| El
Viaje: Los suaves paisajes serranos de la
provincia argentina de Córdoba, tantas veces recorridos
en nuestras salidas de treking nos invitaron esta vez
para disfrutar de sus interminables valles surcándolos
en nuestras bicicletas. Nuestra idea era la de recorrer
los centenarios caminos serranos, como el de la Pampa de
Achala abierto a picos y palas a partir del año 1883
después de haber sido tantas veces reclamado por el Cura
Brochero, también conocer pueblos perdidos en las
sierras que ven desde lejos, sin alterarse, el paso del
tiempo y el avance tecnológico, paisajes increíbles,
algunos sin la mas mínima huella del paso del hombre por
el lugar. Sin planear mucho un recorrido hacia allá nos
dirigimos Diego Riat y yo con una idea, la de disfrutar,
recorrer y conocer.
Sábado 10 de
Octubre
Al bajarnos del
micro en Carlos Paz, sin demorar mucho, armamos las bicis
y rápido salimos por el camino asfaltado que nos llevó
a Tanti, una pequeña villa serrana, donde comenzó una
de las etapas mas duras del viaje, una interminable
trepada de ripio que cruzando por el Durazno, otra villa
mas pequeña, desemboca en una de las tantas pampas de
altura, muy comunes en toda la región de las Sierras
Grandes, donde el camino se empareja bastante y se hace
mas suave y tranquila la marcha.
El destino del día era el puesto de Don Bazán, en la
base del macizo de Los Gigantes y hacia allá nos
dirigimos, con nuestro ritmo tranquilo pero constante.
Temprano, alrededor de las 17:00 hs, alcanzamos nuestro
objetivo lo que nos permitió buscar un buen lugar para
acampar junto al río y poder disfrutar de este bello
paisaje un buen rato antes de que baje el sol.
Recorrido total
del día: 46 km
Domingo 11 de
Octubre
En el comienzo de
la jornada el camino nos regaló un agradable descenso
hasta el río Yuspe, pero como es lógico, inmediatamente
después comenzó una subida exactamente igual a la
bajada, no quedaba otra, piñones grandes, plato chico y
a trepar!!!.. hasta que el camino se estabilizó
nuevamente en las constantes pampas.
Cerca del medio día nuestro principal enemigo del viaje
comenzó a calentar el ambiente tanto que tuvimos que
para por un par de horas en el único arbolito que
encontramos, al costado de la entrada a una estancia.
Mientras estabamos cocinando, apareció el encargado del
lugar con unos perros aparentemente muy poco amigables,
que sin embargo, a las primeras palabras amistosas hacia
el caballero y en especial hacia sus perros, estos no
dejaron de dar muestras de cariño, con lo que nuestras
almas volvieron a nuestros cuerpos.
Luego de un buen descanso y con los estómagos bien
llenos arrancamos otra vez, cuando el sol se hizo mas
amistoso. El camino continuaba mas o menos llano, hasta
que nuevamente comenzó un buen descenso hasta un río,
el cual tuvimos que cruzar por un vado. Repitiendo la
regla, luego de la bajada una fuerte subida, esta vez
debíamos trepar las Sierras de Gaspar, donde al llegar a
su cumbre nos encontramos con una imponente vista de los
valles de Traslasierra. A partir de ahí comenzó una
fuerte bajada de ripio que nos acompañó varios
kilómetros. Ya habíamos cruzado las Sierras Grandes,
estabamos descendiendo a la zona de Traslasierra, donde
por unos días íbamos a tener caminos mas o menos
llanos.
Al llegar a Tala Cañada, un pueblito al lado del camino
que va para Taninga, preguntamos para ver por donde nos
convenía tomar para llegar a Mina Clavero, pero al ver
que cada una de las personas que le preguntábamos nos
decía algo distinto, decidimos seguir nuestros instintos
y agarrar por donde nos parecía. De Tala Cañada, en vez
de seguir bajando hasta Taninga, decidimos tomar un
desvío hacia el sur por un camino secundario que llega
directo hasta Ambul y pensábamos para ahí para pasar la
noche.
