Chiloé, el País de las Iglesias de Madera

Puerto Montt - Quellón (X Región, Chile)

17 al 31 de Marzo de 2001

Situación geográfica | História | Arquitectura | P. N. Chiloé
Relato del viaje | Fotos | Mapa | Distancias

Situación geográfica:

La provincia de Chiloé está situada en la Décima Región de Chile, rodeada por el Canal de Chacao al norte, el Golfo de Ancud y el Golfo de Corcovado al Este y el Océano Pacífico al Sur y al Oeste. Está constituida por un archipiélago formado por aproximadamente 44 islas, con una superficie total de 12.315,7 km2. La principal isla en cuanto a su tamaño, su población y su actividad es la Isla Grande de Chiloé, que con sus aproximados 180km de largo y 50km de ancho es la segunda isla de Sudamérica, después de Tierra del Fuego. La proximidad entre algunas de las islas es tal que quedan unidas entre sí en bajamar, mientras que otras están separadas por canales tan estrechos que hacen posible la comunicación a voces entre ellas. Estos grupos de islas son: Quinchao, Chauques, Quenac, Caguach, Lemuy, Quehui, Chaulinec y Desertores; todas ubicadas en los golfos de Ancud y Corcovando.
El relieve no presenta pendientes pronunciadas y está conformado por una planicie caracterizada por paisaje de colinas amplias y suaves. Esta planicie tiene un ancho promedio de 30 kilómetros que va del este y termina hacia el oeste con una altura de 300 msnm. Después la siguen las serranías centrales ubicadas hacia el Océano Pacífico, hasta cuyas costas llegan cordones montañosos transversales que se desprenden de las serranías. Existen dos macizos montañosos que dividen a la Isla Grande: la Cordillera de Piuché, que es la más extensa de la isla, con alturas cercanas a los 900 msnm y la Cordillera de Pirulil, que está separada de la primera por los lagos Huillinco y Cucao ubicados en el centro de la isla y el lago Tepuhueico ubicado al sur de los primeros. Las características del terreno provoca que sus costas sean altas y recortadas en el oeste y mas suaves, con zonas de playas en el este.
La región posee un clima templado oceánico. Prácticamente se distinguen dos únicas estaciones: un invierno, muy largo, húmedo y de abundantes lluvias (en invierno la lluvia sobrepasa los 2.000 mm) y un verano corto y templado. El factor determinante de las fuertes lluvias es el constante viento cargado de humedad proveniente del Pacífico.
Su vegetación autóctona esta constituida por bosques nativos siempreverde de la selva valdiviana, únicos y con una gran biodiversidad; aunque en la actualidad gran parte de ellos han sido talados para aprovechar su madera de gran calidad y para la utilización de los suelos, divididos generalmente en pequeños minifundios, donde se practica un sistema de cultivo intensivo.

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Breve reseña histórica, social y cultural:

El nombre Chiloé, según los historiadores de la zona, deriva de chille "gaviota" y hue "lugar"; es decir, "lugar poblado de gaviotas". Por lo tanto, la correcta pronunciación no sería "Chiloé", sino "Chilhué", proveniente de la lengua huilliche.
Esta isla fue habitada originalmente por comunidades Mapuches-Huilliches, Chonos, y Caucahues. Luego, en el año 1553 fue descubierta por los conquistadores españoles y ocupada por ellos en 1567, quienes sometieron a los Huilliches y exterminaron a los Chonos y Caucahues.
En el año 1826, fueron derrotadas las últimas tropas españolas, luego de la ya proclamada independencia de Chile en 1818, arriando los españoles en el fuerte de Ancud la última bandera española en territorio chileno y de América del sur.
En la actualidad, la región posee una cultura rica en costumbres mitológicas y leyendas heredada de sus antecesores locales, que junto con la gran riqueza gastronómica, la música, la típica arquitectura en madera, y la relación de los habitantes con la naturaleza y con el mar permite que la isla se rodee de una magia y un misterio que invita a un acercamiento místico con el paisaje y su gente. Esta riqueza cultural se expresa con la presencia del pueblo huilliche en diferentes sectores de Chiloé, como asimismo, de las comunidades campesinas repartidas por toda la isla. Es para destacar que su población total de aproximadamente 140.000 habitantes está distribuida en un 40% en la zona urbana y un 60% en el sector rural, cosa bastante extraña en la actualidad con la tendencia mundial de abandonar el campo para superpoblar las ciudades.
En cuanto a las principales ciudades, las mas pobladas son: Ancud en el norte sobre el canal de Chacao, Castro (capital) en el centro y Quellón en el sur, estas dos últimas ubicadas sobre la ribera oriental de la Isla Grande.

