1 PENSAMIENTO Y LENGUAJE                                        

 

 

Por Pompilio Zigrino

 

 

El lenguaje es el medio que permite al pensamiento individual constituirse en conocimiento público. Tanto el pensamiento como el lenguaje son atributos que posibilitan nuestra adaptación cultural al orden natural. La información asociada a dicho orden es procesada por el pensamiento y es comunicada a los demás a través del lenguaje y de la escritura. Logramos así mejores niveles de adaptación que el permitido sólo por la selección natural.

 

   El cerebro es una “caja negra” (en el sentido de la cibernética) que produce al pensamiento. Las operaciones de la mente “dejarán sus huellas” en el lenguaje. Así como la física atómica se desarrolló por la necesidad de explicar el espectro de radiación propio de cada elemento químico, podemos intentar conocer el comportamiento de la mente a partir del lenguaje y del pensamiento emergente. Incluso Wilhelm von Humboldt pretendía caracterizar todas las civilizaciones y modos posibles de pensar partiendo de su realidad lingüística.

 

   Para explicar la gran cantidad de idiomas y dialectos que existen, puede observarse que tienen estructuras similares por cuanto derivan del propio mundo real, ya que esa realidad nos impone aquello que ha de describirse. La codificación asociada, sin embargo, ha de ser convencional y arbitraria. Así como existe la ciencia del lenguaje, que trata los aspectos comunes, existe también el arte del lenguaje, que explica las diferencias existentes entre los distintos idiomas. Lo semejante viene de la ciencia y de lo objetivo; lo diferente viene del arte y de lo subjetivo. Las descripciones dependen de los aspectos objetivos del lenguaje, mientras que la emotividad asociada a un mensaje provendrá de sus aspectos subjetivos.

 

   El lenguaje es la expresión del pensamiento, pero el pensamiento se perfecciona buscando una adecuada expresión. De ahí que podamos identificar sus estructuras. Jean Piaget escribió: “Entre el lenguaje y el pensamiento existe un vínculo genético tal que cada uno se apoya necesariamente en el otro, en formación solidaria y en perpetua acción recíproca; pero, en definitiva, los dos dependen de la inteligencia, que es anterior al lenguaje e independiente del mismo” (Citado en “Principios de Filosofía del Lenguaje” de José Hierro S. Pescador).

 

   La estructura básica de los idiomas es única, lo que posibilita su aprendizaje por parte de los niños. Ian Hacking escribió: “Virtualmente, cualquier niño ´atrapará´ el lenguaje de cualquier comunidad es la que se encuentre. En lugar de postular que cada niño nace con cien gramáticas distintas (japonés, chicano, kwkiutl y francés), es mejor conjeturar que todos los lenguajes comparten una estructura subyacente única y que los niños nacen con una disposición a seguir esta estructura al delinear un lenguaje real en base a lo que se ha dicho en torno a ellos” (De “ ¿ Porqué el lenguaje importa a la Filosofía “).

 

   Una vez que la sociedad ha aceptado un lenguaje, una misma palabra evocará imágenes distintas en cada uno de sus integrantes. Las imágenes serán levemente diferentes para las palabras simples, pero podrá haber grandes diferencias con palabras poco usuales o poco cotidianas. De ahí que, cuando se trata de un tema filosófico, es usual dar, previamente, una aclaración respecto del significado que se asignará a determinadas palabras.

 

   Respecto de esta entidad básica, que es la menor unidad de significado, Lev S. Vygotsky escribió: “Una palabra no se refiere a un solo objeto, sino a un grupo o a una clase de objetos, y cada una de ellas es, por lo tanto, también, una generalización” (De “Pensamiento y lenguaje”).

 

   Podemos viajar imaginariamente al pasado para tratar de reconstruir el proceso mediante el cual fueron apareciendo los distintos idiomas y dialectos. En primer lugar consideraremos el concepto intuitivo de “sistema”, palabra que significa “agregado de objetos que cumple determinada finalidad”. Los elementos básicos de un sistema natural han de ser las entidades (a las que asociamos la pregunta ¿ quién ), sus atributos ( ¿Cómo es ) y las actividades ( ¿ qué cambios produce en el sistema ).