Primero por la belleza del paisaje, una zona recorrida
por arroyos y llena de palmares de Caranday, comenzamos a
retrasarnos un poco. Luego, la noche se adueño del lugar
y ahí fue que en algún momento que no pudimos descubrir
ni donde ni cuando, tomamos un camino equivocado y
comenzamos a descender a toda velocidad, apenas
iluminados por las luces de nuestras linternas. Nos dimos
cuenta de este extravío porque comenzamos a ver un grupo
bastante grande de luces lejos, en la dirección a donde
nos dirigíamos y según el mapa que teníamos no había
ningún pueblo delante nuestro, así que comenzamos a
dudar un poco. Seguimos por el mismo camino hasta que
llegamos a un pequeño caserío en el medio de la
montaña, un poblado llamado Los Talares que no figura en
ningún mapa, ahí fue que nos dijeron exactamente donde
nos encontrábamos, completamente fuera de nuestros
planes y nos comentaron que las luces que veíamos mas
adelante eran las de Taninga y Salsacate.
Recorrido total
del día: 66 km
Lunes 12 de
Octubre
A la mañana
consultamos a los pobladores y a los mapas y vimos que
nos convenía seguir bajando unos kilómetros mas por el
camino que habíamos tomado por error y luego desviar
nuevamente hacia el sur por la ruta que une Taninga con
Mina Clavero, la que pasa por Ambul. Este camino por ser
de un suelo bastante arenoso hizo que nuestra marcha sea
bastante lenta y pesada al hundirse las ruedas en el
terreno.
Al medio día, una vez mas nuestro enemigo se tornó
insoportable, esta vez peor que el día anterior. El
lugar para el descanso mucho mejor, el río Panaholma en
su paso por el pueblo del mismo nombre. Aquí no solo
aprovechamos para descansar, comimos, nos bañamos en el
río, lavamos la ropa, y dormimos una buena siesta. Como
no estabamos a muchos kilómetros de nuestro destino del
día, extendimos al máximo nuestra parada en el lugar,
hasta alrededor de las 17:00 hs. Cuando arrancamos,
hicimos menos de 500 metros y encontramos un cartel que
indicaba venta de gaseosa fresca, sin pensarlo, otro
descanso.
Luego de una refrescante gaceosa de naranja, sin volver a
parar llegamos a Mina Clavero, el objetivo del día.
Aquí dimos unas cuantas vueltas para encontrar un
camping abierto, ya que como estabamos fuera de temporada
de turismo, eran pocos los que trabajaban.
A la noche, luego de un reconfortante baño, unas pizzas
con cerveza era lo menos que nos merecíamos por la
marcha de los últimos 3 días.
Recorrido total
del día: 56 km
Martes 13 de
Octubre
Un día para
descansar y seguir conociendo lindos lugares, entre ellos
el espectacular Museo Polifacético Rocsen, ubicado en
Nono, un poblado a pocos kilómetros al sur de Mina
Clavero, definido por su fundador Juan Santiago Bouchon,
"un museo donde se encuentre todo el hombre para los
hombres", y así es, en él se encuentra
absolutamente todo lo que la imaginación de una persona
pueda alcanzar.
Al regresar al campamento, las secuelas de un recorrido
por senderos de montañas arrojo un saldo de 4 cámaras
inutilizadas, con mas de 15 pinchaduras cada una, a pesar
de los grandes esfuerzos por recuperarlas colocándole
parches, cada vez aparecían mas agujeros hasta que nos
dimos por vencidos.
Recorrido total
del día: 44 km
Miércoles 14
de Octubre
Luego de recorrer
todo el pueblo en busca de nuevas cámaras, que no
pudimos conseguir por tener pico especial, partimos por
el camino que sale del costado de la plaza principal de
Mina Clavero y se dirige hacia las Sierras Grandes por el
viejo camino de la Pampa de Achala: un bello paisaje
serrano atravesando pequeños poblados por una
interminable subida llena de curvas y contracurvas, que a
pesar de haber pedaleado en otros viajes a mas de 4500
msnm, no recuerdo un camino tan agotador. Mas de 3 horas
no llevó recorrer estos 20 km hasta desembocar en el
camino de las Altas Cumbres.
Una vez sobre la ruta de asfalto todo fue mas tranquilo
hasta llegar al Cóndor, donde recuperamos energías con
unas potentes alpargatas de milanesas, un descanso y
luego nuevamente a pedalear. Ya estabamos cerca, solo 10
km en descenso nos faltaban para la entrada de la
Pampilla, el ingreso al Parque Nacional Quebrada del
Condorito. Desde la puerta ingreso del parque quedan
otros 10 km mas, pero esta vez por los senderos internos.