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Arquitectura:

La arquitectura en madera se ha desarrollado en Chiloé según dos líneas que pueden ser claramente separadas:
La primera se identifica con los primeros colonos españoles del siglo XVI. En la actualidad ya no quedan documentos de esta época, pero sí de los posteriores como, por ejemplo, el fuerte de San Luis de Alba (siglo XVII) que protegía la entrada a Valdivia, o las iglesias de madera de las misiones jesuitas establecidas en Chiloé, que aún varias se preservan desde el siglo XVIII, las cuales en la actualidad fueron declaradas Monumentos Historicos Nacionales. Las crónicas de 1770 describen a las casas de Castro y Chacao, como también las de las zonas rurales con una construcción de tabla en los muros y los techos de paja, excepto algunas que también tenían tablas en el techo. El techo de paja, como aislante térmico y de la lluvia, forma parte de la cultura mapuche y aún hoy es posible observar algunos ejemplos en las islas de Quinchao y Lemuy.
La segunda línea se origina con la llegada de los colonos alemanes en la segund a mitad del siglo XIX quienes comenzaron a utilizar las tejuelas de madera para realizar sus construcciones. Son dos corrientes distintas que, sin embargo, se fundieron enriqueciéndose.
Los edificios levantados a fines del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX fueron construidos principalmente en los puertos que tuvieron una intensa actividad comercial. En esta época se comenzó a combinar la madera con la chapa pintada como se observa en la iglesia de Castro y en otras construcciones similares.
Los palafitos, típicas construcciones sobre pilares en el agua, no fueron originados en Chiloé pero fueron adoptados en Ancud, Quemchi, Castro, Chonchi y otros puertos, para un mejor aprovechamiento de la ribera en el período de auge comercial del siglo XIX; hoy solo quedan algunas de estas construcciones en Castro.
En la primera mitad del siglo XX se comenzaron a construir algunos edificios en mampostería, como la gran catedral de Ancud, pero la gran mayoría de estas construcciones sucumbieron bajo el fuerte terremoto y maremoto que azotó a la región en el año 1960. Hoy solo se pueden encontrar muy escasos ejemplos en las principales ciudades. También entre las mayores perdidas que provocó la catástrofe, que nada tiene que ver con la arquitectura, se destaca la destrucción del ferrocarril de trocha angosta que unía Ancud con Castro, cuya locomotora se expone en la actualidad en la costanera de Castro.

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Parque Nacional Chiloé:

