de ella pueden deducirse aspectos tales como el Bien y el Mal (sus causas), por lo que permite fundamentar al cristianismo (considerándoselo como una religión natural)

 

 

 

 

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