 

   Los conceptos mencionados permiten establecer un “sistema descriptivo elemental” que reproducirá en nuestra mente las características del sistema real. Podemos decir que una idea es la imagen necesaria para reproducir mentalmente la información asociada a un sistema. Las imágenes elaboradas por nuestra mente serán traducidas a palabras. Las ideas y las palabras forman estructuras semejantes, ya que tienen similar contenido de información. Ludwig Wittgenstein escribió: “Lo que cualquier figura, sea cual fuere su forma, ha de tener en común con la realidad para poder siquiera –correcta o falsamente- figurarla, es su forma lógica, esto es, la forma de la realidad” (Del “Tractatus Logico-Philosophicus”).

 

   La mente elabora pensamientos asociados a una parte del sistema natural y los traduce a palabras. Los comunica al oyente, a través del lenguaje, o al lector, a través de la escritura. El receptor le asocia sus propias imágenes al mensaje recibido. De ahí que las palabras son las intermediarias entre las imágenes transmitidas y las reproducidas en la mente del receptor. Thomas Hobbes escribió: “El uso general del lenguaje consiste en transferir nuestro discurso mental al discurso verbal, o la secuencia de nuestros pensamientos a una secuencia de palabras” (De “Leviatán”).

 

   Si el emisor no logra crear las imágenes adecuadas en la mente del receptor, ya sea porque no tiene claras sus propias ideas, o porque no supo asociarlas a las palabras adecuadas, o porque el tema es difícil, o porque el mensaje excede la capacidad imaginativa del receptor, entonces el mensaje será confuso. Galileo Galilei escribió: “Hablar oscuramente lo sabe hacer cualquiera. Con claridad lo hacen muy pocos”.

 

   Gran parte de lo existente puede describirse a partir de los conceptos mencionados, dando lugar a las funciones básicas que han de tener las palabras:

 

ENTIDADES

¿Quién?

SUSTANTIVOS

ATRIBUTOS

¿Cómo es?

ADJETIVOS

ACTIVIDADES

¿Qué cambios produce?

VERBOS

 

Generalmente, las ideas están expresadas por algún sustantivo, algún adjetivo y algún verbo. Deberán, además, respetar un orden de aparición adecuado. De ahí parece provenir el denominado “teorema de Platón”, quien escribió: “Los nombres enunciados completamente solos uno a continuación de otro no constituyen, pues, nunca un discurso, como tampoco una serie de verbos enunciados sin la compañía de ningún nombre” (Citado en “La filosofía del Lenguaje” de Sylvain Auroux).

 

    Los niños pueden aprender rápidamente el lenguaje por cuanto sólo implica codificar aquellas imágenes que llevan en sus mentes, ordenadas según los elementos del sistema natural. Pero no todo pensamiento es visual, ya que muchas veces se hacen deducciones lógicas a partir de los símbolos asociados a las palabras. Si a la deducción realizada se le puede asociar una imagen concreta, podrá ser parte de la realidad. De lo contrario, es posible que sólo sea una creación de la mente, siendo éste el origen de algunos pseudoproblemas de la filosofía.

 

   Así como en la física, a partir de causas inadvertidas por mucho tiempo y completamente inaccesibles a la imaginación corriente, se llega a importantes cambios, tanto científicos como tecnológicos, es de esperar que la creatividad, por medio del lenguaje y del pensamiento, pueda algún día producir cambios significativos tanto en el individuo como en la sociedad.

 

   El hombre se va adaptando a las distintas circunstancias a través de tanteos, por el método de prueba y error. Va memorizando los caminos que llevan al éxito y también aquellos que producen resultados no deseados. Este es un proceso realimentado que está caracterizado por la operación básica comparar; más precisamente, compara lo logrado con lo que se desea lograr y actúa según la magnitud y el sentido de esa diferencia.