El Parque Nacional Chiloé fue creado en Noviembre de 1982 con la finalidad de proteger valiosos ecosistemas naturales y sobrecogedores paisajes de selvas prístinas, acantilados y solitarias playas que se abren al mar.
El Parque está ubicado en la Cordillera de la Costa y es el más extenso de toda la costa chilena con una superficie de 43.054 hectáreas, distribuidas en dos partes a lo largo del Pacífico y la Cordillera de Piuché. Su territorio está surcado por una serie de sinuosos ríos que desembocan en el Océano Pacífico: Abtao, Refugio, Lar, Ñango, Cole-Cole y Cipresal. También dentro del parque se encuentran los Lagos Huelde y Cucao.
La vegetación dominante está compuesta por el bosque siempreverde, con abundantes presencia de Mirtáceas (Luma, Arrayán, Meli). Son notables los tepúes con su característico crecimiento e intensos taninos que dan el típico color rojizo a las aguas de ríos y lagos. Particularmente típica es la presencia de la prehistórica nalca o pangue que acompaña en cualquier recorrido. El Alerce tiene en el parque su límite sur de distribución, crece como individuo aislados o formando bosques puros principalmente sobre los 600 metros en los sectores de Abtao y Rancho Grande. También, entre los bosques y a los costados de los caminos se pueden encontrar innumerable variedad de flores silvestres de todo tipo y colores, principalmente en los meses de primavera y verano, las cuales forman espectaculares paisajes multicolores.
La fauna más abundante la representan las aves, con más de 110 especies reconocidas, entre ellas se destaca el carpintero de cabeza colorada y el chucao. Los mamíferos son escasos, pero se pueden observar el zorro chilote, el pudú, la comadrejita trompuda y el monito del monte.

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El viaje:

Un nuevo año, un nuevo viaje... y otra vez solo. En esta oportunidad el destino sería la fascinante Isla Grande de Chiloé, de la que tanto había escuchado hablar de sus antiguas iglesias de madera , de la bondad de sus pobladores y de la belleza de los paisajes del lugar. Desde el principio organicé el viaje como una travesía en bicicleta de aproximadamente 1000 km., partiendo desde Puerto Montt, luego cruzando la isla de norte a sur hasta llegar a Quellón donde tomaría un ferri que cruzaría el Golfo de Corcovado hasta Chaitén para luego tomar la ruta austral y cruzar por el paso fronterizo Futaleufú hasta Esquel. De ahí por la ruta 40 terminaría este gran viaje en Bariloche. Gracias al destino, por haber tenido mal los horarios de los ferris Quellón - Chaitén no pude concluir la travesía por lo que decidí regresar a Castro y Ancud algunos días para poder disfrutar un poco mas de las bellezas de la isla y la amabilidad de su gente. En resumen resultó un gran paseo histórico - cultural de un poco mas de 550km en 10 días, recorriendo todos los rincones de esta maravillosa Isla Grande de Chiloé.

Lunes 19 de Marzo

Después de casi 24 horas de viaje, este año con mas experiencia, al llegar a Bariloche decidí pasar la noche ahí para recuperarme y no salir directamente pedaleando, por lo que me dirigí al albergue de Ana, donde ya habí a estado el año anterior. Este día me dediqué a hacer un poco de sociales y ocio en Bariloche y a preparar el equipo para la partida del día siguiente.

