Corredor de los Siete Lagos

San Carlos de Bariloche (Río Negro) - Lago Huechulafquen (Neuquén)

Incluye ascenso al Volcan Lanín.

8 al 20 de Enero de 2001

P. N. Nahuel Huapi y Lanín | Corredor de los Lagos
Relato del viaje | Fotos | Mapa | Distancias

Sobre los Parques Nacionales de Argentina (Ver nota)

Los Parque Nacionales son áreas resguardadas por el Estado Nacional, a través de la Administración de Parques Nacionales, para proteger su patrimonio natural y cultural. La mayoría de los Parques Nacionales de Argentina comprenden dos categorías distintas de manejo: Parques Nacionales y Reservas Nacionales.

En los Parques Nacionales se trata de conservar los ecosistemas en su estado mas natural posible. Por eso solo se permite el desarrollo de actividades turísticas que no alteren el medio y la investigación científica.

Las Reservas Nacionales generalmente rodean a los Parques, actuando como una zona de amortiguación de los impactos que producen las actividades humanas en las áreas aledañas no protegidas. Además de las actividades recreativas y científicas, se admite el aprovechamiento regulado de los recursos naturales bajo la supervisión de la Administración de Parques Nacionales.

A estas dos categorías se le debe añadir una tercera: Las Reservas Naturales Estrictas, estas corresponden a zonas intangibles, ubicadas generalmente dentro de los Parques, en regiones bastante inaccesibles. El objetivo de las mismas es proteger y salvaguardar los ecosistemas mas frágiles dentro de los Parques y que aún se encuentran en estado completamente virgen, sin la alteración humana o que están en periodo de recuperación, en estas reservas esta terminantemente prohibido el ingreso de cualquier forma de turismo y es muy restringido al ingreso con fines científicos.

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Parque Nacional Nahuel Huapi y Parque Nacional Lanín (Ver nota)

El P. N. Nahuel Huapi, compartido entre las provincias de Río Negro y Neuquén tiene una extensión total de aproximadamente 710.000 hectáreas. El P. N. Lanín, completamente ubicado en territorio neuquino posee una superficie de 379.000 hectáreas.
El conjunto total de 1.089.000 hs de los dos parques protege una muestra representativa de los ambientes naturales de la región andina del norte de la Patagonia junto con las comunidades autóctonas de la región. Debido a su extensión posee una amplia diversidad de ambientes naturales:

Región altoandina:

A mas de 1.600 msnm, los suelos someros, las bajas temperaturas, los fuertes vientos e intensas nevadas invernales no permiten un buen desarrollo de la vegetación. Solo crecen en forma dispersa pequeñas plantas adaptadas a estas condiciones rigurosas.
Aquí habita el majestuoso Cóndor, también durante el verano es un refugio importante para el amenzado Huemul (ciervo andino) y para otros animales que en épocas de baja temperaturas descienden en busca de clima mas favorable.
La nieve acumulada durante el invierno en esta zona de los Parques alimenta los últimos glaciares y la delicada red de arroyos, ríos, lagos y lagunas de la región.

Bosque húmedo:

Ocupa las laderas y valles, por debajo del ambiente altoandino. En esta zona, de abundantes lluvias y clima templado, crecen grandes árboles como el coihue y la lenga (que se torna rojiza en otoño) formando bosques densos. En sitios mas secos se desarrolla el ciprés, y el ñiré que ocupan diferentes ambientes acompañado por otras especies. En el norte del P. N. Lanín, el pehuen (araucaria araucana) forma bosques puros o mixtos con lengas o ñires, creciendo en suelos rocosos o arenosos de origen volcánico. Todos estos bosques, a parte de brindar un bello paisaje, proporcionan refugio y alimento a numerosas especies de animales.

Bosque de transición:

Manchones de bosques alternado con pastizales áridos caracterizan esta zona donde las lluvias no son abundantes. El ciprés de la cordillera, el maitén y el radal son los mas frecuentes. Hay mayor variedad de animales que en el bosque húmedo ya que conviven especies típicas del bosque con las que prefieren los pastizales de la estepa.

