PSICOLOGIA DEPORTIVA
El yo del atleta
Formación y Fortalecimiento de la Personalidad
A. Importancia de la
personalidad del atleta en su participación deportiva:
Más de una vez nos habremos percatado del
impacto que puede tener la personalidad de un joven sobre su rendimiento
deportivo. No es difícil recordar aquellas personas que hemos entrenado que se
comportan de manera inconsistente en las practicas, trabajando unas rachas de
mucha dedicación y otras de abandono. También recordaremos aquellos que
parecían siempre estar de mal humor. La personalidad de cada atleta determina
su conducta tanto en practica como en competencia. Los rasgos de personalidad del deportista definen aspectos
importantes que impartan la calidad de su rendimiento y el aprovechamiento que
puedan obtener del entrenamiento que le brindamos. En síntesis, la personalidad
del atleta determina el alcance que puede tener el desarrollo de su potencial
deportivo.
Por más talento que tenga el atleta si sus
características de personalidad son limitantes, éste enfrentará obstáculos en
su rendimiento. Algunos de los rasgos de personalidad que pueden impactar
negativamente al atleta son:
·
Ansiedad
alta
·
Auto-estima
baja
·
Inconsistencia
·
Falta
de voluntad
Algunos de los rasgos que abonan
positivamente al rendimiento son:
·
Auto-control
·
Dedicación
·
Confianza
·
Voluntad
El concepto personalidad se refiere a los
patrones de conducta y a los modos de pensar y sentir que le son
característicos a una persona. Los rasgos tienden a ser relativamente
permanentes y se manifiestan en las formas en las que típicamente la persona
actúa, piensa y siente.
Aunque los rasgos de personalidad son
relativamente estables, las personas varían su comportamiento de acuerdo a las
circunstancias y a los estímulos que le presente el ambiente. Es por eso que
podemos observar que una persona actúa de manera reservada y tímida bajo unas
circunstancias y puede ser muy sociable en otras. Esto significa que la
atmósfera que construimos durante las prácticas y los entrenamientos va a
afectar el comportamiento, los sentimientos y los pensamientos del atleta.
Muchas personas se preguntan si los rasgos de
personalidad se aprenden o se heredan. Ambas cosas, el ambiente y la genética,
le dan forma a la personalidad. El temperamento es el aspecto hereditario de la
personalidad. El carácter es el que se forma a través de nuestras interacciones
con el mundo y las personas.
B. El rol del entrenador en la
formación de la personalidad del atleta
Los jóvenes que entrenamos están en proceso
de formar su personalidad. El (la) entrenador(a) es una figura muy
significativa para el atleta y por eso juega un papel importante en este
proceso. Aunque el entrenador no se lo proponga o no desee ese role, éste no
puede evitar aportar en una dirección u otra en la formación de la personalidad
del joven atleta.
En algunas ocasiones fomentamos cualidades
que aportan en una dirección positiva pero en otras hacemos lo contrario. Para
poder cumplir favorablemente con el role de formar estos jóvenes en forma
satisfactoria, tenemos que tener bien definidos nuestros objetivos en el
deporte. Tenemos que tener bien claro lo que queremos enseñarle a los atletas.
En su interacción con estos el entrenador le enseña unos valores y unas
actitudes hacia el deporte y la vida. Tenemos que estar conscientes de los
valores y las actitudes que le estamos enseñando al intentar escoger los
valores y actitudes superiores.
Es necesario mantener como objetivo principal
del deporte aportar en la formación física, emocional, mental y social de cada
individuo que esté participando, incluyéndose uno mismo. El objetivo del
deporte en la sociedad es y debe ser
aportar en la formación de buenos ciudadanos. El deporte representa una
esperanza para construir una mejor sociedad basada en la excelencia humana y en
la superación continua. El (la) entrenador(a) es una figura central en el
cumplimiento de este objetivo.