Martes 20 de Marzo

Temprano, a las 7 am, tomé el micro que me llevó a Puerto Montt, el lugar donde se originó el viaje. A propósito, como es mi costumbre, me quedé dormido y tuve que salir corriendo sin desayunar para poder alcanzar el colectivo antes de que parta, se ve que me esperaban porque ni bien llegué a la terminal cargamos mis cosas y partimos. El viaje en micro demora unas 6 horas, pero según el sentido en que se haga hay que sumarle o restarle una hora por la diferencia entre Chile y Argentina.
Al llegar a Puerto Montt, sin demorarme mucho armé rápido la bici y partí de inmediato, para poder hacer los casi 70 km. que me separanban de Pargua, un poblado ubicado sobre el Canal de Chacao, de donde salen los ferris que en 30 minutos cruzan este canal y llegan a Chacao, puerta norte de entrada a isla.
El camino que transité este día un poco me decepcionó por la gran cantidad de tráfico, especialmente de camiones, que mas tarde me enteré que todos estos camiones venían de la isla, por lo que me esperaba un viaje con un intenso tránsito debido a la gran explotación de mariscos y salmón de la zona. Afortunadamente las rutas de Chile son de un excelente asfalto y con una amplia vanquina también asfaltada y en muy buenas condiciones, lo que me daba un poco mas de seguridad para pedalear, también a esta tranquilidad se sumó el respeto que tienen en general los conductores de vehículos hacia los ciclistas en esta zona.
Con las últimas luces del día llegué a Pargua y si bien era un poco tarde, decidí cruzar ese mismo día hasta Chacao, a donde llegué en plena oscuridad al tener que esperar un buen rato el ferri, que durante el día son varios que van y vienen constantemente, pero a la noche el servicio, aunque no se interrumpe, disminuye notablemente.
Al llegar a Pargua por recomendación me dirigí a la casa de una familia de marinos chilotes donde me ofrecieron, a parte de una cordial atención, a un precio muy bajo una buena cama, un reconfortante baño, un suculento guiso chilote y abundante cantidad de cangrejos, que si bien estos últimos al principio los mire con un poco de horror, luego no pude parar de comerlos por su delicioso sabor. Lo que mas me llamó la atención de esta casa, fue que en el interior, en el centro de una gran sala cocina - comedor, se ubicaba una cocina económica, de esas a leña que utilizaba mi abuela cuando viví a en el campo, mas tarde, al alojarme en otras casa de la isla, me fuí dando cuenta que en todas las casas de la isla aún se utiliza este tipo de cocinas a leña.

Recorrido total del día: 63 km.

Miércoles 21 de Marzo

Esta mañana, ya sin apuro como la anterior, después de un buen desayuno armé nuevamente todo el equipaje y partí rumbo a Ancud. Antes de salir de Chacao, recorrí un poco el pueblo para admirar las típicas construcciones en madera y para observar el canal que había cruzado en plena noche.
Aquí, en este pueblo, en el año 1710 se construyó la primer iglesia de madera de la isla que hoy ya no se encuentra por haberse incendiado ya hace unos cuantos años, en su remplazo construyeron otra muy hermosa pero de chapa. Luego de conocer un poco el pueblo, tomé la ruta 5 para recorrer los 25km hacia Ancud.
Esta ciudad, una de las 3 mas grandes de la isla, según mi parecer la mas bella de todas, se enorgullece de haber sido durante muchos años la capital de la isla, hasta que fue reemplazada por Castro. Aquí no fue mucho el tiempo que me quedé, después de descansar un rato retomé el camino para hacer otros 30km antes de que me agarre la noche.
Ya al atardecer, con la noche bastante cercana y un poco cansado me encontré con un lugareño pedaleando por el camino, con quien compartí una parte del trayecto. Al llegar a su casa, me ofreció un lugar para armar la carpa en una cancha de fútbol que estaba en el fondo de su terreno, viendo la hora que era y mi físico ya bastante cansado, acepté sin dudarlo.

Recorrido total del día: 69 km.

Jueves 22 de Marzo

En la mañana me levanté mas temprano, ya que los preparativos eran mayores al tener que desarmar el campamento y también porque tenía intenciones de recorrer algunos kilómetros mas. Así que después de preparar todo salí a buen ritmo, pero con la tranquilidad de siempre. El primer objetivo era llegar a Dalcahué para cruzar en un ferri a la isla Quinchao y buscar alojamiento por ahí . Al llegar a Dalcahué, viendo que era un pueblo bastante tranquilo, y también al enterarme que los ferris a la isla de enfrente cruzaban durante toda la noche, y principalmente al ver un gran cartel de un comedor anunciando para esa misma noche curanto a un precio muy bajo decidí buscar un alojamiento, del clásico familiar que se encuentran en todos los pueblos, para dejar mi equipaje y recorrer Curaco de V élez y Achao y regresar justo a la hora del baño y los mariscos.
De la isla Quinchao fue muy poco lo que recorrí, ya que el camino lo tenía que hacer de ida y vuelta. A parte de los dos pueblos principales de esta pequeña isla, también pude observar la forma artesanal que utilizan para el cultivo de la papa, la producción agropecuaria mas importante de la zona; justo estaban en época de cosecha y pude observar como abrían los surcos con arados tirados por bueyes para que queden las papas en la superficie y luego pasaban un grupo de personas por detrás juntando la cosecha y dejándola en bolsas que mas tarde eran cargadas por carros, también tirados por bueyes o por tractores generalmente bastante antiguos.