Estos últimos km nos costaron mas de lo que esperábamos
al no estar preparados para las bicis, Diego los sufrió
bastante mas al no tener suspensión en su bici.
En penumbras, con el anuncio de una próxima oscuridad
absoluta, pudimos armar nuestro campamento en la zona del
Parque llamada Balcón Norte, un paraíso, y mas al ser
los únicos visitantes del lugar.
Recorrido total
del día: 59 km
Jueves 15 de
Octubre
Un nuevo día, un
nuevo descanso, ya se estaba tornando un vicio esto, pero
valía la pena.
Aquí cada uno optó por hacer distintas actividades,
Diego prefirió bajar por el bosque de tabaquillos hasta
el río y hacer un poco de treking por esa zona, yo en
cambio, como ya conocía el Parque decidí salir a
recorrer otras zonas en bici y descubrí que el sendero
de entrada que resulta penoso para las bicis se podía
esquivar: entrando al parque, luego de pasar por el
puesto de los guardaparques hay que seguir un poco mas
hasta llegar a una planicie llamada Pampa del Hospital,
de ahí se puede seguir por la senda marcada con estacas
reflectantes, el camino que habíamos tomado nosotros, o
se puede desviar a la derecha por un camino señalizado
por un cartel que dice "camino de
administración", este es el que utilizan los
guardaparques para llegar en las camionetas hasta el
Balcón Norte. Este último es una huella que se puede
hacer completamente sobre las bicis sin grandes
esfuerzos.
Es para destacar que en el parque actualmente está
permitido el ingreso en bicicletas, pero únicamente se
puede pedalear por los caminos y senderos principales que
van desde la entrada hasta el Balcón Norte. No se debe
andar por los senderos de los bosques de tabaquillos ni
tampoco cruzar a campo traviesa. De la actitud y
responsabilidad de los ciclistas de respetar estas reglas
depende que nos sigan permitiendo la entrada.
Recorrido total
del día: 12 km (dentro del parque)
Viernes 16 de
Octubre
Al salir del
parque quedamos alucinados al ver tres teros que en el
aire luchaban contra un águila por defender su
territorio de nidificación. Los teros ascendían varios
metros y luego se largaban en picada chocando contra el
águila, desestabilizándola. Mientras el águila
intentaba recuperarse del embate llegaba el segundo tero
impactándola, luego el tercero y otra vez el primero que
ya se había recuperado. Así siguieron por unos cuantos
minutos hasta que los tres teros vencedores vieron al
águila alejarse en el horizonte.
Luego del impresionante espectáculo que nos regaló la
naturaleza, partimos nuevamente hacia arriba, teníamos
que volver a hacer los 10 km en ascenso desde la entrada
de La Pampilla hasta llegar al parador El Cóndor. De
allí sale el segundo tramo del viejo camino de la Pampa
de Achala, el conocido con el nombre de "El camino
de los puentes colgantes". Al llegar al Cóndor nos
despedimos del último tramo de subida que acabábamos de
hacer, ahora solo nos quedaban 60 km de bajada hasta
Carlos Paz. El primer tramo de alrededor de 15 km es por
el camino que utilizan todos los años para correr el
rally internacional, por un camino de ripio que cruza por
varios puentes colgantes de hierro y madera, soportados
por gruesas columnas de piedra y pasa por Copina, un
pequeño caserío serrano, luego se engancha el camino
asfaltado de las Altas Cumbres que viene de Mina Clavero.
Los 60 km, que en algunos tramos los pasamos a mas de 65
km/h solo nos permitieron parar para cambiar la cubierta
de Diego que amenazaba con estallar en cualquier momento.
Sin descanso retomamos la marcha hasta llegar nuevamente
al Lago San Roque, el mismo que seis días antes nos
había visto partir, ahora nos recibía, cansados, con
unos kilos menos pero felices por una espectacular
travesía llena de vivencias, recuerdos y anécdotas que
aunque muchas se escaparon en este relato, nunca las
olvidaremos.
Recorrido total
del día: 72 km
Carlos Ducler 
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