La primera responsabilidad del entrenador es
consigo mismo. Para poder fomentar las ansias de excelencia personal en los
atletas y formar ciudadanos íntegros, la proyección personal del entrenador
tiene que apuntar en esa misma dirección. En otras palabras, no se le puede
enseñar a otro lo que uno no sabe ni ofrecer modelaje de lo que uno no es. Se
ha demostrado que el impacto que tiene el ejemplo que ofrecen los mayores en la
formación del carácter de los jóvenes es contundente. En el caso del
deportista, también se ha demostrado que las actitudes y conductas que exhibe
el entrenador son decisivas en la formación de los atletas.
Cuando nos proponemos contribuir
positivamente en la formación de la personalidad de los atletas, no solo
estamos aportando en el desarrollo de mejores seres humanos sino que tendremos
mayores probabilidades de optimizar el rendimiento deportivo de los jóvenes. Es
decir que, a mayor desarrollo integral, mayor rendimiento deportivo. Como
establecimos anteriormente, existen una serie de características que pueden
obstruir grandemente la manifestación del talento físico que pueda tener una
persona.
Esto implica que la falta de desarrollo del
carácter representa un obstáculo en la optimización del potencial del atleta.
En este momento quiero que hagas un alto y
que reflexiones. Piensa en tus objetivos como entrenador(a), también en las
características que tu quisieras fomentar en tus atletas.
·
¿
Qué objetivos persigues con tu entrenamiento?
·
¿ Estás consciente del role que juegas en la
formación de la personalidad de tus atletas?
·
¿
Qué características deseas fomentar en estos jóvenes?
·
¿
Aplicas en ti mismo lo que deseas que ellos aprendan?
Luego de que lleves a cabo esta reflexión, te
recomiendo que escribas tus conclusiones y que selecciones una o varias
personas para comentar al respecto. Es deseable llevar a cabo un intercambio de
opiniones que nos permita ampliar nuestra perspectiva. También es útil saber
cómo nos ven los otros porque algunas veces no estamos conscientes de cosas
importantes que podemos mejorar para el bien de nuestros atletas y el nuestro.
C. ¿ Cómo podemos colaborar en el desarrollo
de los jóvenes?
1.Tener bien definidos nuestros objetivos:
·
Si
queremos aportar en el desarrollo máximo de los deportistas, es necesario
incluir entre nuestros objetivos el de colaborar en el desarrollo físico, psicológico
y social de los jóvenes. Esto es algo que no ocurre accidentalmente, sino que
es el producto de unas intenciones bien encaminadas.
·
No
debemos limitar nuestros objetivos. Cuando el deporte se reduce a la
adquisición de destrezas y a la búsqueda de medallas, limita grandemente su
capacidad para aportar positivamente en el desarrollo de los jóvenes.
·
Un
objetivo importante que hay que considerar es que los jóvenes disfruten. Una de
las motivaciones que mantienen al joven en el deporte es el deseo de disfrutar
y de recibir estímulo. Se ha demostrado que en la medida que los atletas
disfrutan su participación en el deporte, aumenta la consistencia y disminuye
la ansiedad.
2. Modelar esos objetivos:
·
Es
necesario aplicar en nosotros lo que queremos enseñarle a los jóvenes. Ellos
aprenden más de lo que nosotros somos como persona que de lo que decimos.
·
Si
queremos fomentar la excelencia en ellos, tambien
·
Debemos
fomentarla en nosotros.
3. Fomentar características ganadoras:
·
De
acuerdo a una serie de estudios, algunas de las características que facilitan
el desarrollo del talento deportivo son: dedicación, orgullo personal,
auto-dirección, auto-control, confianza, determinación, consistencia y
habilidad para manejar presión.
·
Se
ha demostrado que aquellos atletas que se caracterizan por su tendencia a la
ansiedad, a la depresión, con características neuróticas, introvertidos, con
tendencia a aislarse, a confundirse y a fatigarse, tienden a ser menos exitosos
en el deporte.
