PSICOLOGIA DEPORTIVA

 

 

El yo del atleta

 

 

Formación y Fortalecimiento de la Personalidad

 

Dra. Esther Rodríguez

 

 

 

 

A. Importancia de la personalidad del atleta en su participación deportiva:

 

Más de una vez nos habremos percatado del impacto que puede tener la personalidad de un joven sobre su rendimiento deportivo. No es difícil recordar aquellas personas que hemos entrenado que se comportan de manera inconsistente en las practicas, trabajando unas rachas de mucha dedicación y otras de abandono. También recordaremos aquellos que parecían siempre estar de mal humor. La personalidad de cada atleta determina su conducta tanto en practica como en competencia.  Los rasgos de personalidad del deportista definen aspectos importantes que impartan la calidad de su rendimiento y el aprovechamiento que puedan obtener del entrenamiento que le brindamos. En síntesis, la personalidad del atleta determina el alcance que puede tener el desarrollo de su potencial deportivo.

 

Por más talento que tenga el atleta si sus características de personalidad son limitantes, éste enfrentará obstáculos en su rendimiento. Algunos de los rasgos de personalidad que pueden impactar negativamente al atleta son:

·        Ansiedad alta

·        Auto-estima baja

·        Inconsistencia

·        Falta de voluntad

 

Algunos de los rasgos que abonan positivamente al rendimiento son:

·        Auto-control

·        Dedicación

·        Confianza

·        Voluntad

 

El concepto personalidad se refiere a los patrones de conducta y a los modos de pensar y sentir que le son característicos a una persona. Los rasgos tienden a ser relativamente permanentes y se manifiestan en las formas en las que típicamente la persona actúa, piensa y siente.

 

Aunque los rasgos de personalidad son relativamente estables, las personas varían su comportamiento de acuerdo a las circunstancias y a los estímulos que le presente el ambiente. Es por eso que podemos observar que una persona actúa de manera reservada y tímida bajo unas circunstancias y puede ser muy sociable en otras. Esto significa que la atmósfera que construimos durante las prácticas y los entrenamientos va a afectar el comportamiento, los sentimientos y los pensamientos del atleta.

 

Muchas personas se preguntan si los rasgos de personalidad se aprenden o se heredan. Ambas cosas, el ambiente y la genética, le dan forma a la personalidad. El temperamento es el aspecto hereditario de la personalidad. El carácter es el que se forma a través de nuestras interacciones con el mundo y las personas.

 

B. El rol del entrenador en la formación de la personalidad del atleta

 

Los jóvenes que entrenamos están en proceso de formar su personalidad. El (la) entrenador(a) es una figura muy significativa para el atleta y por eso juega un papel importante en este proceso. Aunque el entrenador no se lo proponga o no desee ese role, éste no puede evitar aportar en una dirección u otra en la formación de la personalidad del joven atleta.

 

En algunas ocasiones fomentamos cualidades que aportan en una dirección positiva pero en otras hacemos lo contrario. Para poder cumplir favorablemente con el role de formar estos jóvenes en forma satisfactoria, tenemos que tener bien definidos nuestros objetivos en el deporte. Tenemos que tener bien claro lo que queremos enseñarle a los atletas. En su interacción con estos el entrenador le enseña unos valores y unas actitudes hacia el deporte y la vida. Tenemos que estar conscientes de los valores y las actitudes que le estamos enseñando al intentar escoger los valores y actitudes superiores.

 

Es necesario mantener como objetivo principal del deporte aportar en la formación física, emocional, mental y social de cada individuo que esté participando, incluyéndose uno mismo. El objetivo del deporte en la sociedad es  y debe ser aportar en la formación de buenos ciudadanos. El deporte representa una esperanza para construir una mejor sociedad basada en la excelencia humana y en la superación continua. El (la) entrenador(a) es una figura central en el cumplimiento de este objetivo.

 

La primera responsabilidad del entrenador es consigo mismo. Para poder fomentar las ansias de excelencia personal en los atletas y formar ciudadanos íntegros, la proyección personal del entrenador tiene que apuntar en esa misma dirección. En otras palabras, no se le puede enseñar a otro lo que uno no sabe ni ofrecer modelaje de lo que uno no es. Se ha demostrado que el impacto que tiene el ejemplo que ofrecen los mayores en la formación del carácter de los jóvenes es contundente. En el caso del deportista, también se ha demostrado que las actitudes y conductas que exhibe el entrenador son decisivas en la formación de los atletas.

 

Cuando nos proponemos contribuir positivamente en la formación de la personalidad de los atletas, no solo estamos aportando en el desarrollo de mejores seres humanos sino que tendremos mayores probabilidades de optimizar el rendimiento deportivo de los jóvenes. Es decir que, a mayor desarrollo integral, mayor rendimiento deportivo. Como establecimos anteriormente, existen una serie de características que pueden obstruir grandemente la manifestación del talento físico que pueda tener una persona.

Esto implica que la falta de desarrollo del carácter representa un obstáculo en la optimización del potencial del atleta.

 

En este momento quiero que hagas un alto y que reflexiones. Piensa en tus objetivos como entrenador(a), también en las características que tu quisieras fomentar en tus atletas.

 

·        ¿ Qué objetivos persigues con tu entrenamiento?

·        ¿  Estás consciente del role que juegas en la formación de la personalidad de tus atletas?

·        ¿ Qué características deseas fomentar en estos jóvenes?

·        ¿ Aplicas en ti mismo lo que deseas que ellos aprendan?

 

Luego de que lleves a cabo esta reflexión, te recomiendo que escribas tus conclusiones y que selecciones una o varias personas para comentar al respecto. Es deseable llevar a cabo un intercambio de opiniones que nos permita ampliar nuestra perspectiva. También es útil saber cómo nos ven los otros porque algunas veces no estamos conscientes de cosas importantes que podemos mejorar para el bien de nuestros atletas y el nuestro.