Estepa:

En esta amplia extensión de paisaje ondulado, los fuertes vientos y la escasez de lluvias en el verano dificultan el crecimiento de árboles. Predominan algunas variedades de pastos de hojas duras y pequeños arbustos.
Pese a la aridez de este ambiente algunos animales como los guanacos, zorros, pumas y varias especies de lagartijas y roedores encuentran aquí un lugar propicio para su desarrollo.

Comunidades aborígenes:

La presencia del pueblo Mapuche en los valles cordilleranos es el producto de una larga historia de conflictos por la tierra. En al actualidad son varias las comunidades que habitan estos dos parques, divididas en varias poblaciones.
Hoy se busca diversificar las actividades productivas aprovechando los recursos disponibles: fruticultura, actividades relacionadas con el turismo y el aprovechamiento forestal son el producto de una determinación que nace de las comunidades Mapuches. En este sentido los Parques Nacionales tienen una nueva responsabilidad, la de pensar en forma conjunta con los pobladores la manera de manejar los recursos naturales manteniendo su productividad sin perjudicar el ambiente, satisfaciendo así las necesidades actuales sin comprometer a las futuras generaciones.

Nota: Datos obtenidos de folletería de la Administración de Parques Nacionales.

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Corredor de los Siete Lagos

A 11 km al noroeste de Villa La Angostura nos despedimos del imponente lago Nahuel Huapi y abandonamos la ruta 231 para tomar la 234, de ripio en la primera etapa y luego asfaltada. Desde este desvío solo 98 km se deben recorrer en sentido sudoeste - nordeste, por territorio completamente neuquino, para llegar a San Martín de los Andes, atravesando el norte del P. N. Nahuel Huapi y el Sur del P. N. Lanín.
Este tramo de la ruta 234 llamado "Corredor de los Siete Lagos" consiste en un camino sinuoso de montaña que atraviesa densos bosques de enormes coihues y otras variedades de árboles de la región y varios lagos de origen glacial en su mayoría entre otros atractivos. También, por rutas o caminos secundarios que desvían del principal se puede acceder a otros lagos, por lo que el conjunto parecería no tener solamente 7 lagos, sino unos cuantos mas.
Ni bien tomamos el desvío aparecerá ante nuestros ojos, sobre la margen izquierda del camino, el primero de los lagos, el Espejo, característico por sus aguas tranquilas en los días sin viento. 10 km mas y nos encontraremos con la cabecera norte del Correntoso sobre el lado derecho, inmediatamente después, luego de cruzar un puente, otra vez sobre la izquierda encontraremos un camino de 2 km que nos lleva al lago Espejo Chico.
Al llegar a El Portezuelo, a 32 km después de haber salido de La Angostura, sobre la derecha se encuentra el desvío de la ruta 65, que primero atravesando bosques y luego bordeando el lago Traful, llega hasta Villa Traful.
Sin tomar el desvío, siguiendo por la 234, a 20 km de El Portezuelo comenzaremos a notar la presencia del río Pichi Traful sobre nuestra izquierda y a la derecha encontraremos una seccional de guardaparques desde donde sale un camino secundario que en 2 km nos lleva hasta la desembocadura del río Pichi Traful en el lago Traful. Unos pocos kilómetros mas y prestando mucha atención aparecerá perdido entre los densos bosques el lago Escondido, que si uno va deprisa, difícilmente lo verá. Pocos kilómetros mas y pasaremos por el puente que cruza el arroyo que comunica el lago Villarino a nuestra izquierda y el Falkner sobre la derecha; en este lugar comienza el camino asfaltado.
A 19 km luego de haber cruzado el río Pichi Traful encontraremos a la izquierda un desvío de unos pocos kilómetros que nos llevará al lago Hermoso y continuando por el camino principal, también sobre la izquierda aparecerá el lago Machónico, que su nombre, en lengua mapuche, hace alusión a la gran cantidad de pequeños cangrejos que en él se encuentran.
A 11 km del lago Hermoso, esta vez sobre la derecha, se encuentra el desvío que toma la ruta 63 por la cual se accede al lago Meliquina. Desde este cruce, sin desviarse, solo faltan 26 km para llegar a San Martín de los Andes, en este trayecto solo queda el lago Lacar, en la costa misma de esta villa turística que marca el fin de este corredor, pero antes de llegar cruzaremos un mirador desde donde se puede observar el arroyo Partido, característico porque al dividirse en dos, uno de sus efluentes desagua en el Océano Pacifico y el otro hacia el Océano Atlántico.
Ya sobre el fin de este fascinante recorrido, muy cerca del lago Lacar, podremos apreciar algunas viviendas rurales con cercos de madera y antiguos corrales. Aquí viven los Curruhinca, una agrupación Mapuche que aun mantiene viva su cultura. Los bosques de Roble Pellín y los pastizales dan sustento a la comunidad, proporcionándole madera, leña y alimentos para el ganado.