·
En
términos generales, se observa que la salud mental es un distintivo común de
los atletas que son consistentemente exitosos.
4. Fomentar el amor propio:
·
Una
de las necesidades que los niños y adolescentes pretenden llenar a través del
deporte es la de sentirse valiosos. La satisfacción de esta necesidad va a
determinar si el joven permanece o abandona los deportes. También va a
determinar el grado de ansiedad que experimente al competir.
·
Para
que exista salud mental y para poder alcanzar la excelencia deportiva es
necesario que el(la) joven tenga un concepto propio positivo y que se valorice
a sí mismo.
·
Una
auto-estima baja está asociada con la tendencia a sufrir de exceso de ansiedad
competitiva. También se ha relacionado con una pobre motivación para entrenar y
competir.
·
El
concepto que tiene un atleta sobre sí mismo determina sus logros y su conducta
así como también la forma en que éste se relaciona con los demás. Amarse y
valorarse a sí mismo es primordial para que el atleta pueda desarrollar al
máximo su potencial.
·
Podemos
aportar mucho en el fortalecimiento de la autoestima de los atletas. Lo más
importante es el trato que le damos día a día.
Fomentamos el amor propio en el atleta cuando:
1. Reconocemos sus logros
2.
Ofrecemos
crítica constructiva (Tanto el reconocimiento como la crítica son
importantes. Ambos le dejan saber al
atleta que nos importa y nos preocupamos por él. También le ofrecen orientación
y dirección.
3.
Escuchamos
su opinión y sentimientos tomándolo en cuenta seriamente.
4.
Incorporamos
una filosofía ganadora en la que el valor del atleta no dependa de los
resultados de la competencia, sino del esfuerzo que éste hace por alcanzar la
excelencia y dar su máximo.
5.
Fomentamos
nuestro amor propio.
·
No
estamos fomentado el amor propio del atleta cuando:
1.
Le
prestamos atención solo cuando gana o cuando mostramos interés solo en los
talentosos del equipo.
2.
Lo
ridiculizamos o le hacemos una crítica hostil.
3.
Le
proyectamos nuestras frustraciones o agresiones.
4.
Nuestra
prioridad son los puntos que queremos acumular en la competencia.
5.
Tomamos
cualquier acción que ubique el bienestar de los atletas en un segundo plano.
5. Desarrollar su Voluntad
·
Tener
voluntad consiste en ejercer poder sobre uno mismo. La voluntad regula la conducta, los impulsos y las
aspiraciones. Permite que la persona
organice sus acciones. La voluntad es la que determina cómo vamos a emplear los
recursos personales que poseemos. Una
persona sin voluntad es como un equipo sin dirigente.
·
Si
queremos desarrollar la voluntad de los atletas tenemos que brindarles
libertad. Si nosotros le imponemos al atleta todo lo que tiene que hacer, va a
ser difícil que pueda desarrollar su voluntad. La voluntad se desarrolla cuando
uno puede escoger cómo actuar y no cuando uno hace algo porque lo obligan.
·
Las
condiciones propicias para desarrollar la voluntad de los jóvenes son las
siguientes.
1.
Brindarles
información y orientarlos en cuanto a lo que se espera de ellos. Es útil
brindarles toda la información posible que les permita tomar decisiones
conscientes.
2.
Fomentar
el diálogo en ambas direcciones para conocer sus puntos de vista, dudas e
inclinaciones.
3.
Responsabilidad
por sus actos y por las consecuencias de estos.
6.Tener una filosofía sobre el éxito basada
en el esfuerzo
El éxito se debe medir por el esfuerzo y la
lucha por superarse, por el compromiso que muestra el atleta con la excelencia
y no por el resultado final que obtenga en la competencia. Estaremos
colaborando en el desarrollo de los jóvenes si le enseñamos a buscar la
excelencia en todo lo que hacen.
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