Recorrido total del día: 85 km.

Viernes 23 de Marzo

En el comienzo de la jornada otra vez un buen desayuno con pan casero, los preparativos del día y la partida. Esta vez el destino era Huillinco, un pequeño poblado ubicado justo en el centro geográfico de la isla, construido en la orilla del lago del mismo nombre. En el camino, crucé por Castro pero fue muy poco lo que recorrí de esta ciudad debido a que me faltaban 2 días para llegar a Quellón antes de la partida del ferri a Chaitén y tenía muchos deseos de pasar por lo menos un día completo en Cucao, uno de los lugares que mas me habían recomendado mis amigos. Así que después de dar unas pequeñas vueltas por su costanera seguí la marcha hacia la siguiente ciudad: Chonchi. En esta, permanecí un poco mas de tiempo, ya que estuve 2 horas conversando con un señor bastante mayor, quien me contó un montón de historias y relatos de su juventud, que haciendo repartos de mercaderías, tuvo la oportunidad de recorrer hasta el ultimo rincón del archipiélago y de las zonas cercanas a la isla. Al despedirme del caballero y retomar la marcha me tentó un letrero donde anunciaban empanadas chonchinas de carne y de manzana y sin dudarlo compré media docena surtida para la cena. Luego recorrí los últimos 5 km. de asfalto del día que faltaban para el desvío hacia Huillinco. Luego del disvío me encontré con un camino de ripio en muy buenas condiciones pero con un intenso tránsito de camiones, que hasta ese momento no sabía de donde provenían, pero mas tarde me enteré: en el lago Huillinco funciona uno de los criaderos de salmones rosados mas grandes de la isla y de todo Chile, los cuales son exportados hacia todo el mundo, ahí fue cuando se me cruzó un idea por la cabeza, mi cuerpo necesitaba una buena dosis de salmón rosado para recuperar energías, pero no pude encontrar un lugar donde obtenerlos, a pesar de que estaba justo en el lugar de mayor producción. El problema fue que como estabamos en temporada baja, si bien había algunos restaurantes, todos estaban cerrados, por lo que debí esperar unos días mas para probar esta delicia.
Al llegar a Huillinco me encontré con uno de los paisajes mas hermosos de los que había conocido hasta el momento en la isla, formado por el lago al atardecer y como telón de fondo un cordón montañoso tapizado de exuberante vegetación. Luego de descansar un buen reato me decidí a ir a recorrer el pueblo para buscar un lugar para acampar. La tarea no fue muy complicada, a solo 30 metros del muelle donde me encontraba había un camping que daba a la costa del lago, con la misma vista espectacular que tenía desde el muelle. Así que sin pensarlo mucho armé el campamento y luego de otro descanso me puse a preparar una buena sopa caliente para acompañar las espectaculares empanadas. Luego, no muy tarde, me metí en la carpa para descansar bien ya que al día siguiente me quería levantar bien temprano para aprovechar el día al máximo. La idea era levantarme a las 5 a.m. para salir bien temprano sin carga hasta Cucao y volver con las últimas luces del día a Huillinco para pasar la noche en el mismo camping.

Recorrido total del día: 58 km.