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El viaje:

El objetivo principal de este viaje fue el de recorrer en bicicleta los Parques Nacionales del norte de la Patagonia, rodeados de bosques y lagos, de los que había visto tantas fotos y bellos relatos había escuchado comentar en tantas oportunidades.
Como la época en que yo iba a recorrer la región coincidía con la que mis amigos subirían el Lanín decidí que era una buena opción acompañarlos para realizar un buen viaje al estilo multiaventura, en el que no solo disfrutaría de los paisajes recorriéndolos con mi bici sino que también los podría contemplar desde lo alto, desde la cumbre misma del volcán de 3778 msnm.

Sábado 8 de Enero

Rosario + micro + 24 hs = Bariloche: sí, ahí estaba yo, solo con la compañía de mi bici, y listos ambos para la partida. En ese momento solamente se me habían escapado dos pequeños detalles, el primero 1 día completo de viaje sin haber descansado lo suficiente y a esto se sumaba un fuerte viento que venía justo del lado hacia donde debía ir, estos dos puntos hicieron que comenzara a dudar del inminente comienzo de la travesía, solo faltaba algo para que me haga desistir completamente, y sí... ahí pasó Ana, una holandesa dueña de un albergue, quién me ofreció un confortable refugio familiar para pasar unos días; sin pensarlo mas cambié la dirección hacia donde apuntaba mi bici y me quedé ahí nomás, a descansar un día en Bariloche. Solamente recorrí los 4 kilómetros que separan a la terminal del albergue para dejar mis bultos y preparar un abundante almuerzo. A la tarde un pequeño recorrido por Bustillo y el centro, fueron todas las actividades del día.

Recorrido total del día: 31 km

Domingo 9 de Enero

Ahora sí, ya bien descansado no quedaba mas remedio que comenzar la travesía, el viento seguía, pero los deseos eran mas fuertes. Con la habitual marcha lenta pero constante que me caracteriza fuí bordeando el Nahuel Huapi hasta dejar detrás a Bariloche, luego de una curva, apuntando hacia el norte tomé la ruta 237 que en pocos kilómetros me llevó al límite interprovincial que separa Río Negro de Neuquén, unos kilómetros mas y otro desvío, ahora la ruta 231 con algo mas, el viento se comenzó a sentir de verdad, de frente me chocaba contra el rostro, la bici, las alforjas... la marcha era durísima: plato de 32, piñón... grande, fuerza y mas fuerza, costaba avanzar, pero firme con mi decisión: tenía que llegar a Villa la Angostura, parecía difícil pero lo intentaría.
La primera etapa de la 231 es bastante aburrida, un paisaje monótono de estepa patagónica sin grandes atractivos, pero al pasar una curva y un descenso nuevamente lo descubrí en mi camino, el Nahuel Huapi rodeado de sus bosques verdes me volvía a acompañar, que a parte de brindarme un espectáculo natural imponente me protegía del fuerte viento.
Todavía faltaba bastante para alcanzar el objetivo del día, pero el cansancio se estaba comenzando a sentir, el viento, aunque un poco mas suave al ser frenado por el bosque, seguía embistiéndome de frente y la tarde ya amenazaba con desaparecer en poco tiempo para dejar una oscuridad absoluta. Ya estaba decidido, el objetivo no iba a ser cumplido, pero no importaba, estaba ahí solamente para disfrutar del viaje. Ya con la decisión tomada solo faltaba el lugar, que en pocos minutos mas apareció al costado de la ruta: el camping agreste del Río Rajintuco prometía un bello sitio en la costa del lago para pasar una buena noche y ahí nomás me quedé sin pensarlo mucho.

