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"Cichlasoma" facetum (Jenyns, 1842), reproducci�n y cr�a.
Sin�nimos: Acara faceta, Astronotus facetus, A. acaroides, A. autchthon, A. oblongus, Cichlasoma oblongum, C. facetus, Heros acaroides, H. facetus, H. autochthon, H. oblongus, H. jenynsii, Chromis facetus, C. oblonga.
Autor: Jos� L. Blanco, fotograf�as Jos� L. Blanco.
El "chanchito" es originario del sur del Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina, no obstante es un pez de los llamados "primigenios" por ser de los primeros que fueron ofertados dentro del ramo acuari�filo (finales del siglo pasado). Esto fue as�, sobre todo por su resistencia a las bajas temperaturas que hac�an de �l un pez apropiado para los acuarios centroeuropeos de agua templada. Quiz�s y as� mismo, sea �sta una de las causas por las que es casi imposible encontrar hoy d�a a este pez en los comercios del ramo.
En diciembre de 1998, durante un viaje a Murcia, un amigo me indic� la posibilidad de recolectar algunos espec�menes de este pez en una balsa para riego de una propiedad particular, estos eran as� mismo originarios de una poblaci�n radicada en la provincia de Huelva (ver "C�clidos en Europa: En Busca de Cichlasoma Facetum."); dado que est�bamos en plena estaci�n "fr�a" nos fue (o mejor dicho, le fue al amigo) bastante sencillo capturar una decena de ejemplares de entre 12 y 17 cm. Despu�s de unos d�as de observaci�n de otros peces ciprinod�ntidos por el este de Espa�a, llegamos a mi domicilio en Zaragoza (cuadrante noreste espa�ol) donde el clima es mucho m�s fr�o.
R�pidamente acondicion� a los sufridos viajeros en un acuario de 200 litros, la filtraci�n del mismo estaba resuelta por un filtro seco/h�medo y por otro mec�nico (ambos de unos 600 l/h te�ricos) al principio los peces enfermaron con hongos ya que las condiciones de transporte no fueron las m�s adecuadas pero en cuanto la temperatura subi� a 18�C (en un cuarto interior durante el mes de enero) remiti� por completo. El sustrato del acuario estaba formado por una delgada capa de grava (as� impido acumulaciones de detritos) y grandes piedras con algunas macetas de barro formando muchos escondites. Ausencia total de plantas excepto una gran mata de musgo de Java, Vesicularia Dubyana. Como el dimorfismo sexual de estos peces era casi inexistente (excepto el caso de un gran macho) decid� dejarlos a todos juntos a la espera de que la naturaleza siguiera su curso.
Los par�metros f�sico-qu�micos son los normales en el agua de la ca�er�a de mi ciudad, Ph de 8.1, Gh= 20�, Kh alrededor de 5�. En cuanto a los amoniacos y nitritos tienen valores cercanos a cero gracias a la potente filtraci�n del seco/h�medo y a que limpio el filtro mec�nico todos los d�as; as� mismo los nitratos los mantengo a raya gracias a los generosos cambios de agua (50% dos veces a la semana), La iluminaci�n est� dirigida por un temporizador que controla dos tubos "luz de d�a" de 30 W cada uno, la temperatura como ya he dicho antes es la del ambiente.
La alimentaci�n es en todo momento bastante variada: merluza, gambas, h�gado, pienso para gatos, lombrices de tierra y alg�n vegetal (lechuga y acelga) conforman una dieta rica y completa.
Fueron pasando los meses y con ellos aumentaba el fotoperiodo (artificialmente) y la temperatura, no sin que empezara a preocuparme la falta de inter�s de mis peces por su descendencia y ya estaba pensando en un acuario mayor cuando dos de los peces cambiaron de librea haciendo patente su predisposici�n al apareamiento. Empezaron por limpiar una piedra plana pero al desarrollar sus papilas genitales intu� que eran del mismo sexo, efectivamente eran dos hembras que quer�an la misma piedra y que a�n no hab�an conseguido interesar, o decidir, al gran macho dominante. Tengo que decir que estos peces son bastante menos agresivos de lo que la literatura tradicional menciona, apenas hay peleas entre ellos y por supuesto no tiene nada que ver su comportamiento con la agresividad interespec�fica que desarrollan otros c�clidos centroamericanos por ejemplo.
Por f�n cuando ya la temperatura rondaba 26�C -una temperatura bastante alta para un pez originario de regiones templadas- se form� la pareja que tuvo a raya a los dem�s habitantes del acuario (repito, de forma muy suave). Desgraciadamente la primera puesta fue fallida puesto que la piedra elegida por la hembra "finalista" estaba colocada justo a la salida del retorno del seco/h�medo por lo que los huevos estar�an muy bien ventilados pero no llegaron a fertilizarse por la acci�n, seguramente, de la excesiva coriente de agua. R�pidamente los huevos de esta primera hembra se enmohecieron por lo que la segunda hembra que ya he citado tom� el relevo, como quiso poner los huevos en la misma piedra opt� por cambiarla de lugar y tardaron varios d�as m�s en elegir y limpiar otro sustrato. Por f�n una tarde hacia el mediod�a me regalaron con una gran puesta de m�s de 500 huevos, no hubo problemas de fecundaci�n y opt�, dadas las relativamente exiguas medidas del recipiente (1 m de largo), por trasladar a los 8 restantes C. facetum a otro acuario donde otra pareja iniciar�a a su vez una puesta.

Pero voy a dar m�s datos sobre la reproducci�n de este c�clido: el per�odo de incubaci�n fue relativamente largo para estas temperaturas (ya el ambiente estaba a 28�C), 4 d�as; durante este tiempo tanto el macho como la hembra que ventilaban los huevos indistintamente abandonaban la puesta a la m�s m�nima se�al de alarma, quiz�s por el estress producido al retirar a sus semejantes del acuario. Cuando eclosionaron las larvas tardaron otros 4 d�as en reabsorber totalmente el gran saco de vitelo pero al mismo tiempo se notaba que ten�an una gran resistencia pues no observ� a penas ninguna baja. La primera comida de los alevines fue "Liquid Small fry", unas 4 tomas diarias. En este punto separ� aproximadamente la mitad de los alevines que se desarrollaron normalmente y sin apenas bajas en otro acuario de tan solo 20 l. Los cuidados de los padres en el acuario original eran bastante buenos excepto cundo se asustaban, momento en el que incluso pon�an en peligro la vida de sus cr�as a causa de los coletazos que daban al huir atemorizados.

A la semana de vida ya com�an nauplios de artemia y poco m�s tarde daphnia procedente de un cultivo casero por lo que su crecimiento es en este momento r�pido y sin trabas. Muy pronto abandonaron los cuidados a su progenie y ya estoy preparando algunos env�os de estos peces (2 cm) a algunos aficionados que me los han pedido, pues como ya he comentado antes, este pez desapareci� de los medios acuari�filos a mediados de los a�os 60' sin que los haya vuelto a ver en tiendas ni en listas de precios de mayoristas.
� 06/99 Jos� L. Blanco.
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