Sábado 24 de Marzo

Tal cual lo había planeado a las 5 a.m. ya me estaba levantando, comencé a ordenar el interior de la carpa y al salir... ¡una gran desilusión! El cielo estaba completamente cubierto de un espeso manto de nubes negras que provenían del oeste, jústamente desde el lado a donde yo debía dirigirme. Ya sin tanto apuro y bastante indeciso comencé a preparar el desayuno, hasta que alrededor de las 7 a.m. apareció el dueño del camping y me dio la buena noticia de que prácticamente todas las mañanas amanecía así en la zona, pero alrededor de las 10 a.m. ya comenzaría a mejorar. Aunque un poco dudando todavía sobre como seguiría el clima, me puse la mochila que ya tenía preparada y partí inmediatamente hacia Cucao. Al poco tiempo de haber comenzado la marcha, exactamente como me lo habían anunciado, las nubes comenzaron a desaparecer poco a poco, solo en el horizonte quedaron durante todo el día unas nubes bastante lejanas.
El camino que va hacia Cucao es, de los que recorrí, uno de los que mas conserva su paisaje natural. Bordeando primero el lago Huillinco y luego el Cucao sobre la margen derecha y sobre la izquierda, el bosque virgen amenazante, regala un paisaje espectacular al que lo recorre, el único problema, es que en los primeros kilómetros tiene un intenso tráfico de camiones que viene cargados de salmones, una vez cruzada la zona de los criaderos comienza el reino del silencio.
En la marcha por este camino se cruzan a travéz de puentes de madera gran cantidad de ríos de aguas coloradas, teñidas por el tanino de las raíces de los árboles.
Al llegar a Cucao se impone ante la vista la inmensidad sin límite del Océano Pacífico, que en realidad de pacífico no tiene nada, el fuerte viento del oeste permanentemente levanta grandes olas amenasantes.
Una vez en Cucao me dediqué plenamente al ocio y al descanso, la actividad principal que realicé fue tomar mates tirado en la playa de arena y cantos rodados esperando que el tiempo pase. A parte de esto, una recorrida por el Parque Nacional Chiloé , por el pueblo y por las playas vecinas, esperando la hora de la tan ansiada puesta de sol.
Como se podrán imaginar, luego del ocaso, faltaban todavía recorrer los 25km por el bosque para retornar a Huillinco, donde había dejado el campamento armado. Si bien ya hace bastante que dejé de creer en fantasmas y duendes del bosque, en esta oportunidad volvió un gran repertorio de estos seres a mi cabeza. Creo que estando solo, con 25km de bosque en completa oscuridad por delante, y solamente iluminado por las estrellas y la linterna de la bici cualquier persona se sentiría acompañada permanentemente por estos diminutos habitantes de los bosques, y mas aún conociendo las leyendas de esta isla. Pasadas las 23.00 hs, al ver a poca distancia las luces del pueblo me invadió un sentimiento de tranquilidad reparador. Al llegar al campamento, prácticamente sin comer, me derrumbé dentro de la carpa sumamente cansado a pesar de que no eran tantos los kilómetros que había pedaleado y al instante quedé completamente dormido.

Recorrido total del día: 71 km.

Domingo 25 de Marzo

Otra vez temprano ya estaba fuera de la carpa, el objetivo del día era llegar lo antes posible a Quellón, la última ciudad del sur de la isla para recorrerla un poco y averiguar el horario del ferri que debía tomar el lunes para cruzar a Chaitén.
Nuevamente recorrí los 10 km. del camino de ripio hasta llegar a la ruta 5 y luego por esta me dirigí hacia el sur. El tramo de esta ruta que va de Chonchi a Quellón es mucho mas ondulado que el tramo del norte, por lo que la marcha fue un poco mas dura que los días anteriores, pero debido al relativo apuro que tenía fue el día en que hice el mejor promedio de velocidad
En este camino se encuentran zonas en estado mucho mas virgen que en el norte de la isla, por ser esta una región bastante menos poblada, los bosques son casi constantes en los costados de la ruta y se encuentran paisajes sumamente bellos como los de los lagos Tarahuín y Natri.
Firme con mi idea de llegar rápido, prácticamente no me detuve en todo el trayecto. Al llegar a Quellón, luego de recorrer un poco su costanera me dirigí a la oficina de la empresa de ferris donde me dieron una desagradable noticia que hizo que tuviera que cambiar absolutamente todos mis planes: !los horarios de los ferris que había averiguado por internet y me habían confirmado en Puerto Montt no eran correctos!, el ferri del día lunes que debía tomar había cortado su servicio 15 días antes de mi llegada al lugar, solo quedaba un servicio semanal los días jueves y si yo esperaba 4 días ahí para tomarlo no llegarí a a Bariloche a tiempo para tomar el micro para volver a casa. Sin saber que hacer me quedé sentado en la costanera hasta que el hambre y el sueño comenzaron a aparecer, busqué un lugar donde armar mi carpa y luego de cenar completamente desilusionado me fuí a dormir.