Recorrido total del día: 71 km

Lunes 10 de Enero

Una mañana fresca y pocos kilómetros, apenas 20 me faltaban para La Angostura, ya con menos viento en una hora estaba ahí. Al llegar estaba un poco indeciso sobre que hacer, seguir o quedarme el resto del día para recorrer la zona. Esto último fue lo que ganó, y valió!! Impresionante el sendero de ingreso al Parque Nacional Bosque de Arrayanes, ¡para recomendar!. Según informa el cartel que hay en la entrada se necesitan 2 horas para ir y otras 2 para regresar, pero les aseguro que con 1,1/2 hora alcanza para ir y volver sin grandes inconvenientes, eso si, a ajustarse el casco, las trabas y... a volaaarrrr!!!! ¿Se imaginan un sendero en una constante sucesión de subidas y bajadas, del ancho exacto de los hombros, con troncos a la altura de la cabeza y raíces que asoman por todos lados? así es, para disfrutarlo a fondo pero tomarlo con sumo cuidado. Las recomendaciones que no están de mas son: ojo con los peatones, llevar suficiente líquido, no hay donde reabastecerse, y obviamente casco, indispensable.

Recorrido total del día: 50 km

Martes 11 de Enero

Nuevamente la tranquilidad se apoderó del ambiente y de la marcha, los senderos alocados quedaron atrás, otra vez el peso de las alforjas cargadas de equipo y alimentos no me permitían tantos delirios ciclísticos, pero el paisaje invitaba a una marcha tranquila, en plena contemplación. Bosques, mas bosques, solo interrumpidos por lagos grandes, lagos pequeños, tranquilos, movidos, lagos para todos los gustos. Quién bautizó a este camino con el nombre de "Corredor de los Siete Lagos" realmente se olvidó de algunos, son varios mas los que se cruzan por este serpenteante camino de montaña.
Luego de pasar por el puente del Correntoso, un río de apenas 200 metros de largo que une el lago del mismo nombre con el Nahuel Huapi, tomé otro desvío para abandonar el asfalto y comenzar la ruta 234, que en su primera etapa es de ripio. Aquí comencé a cruzar a los primeros cicloturistas que en la zona y en los meses de verano abundan. También a numerosos grupos de mochileros.
Es imposible no detenerse en cada uno de los lagos que se van cruzando, todos ofrecen espectaculares vistas, cada una con una personalidad distinta.
Cerca del medio día comencé a sentir hambre, empecé a buscar un buen lugar donde parar a descansar hasta que de casualidad observé un senderito escondido entre el bosque, que cruzaba por un cañaveral de colihues, me llamó bastante la atención y decidí entrar para ver a donde me llevaba, la sorpresa fue muy grande al descubrir que recorriendo apenas unos 100 metros desemboqué en la orilla norte del lago Correntoso, por estar cubierto por todos lados de bosques muy tupidos no sabía que viajaba tan cerca del lago, sin pensarlo mas me detuve ahí, a parte de llenar bien mi estómago me dormí una buena siesta.
Al retomar la marcha alcancé a un grupo de ciclistas de Quilmes que iban viajando sobre sus bicis a gran velocidad, no por su buen estado físico sino porque intentaban escapar de la insoportable cantidad de tábanos que abundan en la región, con ellos, con los tábanos y los ciclistas, viajé el resto del día hasta que llegamos al río Pichi Traful. En el cruce de este río y la ruta 234 se encuentra un puesto de guardaparques y al lado un camino que en 2 km llega al lago Traful, ahí decidimos que era un buen lugar para acampar y pasar la noche. Esa noche, después de una buena cena, se armó un gran fogón, justo al lado de un cartel que indicaba la prohibición de encender fuego, con mas de 50 personas, la mayorí a mochileros de los tantos que viajan por la zona.