 

 

 

 

C. ¿ Cómo podemos colaborar en el desarrollo de los jóvenes?

 

1.Tener bien definidos nuestros objetivos:

·        Si queremos aportar en el desarrollo máximo de los deportistas, es necesario incluir entre nuestros objetivos el de colaborar en el desarrollo físico, psicológico y social de los jóvenes. Esto es algo que no ocurre accidentalmente, sino que es el producto de unas intenciones bien encaminadas.

 

·        No debemos limitar nuestros objetivos. Cuando el deporte se reduce a la adquisición de destrezas y a la búsqueda de medallas, limita grandemente su capacidad para aportar positivamente en el desarrollo de los jóvenes.

 

·        Un objetivo importante que hay que considerar es que los jóvenes disfruten. Una de las motivaciones que mantienen al joven en el deporte es el deseo de disfrutar y de recibir estímulo. Se ha demostrado que en la medida que los atletas disfrutan su participación en el deporte, aumenta la consistencia y disminuye la ansiedad.

 

2. Modelar esos objetivos:

·        Es necesario aplicar en nosotros lo que queremos enseñarle a los jóvenes. Ellos aprenden más de lo que nosotros somos como persona que de lo que decimos.

·        Si queremos fomentar la excelencia en ellos, tambien

·        Debemos fomentarla en nosotros.

 

3. Fomentar características ganadoras:

·        De acuerdo a una serie de estudios, algunas de las características que facilitan el desarrollo del talento deportivo son: dedicación, orgullo personal, auto-dirección, auto-control, confianza, determinación, consistencia y habilidad para manejar presión.

·        Se ha demostrado que aquellos atletas que se caracterizan por su tendencia a la ansiedad, a la depresión, con características neuróticas, introvertidos, con tendencia a aislarse, a confundirse y a fatigarse, tienden a ser menos exitosos en el deporte.

·        En términos generales, se observa que la salud mental es un distintivo común de los atletas que son consistentemente exitosos.

 

4. Fomentar el amor propio:

·        Una de las necesidades que los niños y adolescentes pretenden llenar a través del deporte es la de sentirse valiosos. La satisfacción de esta necesidad va a determinar si el joven permanece o abandona los deportes. También va a determinar el grado de ansiedad que experimente al competir.

·        Para que exista salud mental y para poder alcanzar la excelencia deportiva es necesario que el(la) joven tenga un concepto propio positivo y que se valorice a sí mismo.

·        Una auto-estima baja está asociada con la tendencia a sufrir de exceso de ansiedad competitiva. También se ha relacionado con una pobre motivación para entrenar y competir.

·        El concepto que tiene un atleta sobre sí mismo determina sus logros y su conducta así como también la forma en que éste se relaciona con los demás. Amarse y valorarse a sí mismo es primordial para que el atleta pueda desarrollar al máximo su potencial.

·        Podemos aportar mucho en el fortalecimiento de la autoestima de los atletas. Lo más importante es el trato que le damos día a día.  Fomentamos el amor propio en el atleta cuando:

 

1.  Reconocemos sus logros

2.     Ofrecemos crítica constructiva (Tanto el reconocimiento como la crítica son importantes.  Ambos le dejan saber al atleta que nos importa y nos preocupamos por él. También le ofrecen orientación y dirección.

3.     Escuchamos su opinión y sentimientos tomándolo en cuenta seriamente.

4.     Incorporamos una filosofía ganadora en la que el valor del atleta no dependa de los resultados de la competencia, sino del esfuerzo que éste hace por alcanzar la excelencia y dar su máximo.

5.     Fomentamos nuestro amor propio.

 

·        No estamos fomentado el amor propio del atleta cuando:

1.     Le prestamos atención solo cuando gana o cuando mostramos interés solo en los talentosos del equipo.

2.     Lo ridiculizamos o le hacemos una crítica hostil.

3.     Le proyectamos nuestras frustraciones o agresiones.

4.     Nuestra prioridad son los puntos que queremos acumular en la competencia.

5.     Tomamos cualquier acción que ubique el bienestar de los atletas en un segundo plano.

 

5. Desarrollar su Voluntad

·        Tener voluntad consiste en ejercer poder sobre uno mismo.  La voluntad regula la conducta, los impulsos y las aspiraciones.  Permite que la persona organice sus acciones. La voluntad es la que determina cómo vamos a emplear los recursos personales que poseemos.  Una persona sin voluntad es como un equipo sin dirigente.

·        Si queremos desarrollar la voluntad de los atletas tenemos que brindarles libertad. Si nosotros le imponemos al atleta todo lo que tiene que hacer, va a ser difícil que pueda desarrollar su voluntad. La voluntad se desarrolla cuando uno puede escoger cómo actuar y no cuando uno hace algo porque lo obligan.

·        Las condiciones propicias para desarrollar la voluntad de los jóvenes son las siguientes.

 

1.     Brindarles información y orientarlos en cuanto a lo que se espera de ellos. Es útil brindarles toda la información posible que les permita tomar decisiones conscientes.

2.     Fomentar el diálogo en ambas direcciones para conocer sus puntos de vista, dudas e inclinaciones.

3.     Responsabilidad por sus actos y por las consecuencias de estos.

 

6.Tener una filosofía sobre el éxito basada en el esfuerzo

El éxito se debe medir por el esfuerzo y la lucha por superarse, por el compromiso que muestra el atleta con la excelencia y no por el resultado final que obtenga en la competencia. Estaremos colaborando en el desarrollo de los jóvenes si le enseñamos a buscar la excelencia en todo lo que hacen.

 

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