 

   Además de la operación mencionada, de la lógica analógica o natural, disponemos de la operación agrupar, que permite ordenar en nuestra memoria los distintos agrupamientos de datos y de sucesos que guardamos en ella. El pensamiento visual, asociado a los sistemas naturales, responde al proceso basado en las operaciones mencionadas.

 

   El lenguaje no sólo estará constituido por sustantivos, adjetivos y verbos, sino también por conectivos tales como y, o, no,  si, entonces, etc. Estos conectivos provienen de la lógica simbólica, que deriva de los vínculos entre causas y efectos asociados a todo suceso del mundo real. Mientras que la lógica analógica trata imágenes, la lógica simbólica trata, precisamente, símbolos, y admite enunciados a los cuales se les puede dar un valor de verdad (Verdadero o Falso). L. Wittgenstein escribió: “Los signos lógicos hablan sólo de sí mismos. No hay objetos lógicos”.

 

   Podemos resumir lo anterior en las siguientes igualdades:

 

                   Estructura del pensamiento = Lógica analógica +  Lógica simbólica

 

                           Estructura del lenguaje = Sistema natural +  Conectivos

 

El sistema natural utiliza conceptos tales como entidades, atributos y actividades, los que son tratados mediante las operaciones de la lógica analógica, dando lugar a los sustantivos, adjetivos y verbos. Los conectivos utilizan conceptos derivados de las operaciones de la lógica simbólica. Se han omitido adverbios, artículos, etc., los cuales permiten definir con mayor precisión aquello que se describe.

 

   De lo anterior se observa la identidad entre la estructura del pensamiento y la del lenguaje, ya que están regidos por reglas similares. La palabra “estructura” implica “forma de orden”. L. Wittgenstein escribió: “El pensamiento es la proposición con sentido”. “La totalidad de las proposiciones es el lenguaje”.

 

   Recordemos que una expresión lógicamente válida admite dos valores posibles: verdadero o falso. He aquí la limitación básica de la razón y de la coherencia lógica, ya que pueden garantizar la validez del razonamiento, pero no su veracidad.

 

   El lenguaje aparece antes que el hombre intentara establecer la lógica. Tanto la estructura de la lógica como la del lenguaje les son impuestas  al hombre por la propia realidad. Es decir, si fuesen creaciones libres de la mente, no se adaptarían al mundo real en la forma en que lo hacen.

 

   La filosofía del lenguaje se origina en los intentos realizados para fundamentar la lógica y las matemáticas. Luego, aparece la posibilidad de mejorar la filosofía dejando de lado todo lo que surge por el mal uso del lenguaje. Si uno se limitara a usar palabras a las cuales pudiese asociar alguna imagen más o menos concreta, se estará rechazando una gran cantidad de problemas que no son tales. Además, la filosofía debe estudiar temas inherentes a esta rama del conocimiento antes que al pensamiento de tal o cual filósofo particular.

 

   Mientras que existe una física unificada, por utilizar el idioma universal y objetivo de las matemáticas, existen varias religiones debido a que utilizan el idioma personal y subjetivo de los símbolos. Este es uno de los impedimentos que se oponen al establecimiento de una religión única y objetiva. Jean Charon escribió: “...la religión se ha visto obligada a utilizar un lenguaje simbólico, caracterizado por el hecho de que este lenguaje no tiene el mismo significado para cada individuo humano. Mientras que en la Ciencia, gracias al lenguaje interpersonal utilizado, ha habido necesariamente unicidad en la respuesta al problema de las leyes de la Naturaleza, es decir, que toda la humanidad ha podido fácilmente ponerse de acuerdo sobre el conjunto de leyes conocidas, el simbolismo de la descripción religiosa ha dado lugar a un gran número de descripciones posibles para intentar expresar esta participación del Hombre en el cosmos entero. De hecho, estas descripciones forman el conjunto de las religiones de la humanidad” (De “De la física al hombre”).  

 

 

 

 

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