Recorrido total del día: 56 km

Miércoles 12 de Enero

La mañana nos sorprendió con lluvia, no muy fuerte pero lo suficientemente molesta como para crear indecisiones. Luego del desayuno comencé a ordenar el interior de la carpa mientras esperaba que el clima mejore. Como a las 10 a.m. empezó a disminuir la intensidad de la lluvia y antes de que pare completamente cargué todo el equipo en la bici, me despedí de los chicos de Quilmes que se quedaban un día mas en el lugar y arranqué. A los pocos minutos alcancé a una pareja de ciclistas de Bariloche que iban sufriendo, pedaleando con gigantescas mochilas sobre sus espaldas a falta de alforjas, realmente era envidiable el esfuerzo que hacían, yo en su lugar hubiese tirado la mochila y la bici en el primer lago y me hubiera vuelto caminando. Con ellos viajé un rato, bajo las intermitentes lluvias que nos acompañaron durante todo el día.
A los 10 km aproximadamente de haber salido de Pichi Traful llegué a los lagos Villarino y Falkner, tenía intensiones de quedarme un rato ahí ya que me habían comentado que el paisaje era bellísimo, pero al llegar me encontré con el ensordecedor ruido de las máquinas que estaban trabajando en la pavimentación del camino por lo que ni siquiera me detuve un minuto, lo único bueno que a partir de ahí comienza el camino asfaltado.
Luego de pedalear un poco por el asfalto, el cual parecía recién estrenado, comenzó una subida bastante cansadora de unos 15 km, pero para no ir en contra de la regla, luego le siguió una espectacular bajada de la misma distancia que me dejó en la entrada de San Martín de los Andes, donde terminaba la marcha de la jornada.

Recorrido total del día: 57 km

Jueves 13 de Enero

El clima amaneció mucho mejor que el día anterior, completamente despejado pero con un viento del sudoeste bastante fuerte y fresco. Como no tenía apuros ya que pensaba hacer pocos kilómetros este día me quedé un buen rato disfrutando de unos buenos mates en la playa del lago Lacar, en el camping donde había pasado la noche. Cerca del medio día comí algo liviano y emprendí la marcha, el fuerte viento a favor que tuve en este tramo me ayudó mucho, en poco mas de dos horas sin detenerme ya había alcanzado el objetivo del día: Junín de los Andes. Al llegar a esta ciudad me encontré con un grupo de cinco ciclistas de San Pedro que estaban festejando el fin de su viaje, recién llegaban de Chile por el paso Tromen, con ellos fui al albergue de Marita y Aldo, donde me quedé un par de días. A la noche, después de disfrutar de unas excelentes truchas al roquefort salimos a tomar unas cervezas para festejar.

Recorrido total del día: 43 km

Viernes 14 de Enero

Las actividades de este día no fueron muy relevantes, la principal, recuperarme de la cantidad de litros de cerveza que había consumido en la noche anterior.

Sábado 15 de Enero

Ya bien recuperado con un día completo de descanso salí bien temprano con el objetivo de llegar al Paimún, pero al llegar al lago Huechulafquen, al lugar donde nace el río Chimehuín observé que en el oeste se estaba formando una gran tormenta con nubes negras que ya cubrían toda la pared sur del Volcán Lanín. Ahí me quedé un rato para ver como progresaba el clima, pero después de una hora en el lugar la tormenta comenzó a avanzar para el lugar donde estaba yo, ahí nomás decidí que lo mejor era regresar a Junín y quedarme en el refugio para esperar el buen tiempo.