Recorrido total del día: 75 km.

Lunes 26 de Marzo

Ya sin ningún tipo de apuro, me quedé en la carpa hasta las 10 a.m. para ver si se me ocurría algo. Esperar el ferri hasta el jueves no podía, volver pedaleando por el mismo camino no me atraía para nada; seguí pensando hasta que se me ocurrió una gran idea... volver en colectivo por el mismo camino e ir parando algunos días en los lugares donde había pasado rápido y no había podido disfrutar mucho, así que ya con un objetivo claro desarmé de inmediato el campamento y me dirigí a la terminal donde tomé un micro hacia mi primer destino alternativo: Castro la capital de la isla.
No detallaré mucho las actividades que hice aquí ya que nada tienen que ver con el cicloturismo, lo único que comentaré es que me pude sacar ese tan ansiado deseo de comer un buen salmón rosado.

Martes 27 de Marzo

Un nuevo micro me llevó de Castro a Ancud. Aquí, el primer día me dediqué a recorrer un poco la ciudad en compañía de Santiago, un madrileño que estaba recorriendo el mundo, esa misma noche disfrutamos de un gran e interminable curanto chilote con vino blanco.

Miércoles 28 de Marzo

Nuevamente con objetivos bien claros, a las 5 a.m. ya estaba en pie. La idea era tomarme un colectivo a las 6:30 a.m. hasta el Faro Corona y volver a Ancud en la bici recorriendo toda la zona noroeste de la isla. Alrededor de las 9:30 a.m. ya me encontraba en el faro, de ahí me dirigí al Fuerte San Miguel de Ahuí, que en los tiempos de la colonia protegí a el ingreso por el Canal de Chacao de los barcos corsarios y otros enemigos. Luego, de estar unas cuantas horas disfrutando del paisaje de la zona, comencé la marcha de regreso por un demoledor camino de cantos rodados, en el que las subidas era imposible hacerlas sobre la bici. A pesar del mal estado del camino pude disfrutar mucho de la marcha debido a que el paisaje es de una belleza espectacular, con una permanente explosión de flores de todos tipos y colores por todos lados y una constante sucesión de lagos y golfos profundos llenos de aves acuáticas.

Jueves 29 al Sábado 31 de Marzo

Después de la despedida de José y su señora, mis anfitriones durante 2 días en Ancud, fuimos con Santiago, el español, a la terminal. El recién comenzaba con su viaje por la isla y yo terminaba. Ahí tomé un micro a Puerto Montt, donde me quede 1 día para recorrerlo. Al día siguiente tome otro micro hasta Bariloche, en donde pase un par de días espectaculares en el albergue de Ana. Ya sin tocar la bici, nos dedicamos a recorrer un poco los bosques de Bariloche a pie con Ana, Martín y Fernando y también a recorrer un poco la zona en camioneta.
La última noche, como no podía ser de otra manera, hicimos una gran despedida de viaje con unos espectaculares tallarines caseros, y mientras disfrutaba de la cena con los nuevos amigos, por mi mente se comenzaron a mezclar los hermosos momentos vividos en estos días con las ideas para la próxima cicloaventura...

Carlos Ducler Enviar mensaje a Carlos

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