Recorrido total del día: 53 km

Domingo 16 y Lunes 17 de Enero

El buen clima no se hizo esperar mucho, la mañana nos sorprendió con un cielo completamente despejado, pero ya era hora de abandonar la bici, faltaba solo 1 día para que lleguen José Luis, Alberto, Toto y Andrés, mis compañeros para la segunda etapa de esta aventura, ahora me tocaba subir el majestuoso Volcán Lanín.
Temprano salí en camioneta hasta la seccional Tromen del Parque Nacional Lanín, en la base del volcán. Este día de descanso me dediqué a recorrer esta bella región de bosques milenarios de pehuenes (araucaria araucana), el lago Tromen y todas las maravillas del lugar. Tarde de ocio, todo el tiempo tirado tomando mates con Sebastián, un grupo de brasileros, los tucumanos, todos chicos que estaban, como yo, conociendo y disfrutando de las bellezas del lugar.
El lunes después del medio día comenzaron a llegar mis amigos, primero el Toto y su familia y al atardecer llegaron el resto de los chicos. Ya juntos todos los integrantes del grupo festejamos el encuentro y nos pusimos a hacer los preparativos para la siguiente jornada.

Martes 18 y Miércoles 19 de Enero

La marcha del día no era muy exigente, solo debíamos caminar 3 horas hasta llegar al refugio BIM, el que nos habían asignado los guardaparques para pasar la noche en el Lanín, uno vez ahí solo nos dedicamos a descansar, tomar mates y admirar el paisaje desde los mas de 2000 msnm en que nos encontrábamos. Al atardecer preparamos una abundante cena y a las 21:00 hs ni una sola voz se escuchaba.
A las 4 a.m. del miércoles empezó el coro de los relojes, todas las alarmas comenzaron a sonar juntas indicándonos que ya era hora de levantarse, luego de un buen desayuno y los últimos preparativos, a las 5:10 a.m. estabamos saliendo del refugio rumbo a la cumbre. A las 6 a.m. llegamos al CAJA, el mas alto de los tres refugios del Lanín, ahí me enteré que el Toto había desertado. Hasta ahí yo habí a ido encabezando la marcha bastante adelantado del resto y con una ritmo bastante fuerte, pero en ese lugar comenzó mi sufrimiento, al llegar al glaciar nos tuvimos que colocar los crampones y yo no había tenido en cuenta un pequeño detalle: la fijación automática de los crampones se me incrustaba en el tendón de aquiles con cada paso que daba, esto se debía a que la caña de las botas semirígidas no soportaba la presión que ejercían las trabas al caminar. Primero probé aflojando un poco los crampones pero esto provocaba que se me saltaran a cada paso, luego, como mi intención era llegar a la cumbre como sea comencé a caminar de costado, que si bien de esta forma no sentía el insoportable dolor, hizo que me retrasara mas de 1 hora del resto del grupo. Al terminar de cruzar el glaciar sentí un gran alivio, pero todavía no sabía lo que me esperaba: un gran acarreo de un promedio de entre 40/45° de pendiente, de piedras sueltas que volaban por todos lados, mas de una vez sentí una que golpeaba sobre mi casco o sobre la mochila. Luego de unas 3 horas de marcha insoportable por este acarreo encontré a los chicos que bajaban victoriosos de la cumbre, lo que me dio un gran ánimo y energías para seguir, estaba a tan solo 1/2 hora del punto final.
El esfuerzo valió la pena, ya estaba en lo mas alto, al llegar me encontré con un grupo de 5 yankees y 2 alemanes, pero a los pocos minutos bajaron todos, quedé solo en la cumbre del Lanín, tirado en la nieve me relajé un rato y mientras disfrutaba del imponente paisaje desde la altura de 3778 msnm comencé a recordar los maravillosos momentos del viaje que estaba llegando a su fin, de las 2 etapas, tanto la travesía en bici por el país de los lagos como esta magnífica ascensión, cansadora pero reconfortante. Un nuevo viaje terminaba dejándome un montón de bellos recuerdos y experiencias de las que nunca olvidaré.

Carlos Ducler Enviar mensaje a Carlos

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